Poemas Sociales

Publicado en 'Literatura' por Thunupa, 17 Ene 2011.





  1. Thunupa

    Thunupa Miembro de bronce

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    aqui poemas con contenido social, (no de amor)


    Pido la palabra
    de Eliodoro Aillón Terán ​

    Ciudadanos del mundo,
    en nombre de mi patria, ¡pido la palabra!
    En nombre de mi pueblo, sencillo como el agua de la acequia,
    pido la palabra.

    En mi pequeña morada comenzó la patria
    allí todos gritaban en las noches, cuando el puño del alcohol,
    caía sobre el rostro de mi madre, recuerdo la sangre y los nervios,
    los nervios en angustia de alambres aprensados;
    en las noches hondas, pobladas de llanto y el miedo de los pequeñitos allá,
    en la esquina más dolorosa de mi sangre, comenzó la patria.

    La escuela vino después,
    también la patria estaba allí avergonzada, humillada;
    ocultando en los rincones más apartados, sus pies descalzos.
    Y la patria me miraba acongojada desde mis propias pupilas nubladas,
    desde mis manos vacías y mis sueños enturbiados.

    A mi me mostraban la escuela poblada de azules campanas
    y la patria cuajada de campos abiertos,
    pero, pero mi patria gemía a 4000 metros sobre el nivel del hambre,
    hombres que crecían como piedras paridas por la montaña,
    desnudos y fríos como peces muertos,
    moviéndose a penas, llevando a cuestas su grito
    trancado como una roca clavada en lo más hondo, en lo más duro de la tierra.

    No señores,
    la patria no era solamente la escuela poblada de altas campanas
    ni la tierra salpicada de lagos felices,
    no era solamente los montes incrustados de cielo,
    ni los desfiles en los días de fiesta,
    era también la impotencia del hombre
    cuando el pan se convierte en gemido detrás de las puertas,
    era la muchacha que buscaba su vestido dominguero en la esquina de la noche;
    eran las manos crispadas en los mercados,
    y el llanto, extendido en las estaciones.

    Mi padre borracho era la patria que pesaba sobre mis pupilas,
    sobre mis labios, sobre mis zapatos rotos;
    y con esa patria a cuestas yo asistí a la escuela.
    La maestra, me mostraba siempre una patria
    y un cielo a los que nunca pude comprender.
    Una patria con héroes, con cerros de plata, con tierras llenas de árboles frutales;
    pero yo tenía que regresar a mi casa en las noches, y allí estaba la patria,
    en el pan para dos que nunca satisfacía a cuatro,
    en las pupilas de mi padre abiertas
    como dos diablos encendidos en medio de los niños.

    No señores, no.
    La patria no sólo estaba en los salones, ni en los discursos de los presidentes,
    ni siquiera en la bandera y sus colores.
    Yo encontré a la patria botada en mitad de las calles,
    mientras la lluvia cercenaba sus carnes.
    Yo la vi desgarrarse por coger un pedazo de carne y otro poco de pan,
    y lloré su tragedia, porque teniendo hambre, se comió su libertad.

    ¡Y mentidme a mi ahora, mentidme!
    Yo vi a mi patria en todos sus confines,
    la sentí como un garfio clavado en mitad de mi angustia,
    la llevé como túnica de yeso por todos mis caminos,
    la sentí como el peso de dios sobre el pecado y busqué su voz
    para multiplicarla sobre las campanas del tiempo.

    Yo vengo en nombre del obrero y sus overoles manchados,
    en nombre de mi padre y su vicio,
    pagado con la desnudez de sus hijos,
    en nombre de mi madre y su voz callada,
    en nombre de los niños yo vengo,
    en nombre de mi patria estrujada por manos sin salario.
    Yo no vengo a pedirles nada, nada que les pertenezca.

    Mi pueblo, mi pueblo quiere su paz,
    quiere su barco para recoger de playas lejanas
    un canto de gaviotas nuevas,
    quiere sembrar su trigo y levantar sus fábricas,
    quiere que sus niños rían,
    jueguen y salpiquen los campos como las gotas de rocío al alba,
    quiere que todos crezcan a lo largo de los ríos como el trigo,
    y que todos se hinchen de sol y de lluvia como las uvas,
    en la cuenca dilatada de los valles.

