Todos roban, todos roban... ¿robemos todos?

Publicado en 'Política' por Aparkora, 3 May 2011.





  1. Aparkora

    Aparkora Miembro de bronce

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    Leo la columna de Cesar Hildebrant, y la encuentro un poco -diré bastante- idealista, a pesar de considerarme yo mismo un idealista, y caigo en la cuenta del "trabajo" de viene haciendo la sociedad y el comportamiento de la clase política en mi, al torcer en cierto grado mis ideales. Yo también escucho como argumento común en los partidarios del fujimorismo la frase "todos roban", pero una cosa es aceptar lo que ya se robaron y otra, volver a apostar por los MISMOS LADRONES.

    Me quedo con:
    "- Todos roban –te dicen-. Y eso es casi una invitación a robar. Porque si todos roban, ya nadie roba."

    Si todos roban, y es casi una invitación a robar, entonces todos deberíamos ser ladrones. No podemos resignarnos a tener que aceptar la frase "todos roban", porque si no, somos complices. Yo no pienso ser complice de los CORRUPTOS Y LADRONES FUJIMONTESINISTAS. Eso ni de Vainas.



    LA VIEJA INDECENCIA de César Hildebrandt (http://limaeraunafiesta.blogspot.com/2011/04/la-vieja-indecencia-de-cesar.html)

    El único mérito que puedo concederme en esta vida moteada de algunos éxitos y muchos fracasos, en esta carrera ingrata que me eligió, en este oficio artesanal de tratar de encontrar la verdad que a pocos importa y las mentiras que ya no escandalizan, el único mérito que me concedo, digo, es no haber cedido a la tentación del medio: resígnate, así es el Perú, tolera lo que todos, créele a los idiotas de la derecha, a los que hacen negocios turbios y a la vez editorializan en relación con “los valores de la democracia” (cuando la verdad es que se zurran en ella y en lo que significa).

    Naces en este país hermoso y complicado y la primera sugerencia que te asalta es la del estoicismo: quédate quieto, tranquilo hermano, así es esta vaina, esto no lo arregla ni el sillau.

    Y se te puede pasar la vida haciéndote el de la vista gorda, haciéndote el loco y asistiendo con cara de palo a las grandes mecidas.

    - Nada puedes hacer, esas son las reglas –susurra el aire tóxico de Lima-.

    - Esto no lo ha cambiado nadie –remacha una sombra, la sombra de lo que pudiste ser-.

    Me van a perdonar pero yo jamás creí en eso. Jamás hice el muertito en el mar de los sargazos de las voluntades, quebradas o roídas. ¿Por qué? Porque siempre creí que en el país de las cabezas gachas había que mirar lo más lejos que se pudiera. Porque viendo a las hormigas a uno le dan ganas de volar. Porque hay belleza en la rebeldía y una flácida fealdad en el conformismo. Porque, en fin, siendo un viejo creyente del agnosticismo siempre he pensado que Jesucristo fue un hombre revoltoso asesinado por el orden imperante. Y que sin la rebeldía de Cáceres habríamos detenido nuestra historia en el mísero Iglesias. Y que sin la rebeldía de De Gaulle los franceses habrían tenido que arrastrarse junto a Petain, ese gran derechista pro nazi.

    Mi generación ha fracasado. Pudimos tener a un refundador del país y construimos a García. Pudimos tener a un inconforme consagrado por las multitudes, a alguien que estuviese más impulsado por el amor que por el odio, pero nos detuvimos en Robespierre y en sus encarnaciones criollas.

    Pudimos tener un país y lo que permitimos fue un mall. Ahora la pelota está en el tejado de los jóvenes. De ellos dependerá que este país cambie de verdad.

    Hace como mil años que vivimos hablando en voz baja, consintiendo.

    Hablamos bajito cuando los incas podían desollarte. Y más bajito cuando los españoles te podían trocear. Y todavía con murmullos cuando fuimos libres de boca para afuera pero súbditos de los sucesivos caudillos que creían que el Estado era un bien raíz y una chacra para los amigotes.

    Así fuimos haciendo esta gran Aracataca. Macondio hicimos.

    Pensar era –y es- una anomalía. Disentir, una provocación. Rebelarse, una extensión de la locura. En un país dominado por la injusticia hablar de la injusticia te podía costar El Frontón. Y luchar contra ella la vida.

    Frente a un Túpac Amaru hubo cien Piérolas creando sus propios califatos. Porque el miedo a la libertad no es sólo el título de un libro de Fromm. Es la consigna que la derecha le ha impuesto al Perú. Está en su escudo desarmado y en sus genes vendedores mayoristas de su propio país.

    - Todos roban –te dicen-. Y eso es casi una invitación a robar. Porque si todos roban, ya nadie roba.

