Quiero la cabeza de Alfredo García (Sam Peckinpah, 1974)

Publicado en 'Cine' por LOBO, 17 Feb 2018.





  1. LOBO

    LOBO Miembro de oro

    Registro:
    16 Oct 2007
    Mensajes:
    7,546
    Likes:
    7,361
    Temas:
    1,406




    [​IMG]

    Conseguir la cabeza de un cadáver que tienes que desenterrar es el sórdido y degradante trabajo que te separa de poder conseguir un sueño, que te depare el dinero que consiga que tu vida alce vuelo en vez de continuar enterrada, arrastrándose, reptando en la precariedad, siempre al borde de la indigencia, una vida de encargo entre trabajos míseros, una vida prostituida (un hartazgo disimulado porque encima te dedicas a amenizar la vida de los otros). Qué más da que tengas que realizar una concesión más, un trabajo aún más degradante. Quizás sea el añorado último encargo. Además, engañas a los que engañan, a los que se aprovechan de los demás, a los poderosos, a los que por satisfacer su capricho o su despecho, como el cacique mejicano, encarnado por Emilio Fernández, que encarga que traigan la cabeza del hombre que dejó embarazada a su hija, Alfredo Garcia. Si está ya muerto, el trabajo resulta más fácil. Si además, fue un amor anterior de la mujer que amas, Elita (Isela Vega), añade cierta satisfacción complementaria. Es lo que siente Benny (Warren Oates) cuando dos atildados pero siniestros estadounidenses, Johnny (Gig Young) y Sappensly (Robert Webber), entran en el bar en el que trabaja amenizando con el piano a los clientes, buscando información sobre Alfredo Garcia. Benny aún no sabe que está muerto, se lo dirá posteriormente Elita, pero Peckinpah utiliza un recurso que anuncia ya que aceptar este encargo implicará su propia destrucción (en la banda de sonido escuchamos sobre el rostro de Benny el ruido de un coche estrellándose; Elita le contará después que Alfredo murió en un accidente de coche tras pasar tres días con ella).

    Lo que tampoco sabe Benny es que desenterrar una cabeza implicará que se entierren sus sueños, el cuerpo que lo representa, Elita, a quien matarán los sicarios de quienes le han contratado cuando se dispone a cortar la cabeza de quien le proporcionará su acceso al paraíso. Pero sólo accederá al infierno. Peckinpah había soportado todas las injerencias de los productores, que habían tergiversado su mirada, su perspectiva, adulterando, manipulando los montajes de sus películas previas; acababa de sufrir uno de los más amargos enfrentamientos, con ‘Pat Garret y Billy el niño’ (1973). Peckinpah declaró que estaba harto de Hollywood, lo que propició que tuviera más enemigos si cabe en la industria (los sindicatos se unieron contra él, intentando imposibilitar el rodaje de la película, o el estreno en Estados Unidos). Peckinpah, con ‘Quiero la cabeza de Alfred Garcia’ (Bring me the head of Alfredo Garcia, 1974), realizó su obra más a tumba abierta (o a víscera abierta), logró materializar la atmósfera terminal, desgarrada, desesperada, sórdida y turbia de ‘Bajo el volcán’ de Malcom Lowry, que en cambio Huston ‘degradó’ con su mirada desvitalizada y pulida en la adaptación que realizaría diez años después. Peckinpah logró realizar la única película cuyo montaje controló. O se puede decir que controló su definitivo escupitajo a la cara a toda esa industria que obstaculizó y mutiló su obra, lo que es lo mismo que decir sus entrañas. Es su grito de rabia, chorreando bilis como quien se desprende en la última arcada de la sensación de degradación que siente ha sido su vida, ultrajada, maltrecha. Como si se sintiera un mero amenizador en un sórdido decorado tocando el piano pero con teclas de celuloide, o es a lo que siente que han querido reducirle.

