No luches contra las emociones difíciles

Publicado en 'Psicología' por WiseEnough, 14 Jul 2018.





  1. WiseEnough

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    Supongo que todos alguna vez habrán oído acerca de las arenas movedizas. ¿Sabían que lo peor que uno puede hacer cuando queda atrapado en ellas es ponerse a luchar y forcejear para huir a toda costa, a pesar que todo instinto y lógica parezca sugerir eso? Sin embargo, si hacen eso, solo se hundirán más y más; lo mejor es no hacer nada y llamar por ayuda, o salir mediante movimientos sumamente lentos (siempre que la profundidad en la que estén lo permita). Pero el punto es que en esa situación, si luchan desesperadamente se hundirán más.

    Lo mismo ocurre con las emociones difíciles: cuanto más luchamos contra ellas tratando de controlarlas o eliminarlas, más nos hunden, más nos ahogan, más presentes se hacen y más esfuerzo y tiempo ocupan en nuestras vidas. E igualmente, nuestra mente nos va a decir que luchemos contra ellas, porque hemos aprendido a juzgar algunas emociones como "negativas" (por ejemplo, la tristeza, la ira, la ansiedad, el miedo, etc.).

    La verdad es que no existen emociones ni buenas ni malas, y curiosamente, si dejamos de luchar contra ellas o de tratar inútilmente de controlarlas (como en la situación de la arena movediza), es muchísimo más probable que se vayan solas o disminuya mucho su intensidad. Si hacemos caso a nuestra mente (en este caso equivocada, pero lógica) y nos ponemos a luchar, entonces pasará algo paradójico como con la arena movediza: esa lucha inútil que hemos emprendido hará la emoción difícil mucho más difícil aún, y generará un círculo vicioso de sufrimiento con nuevas e intensas emociones difíciles.

    Por el contrario, abandonar esa lucha inútil y aprender a aceptar la experiencia plena de las emociones (por incómodas que puedan ser algunas) permite que estas fluyan, vayan y vengan como lo que son (estados naturales, reacciones automáticas, pasajeras) sin quitar demasiado tiempo o esfuerzo, ni limitar tremendamente la vida (como ocurre cuando vivimos probando método tras método para evitar una parte de nuestras emociones).

    La aceptación acaba siendo más poderosa que la lucha en este caso, pues las emociones incómodas (que siempre van a aparecer por una razón u otra) dejan de ser un problema o un enemigo, y todo el tiempo y energía invertidos en controlarlas o eliminarlas dejan de ser desperdiciados y vuelven a estar disponibles para nuevas cosas, cosas valiosas que dejamos de hacer por vivir luchando contra respuestas normales en todo ser humano.

    En resumen:
    Si dejamos de luchar inútilmente contra las emociones difíciles:
    • Las emociones son libres de moverse, ir y venir.
    • No perdemos tiempo y energía luchando contra ellas o evitándolas (evitando situaciones deseadas por miedo a que aparezcan, por ejemplo).
    • No amplificamos el sufrimiento ni las consecuencias de estas emociones.

    Si luchamos contra las emociones difíciles:

    • Nos quedamos estancados buen rato en esos estados emocionales.
    • Gastamos bastante tiempo y energía en una lucha perdida.
    • Nos generamos a nosotros mismos más incomodidades, sufrimiento y problemas sin mayor beneficio.

    Para el que quiera leer más :hi::
    ¿Por qué nuestra mente emprende esa lucha inútil automáticamente?

    1) Porque evolutivamente esa alerta constante sirvió a nuestros ancestros para anticiparse a todo tipo de peligros, pues vivían en un ambiente realmente peligroso, con amenazas grandes y mucho desconocimiento. Hoy en día, nuestro cerebro toma muchas exigencias cotidianas como si fueran esas amenazas letales de antaño, y bueno, así evolucionó, para preocuparnos por todo y poder sobrevivir en un ambiente tremendamente hostil; lo inteligente es notar que muchas veces esa es una mera reacción inútil que solo hay que dejar pasar, sobre todo cuando no se trata de un peligro real, presente, sino de algo que nuestra propia mente ha generado.

    2) Porque culturalmente hemos aprendido que hay emociones buenas y malas, y que está bien buscar y expresar algunas (alegría, por ejemplo) y mal sentir o expresar otras (tristeza, miedo, ansiedad, etc.). Sin embargo, ninguna emoción es buena o mala; a lo sumo puede ser útil o inútil para ciertas situaciones (en una situación de auténtica lucha, la ira puede ayudarme; en una persona que busca sentirse bien constantemente mediante el consumo de drogas, la alegría o la tranquilidad pueden ser dañinas pues enmascaran un problema serio).
     
    Última edición: 14 Jul 2018
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  2. Didier Drogba

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    Todos los sentimientos y emociones nos pueden ayudar a aprender algo.
     
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  3. Xas

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    Todo mente....no emociones
     
  4. WiseEnough

    WiseEnough Suspendido

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    Ciertamente, y agregaría que lo importante es saber darse cuenta de cuándo son útiles y cuándo no. Hay momentos en los que algunos sentimientos o emociones no ayudan a lograr lo que se desea, y otros en los que sí; la clave está en saber escoger bien a cuáles prestarles más atención según lo que ocurra en el momento presente.

    Las emociones están estrechamente relacionadas con las funciones intelectuales (si a eso te refieres con mente), pero éstas últimas también pueden ser tan engañosas como algunas emociones según el momento y contexto en el que aparezcan.

    Hay situaciones donde prestar mayor atención a las emociones y menos a los juicios racionales o evaluaciones puede ser útil, siempre que uno note todo lo que está ocurriendo. A veces la mente racional acepta o rechaza alternativas de acción o situaciones sobre la base de meros juicios y experiencias pasadas, sean propias o ajenas, como parte de su función de protegernos de peligros o situaciones amenazantes.

    Sin embargo, esto puede a la vez ser un obstáculo para llevar a cabo acciones nuevas en favor de nuestros más fuertes anhelos. Algunos estados emocionales pueden compensar la falta de confianza que nuestra propia razón puede crear.

    La clave está en escoger el contenido mental más acorde a lo que uno desea lograr, el que ayude realmente más, y eso se observa mejor en la experiencia.