    - Aquí no hay castigos ni recompensas, todo se olvida –te muelen repitiéndolo-. Y eso es otra incitación a la impunidad.

    Lo criollo es también esta salsa espesa de quietud egoísta. Las verdaderas tradiciones peruanas no son las de Ricardo Palma: son decir sí y estar en la foto.

    ¿Exigir cambios? Eso es –dicen los que cortan el jamón y los idiotas de sus services- de chavistas, rojos, perfeccionistas, amargados y renegones. En el Perú la ira de los pobres se combate con misas o balazos y hay un estoico agazapado en cada futuro, detrás de la maleza de los días. Y cuando estemos lo suficientemente ablandados, vendrá el tiro de gracia. Y cuando venga el tiro de gracia, cuando ya no pienses sino en ti mismo y bailes solo en la loseta ínfima que te asignaron, ese será el día final de tu hechura: serás uno de ellos. Hablarás como ellos, maldecirás como ellos, venderás como ellos. Y, sobre todo, harás lo que ellos: negar al otro y sólo reconocerte entre los tuyos.

    Que los jóvenes aprendan la lección. Nada cambiará si no matamos la resignación.

    Porque la democracia no consiste en votar de vez en cuando. Consiste en ejercer la libertad a cada rato.

    Los esclavos no aman la libertad –esa es una mentira altruista-. Sólo los libres pueden amar la libertad y defenderla.

    La mansedumbre no es madurez sino derrota. El aguante es la amnistía crónica. La docilidad es lo que se le exigía a los negros carabalíes embarcados a la fuerza en el puerto de Macao.

    La libertad no mata. La paciencia es una mentira teologal que contradice a Cristo y que Cipriani aplica en cada hostia. Cristo fue impaciente. La vida es una ráfaga impaciente.

    Los peruanos no nacimos un día en el que Dios estuvo enfermo, como decía Vallejo de sí mismo. Naceremos el día en que sepamos apreciar el vértigo creador de la palabra desacato. El desacato no es el caos. Caos es lo que vendrá cuando las presiones sociales, contenidas por el plomo y la mentira, revienten otra vez.

    Y ahora sería un magnífico desacato, un descomunal acto de rebelión democrática o dejarse engatusar por quienes quieren, en el colmo de la indignidad, que premiemos a la hija de un ladrón y asesino –ladrona ella misma al gozar del dinero robado- con la presidencia de la República.

    Y todo por cerrarle el camino a un señor que quiere cambiar algunas cosas. Sólo algunas cosas. Un señor al que la experiencia ha moderado y que se ha comprometido a no hacer experimentos anacrónicos. Pero que sí quiere que las mineras paguen lo que deben, que los impuestos sean más directos, que los viejos estén menos desamparados, que haya menos hambre y que la pobreza rural se atenúe todo lo que se pueda sin desbaratar la economía. Y que quiere también que el gas peruano abastezca primero a los peruanos y que los grandes proyectos de exploración y explotación de la minería y del petróleo se concilien con los intereses nativos y las normas ambientales que no se están cumpliendo.

    La derecha quiere volver a demostrarnos que siempre gana. Presentó cuatro candidatos –cuatro variaciones de la misma melodía: Castañeda, Toledo, PPK y K. Fujimori- y los cuatro perdieron. Ganó un hombre gris que propuso algunos cambios. Y lo peor: sale la primera encuesta pos primera vuelta y el hombre sin demasiados atributos ¡sigue ganando! Y sigue ganando porque Lima, este espanto, no es el Perú. Porque el gobierno de Las Casuarinas está en crisis. Porque el modelo García, una combinación de Caco con Friedman, drena sanguaza.

    Entonces, la derecha propone liquidar, de una vez y para siempre, esta pesadilla que aturde al dólar, baja las acciones, hace chorrear el rímel. Para eso están su tele, su radio, sus periódicos. Y se deciden por lo previsible: la campaña del terror.

    Sólo el terror podrá salvarlos. Porque saben que su prontuariada candidata es impresentable aun para 75 por ciento de peruanos. Lo único que cabe, entonces, es bombardear al incómodo reformista con todos los B-52 de la calumnia, el rumor, la mugre, la idiotez que los cándidos pueden propagar. El propósito es el homicidio político del hombre que propone algunos cambios. Y los muertos no pueden ganar elecciones.

    Hablan de intromisión extranjera los que quisieran anexarse a los Estados Unidos o al Chile potente que sus tatarabuelos dejaron entrar con su cobardía y su desunión. Denuncian que la libertad de prensa peligra quienes despiden a periodistas que se niegan a sumarse al lodo de la campaña contra Humala. Y advierten que el empleo está amenazado quienes han creado la mayor cantidad imaginable de empleos-basura y services explotadoras.