    La excepcionalidad de este soberano cineasta (es uno de los cineastas de mi vida, revisar sus obras es como revisarme a mí mismo en el tiempo, como revisar mis propias entrañas) se refleja, entre otros aspectos en cómo ya tenía bien definido en su mente el montaje de las secuencias. Hay muchos cineastas posteriores, sobre todo los que se dedican al cine de acción, que ruedan las secuencias con numerosas cámaras, así disponen en el montaje de muchas opciones con las que ir resolviendo cada secuencia (son cineastas que todo lo ‘parchean’ en la sala de montaje). Peckinpah no tenía que realizar muchas tomas, porque su forma de rodar era desde muchos ángulos, pero el montaje ya lo tenía en la cabeza. Es lo que que diferencia sus obras, o en concreto, sus secuencias de acciones de directores de sala de montaje posteriores (Tony Scott, Michael Bay, Robert Rodriguez…). Además, hay otro aspecto que les separa, abismalmente. El de estos últimos es un cine vacio, sin entrañas, artilugios formales. El cine de Peckinpah, sangra, y se desangra. Con sus sacudidas y estallidos (sus extraordinarias secuencias violentas), pero también lentamente, como toda la bella relación entre Benny y Elita, ese doliente substrato sobre el que se cimenta la obra. Hay cegatones que han calificado el cine de Peckinpah como misógino. ¿Es misógina una obra en cuyas secuencias finales la hija alienta a Benny a que dispare sobre su padre, el cacique, y la madre luego sonríe satisfecha?. Si en otras obras los personajes femeninos se convertían en conciencia lúcida que ponía en evidencia las obsesiones, carencias o contradicciones de los personajes masculinos, Elita encarna la degradación y ultraje de la ilusión, de la integridad de Benny.

    Si Benny es alguien que camina por la vida siempre portando unas gafas de sol, que oscurecen e impiden ver su mirada, Elita es alguien que vive de frente, a flor de piel, que se desenvuelve con su desnudez con la viveza de quien disfruta la naturalidad (su cuerpo, sus emociones y sentimientos) como una soberana. Su trayecto juntos, en busca de la tumba de Alfredo, es también la confrontación con unos fantasmas para Benny. Porque, pese a que le declaré ( en una de las más hermosas y líricas secuencias de amor rodadas por Peckinpah) su propósito de amarla por y para siempre, en su mente aún chirrían los engranajes del despecho, el de la relación de Elita con Alfredo, que es también razón (o recompensa emocional) encubierta del viaje (cortar la cabeza del ‘otro’, muerto; es a él a quien se le va la cabeza preocupándose de ese pasado de ella). De algún modo, ese enfrentamiento con los dos motoristas que pretenden violar a Elita, no deja de representar cómo Benny aún no ha logrado confrontarse con sus propios demonios. Es así, que esa obcecación suya acabe matando a Elita (esa obcecación en desenterrar su pasado, la ‘entierra’).

    Por eso, uno de los momentos más sobrecogedores de la película, y añadiría que del cine, es aquel en el que Benny, tras ese alucinatorio viaje, surcado de encuentros violentos, en su vuelta a casa (¿Qué vuelta a casa?, como también se preguntaba el personaje de Hoffman, con más sarcasmo, en ‘Perros de paja’), se quita las gafas, y se contempla en el espejo con aquella mirada destruida, arrasada, abrasada de dolor. Seguir su misión, su viaje, entregar la cabeza a la raíz, a quien realizó el encargo, es viajar, descender, a las tinieblas, pero no sólo a las que crean los que hacen de su poder abuso, sino a las propias (‘Tú ocúpate del hijo, que yo me ocupo del padre’, su memorable frase a la hija del cacique en la secuencia final); destruirles es destruirse también a sí mismo. Quizás por eso, el último plano sea el del ciego cañón de una metralleta.

    Fuente: http://elcinedesolaris.blogspot.pe/2012/09/quiero-la-cabeza-de-alfredo-garcia.html

    Trailer:


    Adrian Esbilla sobre la película de Peckinpah:
    https://esbilla.wordpress.com/2018/01/04/el-extranjero-quiero-la-cabeza-de-alfredo-garcia/

    Especial sobre Peckinpah:
    http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/dias-cine-sam-peckinpah/1274374/

    Un audio podcast sobre la peli:
    https://www.ivoox.com/af-177-thrillers-grandes-reserva-los-audios-mp3_rf_11210312_1.html
     
    A Arturo_J, meisterdick y James Howlett les gustó este mensaje.


  2. Tunoentiendes

    Tunoentiendes Miembro diamante

    Registro:
    6 Oct 2010
    Mensajes:
    10,522
    Likes:
    10,345
    Temas:
    108
    Esta pelicula hace tiempo que la tengo en la mira. Me llamo la atención al principio por el curioso titulo, y luego por ver que la recomendaban en varias listas
     
    A LOBO le gustó este mensaje.
  3. djwho75

    djwho75 Miembro diamante

    Registro:
    8 Ene 2010
    Mensajes:
    10,082
    Likes:
    7,112
    Temas:
    89
     
    A LOBO le gustó este mensaje.
  4. LOBO

    LOBO Miembro de oro

    Registro:
    16 Oct 2007
    Mensajes:
    7,546
    Likes:
    7,361
    Temas:
    1,406
    Extraigo este párrafo del texto del gran Adrian Esbilla de su blog:

    "Al tiempo, Oates es un Humphrey Bogart infernal que da tumbos con su traje blanco, sus gafas oscuras y su borrachera continua. Es el héroe adusto de otros tiempos atrapado en estos tiempos. Los 70 no perdonan. Ya no hay en ellos lugar para nada hermoso. Peckinpah tira el estilo por la ventana de una patada. Lo estilizado, la modernidad entrecortada de La huida o Perros de Paja, el entusiasmo de Grupo Salvaje o lo sentimental de Pat Garret & Billy the Kid ya no tiene espacio en un mundo que no merece la pena. La forma, entonces, se pliega hacia lo esencial, se elimina lo superfluo a favor de una honestidad suicida. Peckinpah dirige y monta Quiero la cabeza de Alfredo García como si ya le hubiesen dado la extremaunción. Ungido, ya solo le queda esto por hacer. El resultado, no podía ser de otro modo, es tosco, áspero, primitivo, fundamental. El paisaje y sus protagonistas, lo que tocan, lo que manejan, lo que sienten, todo parece sucio, gastado, barato, embrutecido.

    Por eso esa escena bajo el árbol entre Isela Vega y Warren Oates es tan importante, por eso es una de las mejores, sino la mejor, que jamás rodó Peckinpah. No hay donde esconderse en esa escena, no hay artificio. La cámara mira de frente y les desnuda hasta los huesos y te cala hasta los huesos. No es la violencia el cine de Sam Peckinpah, es la crudeza." (Esbilla Cinematográfica Popular)

    Para mí es la gran obra maestra de Peckinpah y una de las incontestables obras de arte supremas del cinematógrafo realizadas en los 70's (una década única en el cine americano que sólo podía albergar películas como ésta las de Hellman, Cassavetes, Wanda, Night Moves, La conversación de Coppola, etc).
     
    A djwho75, Tunoentiendes y meisterdick les gustó este mensaje.
  5. Arturo_J

    Arturo_J Miembro de oro

    Registro:
    22 Nov 2012
    Mensajes:
    7,749
    Likes:
    6,145
    Temas:
    181
    Plasmar la violencia sin efectismos baratos y adentrándose en lo visceral en personajes al borde del colapso... lo mejor de Peckinpah.
     
    A LOBO y Interstellar les gustó este mensaje.
  6. Interstellar

    Interstellar Miembro de bronce

    Registro:
    11 Mar 2014
    Mensajes:
    2,427
    Likes:
    3,397
    Temas:
    25
    Esta película muestra a un Peckinpah más desatado con una trama y un ambiente que se presta para la violencia sucia y áspera. En este punto, pocos como él. Hasta ahora tengo grabado en el cerebro ese tratado fílmico sobre la violencia y sus procesos (una de los mejores que se hayan filmado) que es “Perros de Paja” (Straw Dogs)
     
    A Arturo_J y LOBO les gustó este mensaje.
  7. LOBO

    LOBO Miembro de oro

    Registro:
    16 Oct 2007
    Mensajes:
    7,546
    Likes:
    7,361
    Temas:
    1,406
    Pocos han logrado sacar lírica de la violencia y poesía de la autodestrucción como Peckinpah.
     
    A Arturo_J le gustó este mensaje.