    Y a todo esto le llaman “elecciones democráticas”. A ensuciar la inmundicia le llaman “debate”. Y no tienen problema alguno bancado a una candidata indecente. Ellos representan la vieja indecencia de las encomiendas, las ladronas leyes de consolidación, el festín del guano. La señora K. Fujimori les cae como anillo al dedo.

    César Hildebrandt, columna publicado en Hildebrandt en sus trece el viernes 29 de abril de 2011. Año 2. N°53
     


  2. cyrax04

    cyrax04 Suspendido

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    ... una cosa es aceptar lo que ya se robaron y otra, volver a apostar por los MISMOS LADRONES.

    Exacto.

    "Sólo el terror podrá salvarlos. Porque saben que su prontuariada candidata es impresentable aun para 75 por ciento de peruanos. Lo único que cabe, entonces, es bombardear al incómodo reformista con todos los B-52 de la calumnia, el rumor, la mugre, la idiotez que los cándidos pueden propagar. El propósito es el homicidio político del hombre que propone algunos cambios. Y los muertos no pueden ganar elecciones.

    Hablan de intromisión extranjera los que quisieran anexarse a los Estados Unidos o al Chile potente que sus tatarabuelos dejaron entrar con su cobardía y su desunión. Denuncian que la libertad de prensa peligra quienes despiden a periodistas que se niegan a sumarse al lodo de la campaña contra Humala. Y advierten que el empleo está amenazado quienes han creado la mayor cantidad imaginable de empleos-basura y services explotadoras."
     
    Última edición: 3 May 2011
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  3. zhein777

    zhein777 Miembro de bronce

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    me gusto mucho esta parte

    seguramente velasco tambien quiso hacer lo mismo(o parecido al menos), no digo q ollanta vaya a malograrla igual, pero no solo hay q guiarnos por buenas intenciones, sino por capacidades(lo viable q son sus ideas y la forma)
     
    Última edición: 3 May 2011
  4. Aparkora

    Aparkora Miembro de bronce

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    Sobre las buenas intenciones tienes razón, pues ya lo dice el dicho "de buenas intenciones está lleno el infierno", las buenas intenciones no son suficientes, son también necesarias las capacidades.
     
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  5. Calinse

    Calinse Miembro de oro

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    Los fujimoristas todo el tiempo tratan de relativizar los valores y siempre estan tratando de justificar el delito con razones coyunturales
     
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  6. kIKE_

    kIKE_ Miembro diamante

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    Acá ya casi todos roban, lo llaman "viveza" o "criollada"...
     
  7. Aparkora

    Aparkora Miembro de bronce

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    Que bueno que pones el "casi" estoy seguro que en nuestro país hay muchísimas personas HONESTAS y consecuentes con sus ideales.
     
  8. kIKE_

    kIKE_ Miembro diamante

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    Claro que sí y son muchísimos como dices, ideal sería que fuesen la mayoría, desgraciadamente hay una distorsión en pensar que los "pequeños" detalles son parte de la "viveza" o "criollada", llevarse lapiceros de la oficina, un periódico, el papel higiénico, o ver que a alguien se le cae dinero y esperar que se vaya para recogerlo o pisarlo para que no lo vea, devolver un error en algún vuelto, etc.
     
    Última edición: 4 May 2011
  9. garibayjam

    garibayjam Miembro nuevo

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    Aunque nos duela admitirlo eso es una realidad actual y lamentablemente no cambiara asi nos gobierne jesus. (imaginense a jesus como presidente cuantos judas existirian en su partido, al pueblo diciendo corrupto es un mate de risa pero lamentablemente en el peru las cosas son asi y la prensa tiene mucho que ver).
    Lamentablemente humala no es la mejor opcion y keiko tampoco sin embargo de los dos humala no me inspira confianza y keiko lamentablemente tiene mas cosas a favor.
    No se piquen hermanos izquierdistas pero es la verdad.
     
  10. Aparkora

    Aparkora Miembro de bronce

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    Mira todavia hay esperanza, una muestra de personas HONESTAS en LIMA PERU:



    ----- mensaje añadido, 05-may-2011 a las 11:02 -----

    La VERDAD tambien es que keiko y su partido tienen DELITOS en su haber y el humalismo "aun" no.
     
    Última edición: 5 May 2011
  11. iohato

    iohato Miembro frecuente

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    Esi describe indudablemente a los fujimoristas, claro ejemplo Carlos Raffo, que no salio congresista y salio del barco.
    Todavia hay personas honestas en el peru, pero como van las cosas dejara de ser una virtud en el Peru porque "pierdes por lorna" o "te gano un vivazo".