    En nombre de mi pueblo,
    humilde como la hierba, sencillo como el agua de la acequia,
    ciudadanos del mundo,
    pido la palabra.



    (se adecua, a muchos de los paises)
     
    Última edición: 17 Ene 2011
  2. Y.T.Wolf

    Y.T.Wolf Suspendido

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    A mi este me arrecha (si cabe la expresión)

    Pido castigo (Los enemigos)


    (Pablo Neruda)

    .Ellos aquí trajeron los fusiles repletos
    de pólvora, ellos mandaron el acerbo exterminio,
    ellos aquí encontraron un pueblo que cantaba,
    un pueblo por deber y por amor reunido,
    y la delgada niña cayó con su bandera,
    y el joven sonriente rodó a su lado herido,
    y el estupor del pueblo vio caer a los muertos
    con furia y con dolor.

    Entonces, en el sitio
    Donde cayeron asesinados,
    Bajaron las banderas a empaparse de sangre
    Para alzarse de nuevo frente a los asesinos.
    Por estos muertos, nuestros muertos
    Pido castigo.

    Para los que de sangre salpicaron la patria,
    Pido castigo.
    Para el verdugo que mandó esta muerte,
    Pido castigo,
    Para el traidor que ascendió sobre el crimen
    Pido castigo.

    Para el que dio la orden de agonía,
    Pido castigo.
    Para los que defendieron este crimen,
    Pido castigo.

    No quiero que me den la mano
    Empapada con nuestra sangre.
    Pido castigo.

    No los quiero de embajadores,
    Tampoco en su casa tranquilos,
    Los quiero ver juzgados,
    En esta plaza, en este sitio.
    Quiero castigo.
     
    Última edición: 17 Ene 2011
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  3. José Elías

    José Elías Miembro de bronce

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    Masa

    Al fin de la batalla,
    y muerto ya el combatiente, vino hacia él un hombre
    y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Se le acercaron dos y repitiéronle:
    "No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
    clamando: "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Le rodearon millones de individuos,
    con un ruego común: "¡Quédate, hermano!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Entonces, todos los hombres de la tierra
    le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
    incorporóse lentamente,
    abrazó al primer hombre; echóse a andar...

    César Vallejo
    España, aparta de mí este cáliz (1937)
     
    Última edición: 17 Ene 2011
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  4. Y.T.Wolf

    Y.T.Wolf Suspendido

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    Este es brutal

    LA RUEDA DEL HAMBRIENTO

    Por entre mis propios dientes salgo humeando,
    dando voces, pujando,
    bajándome los pantalones...
    Váca mi estómago, váca mi yeyuno,
    la miseria me saca por entre mis propios dientes,
    cogido con un palito por el puño de la camisa.

    Una piedra en que sentarme
    ¿no habrá ahora para mí?
    Aún aquella piedra en que tropieza la mujer que ha dado a luz,
    la madre del cordero, la causa, la raíz,
    ¿ésa no habrá ahora para mí?
    ¡Siquiera aquella otra,
    que ha pasado agachándose por mi alma!
    Siquiera
    la calcárida o la mala (humilde océano)
    o la que ya no sirve ni para ser tirada contra el hombre
    ésa dádmela ahora para mí!

    Siquiera la que hallaren atravesada y sola en un insulto,
    ésa dádmela ahora para mí!
    Siquiera la torcida y coronada, en que resuena
    solamente una vez el andar de las rectas conciencias,
    o, al menos, esa otra, que arrojada en digna curva,
    va a caer por sí misma,
    en profesión de entraña verdadera,
    ¡ésa dádmela ahora para mí!

    Un pedazo de pan, ¿tampoco habrá para mí?
    Ya no más he de ser lo que siempre he de ser,
    pero dadme
    una piedra en que sentarme,
    pero dadme,
    por favor, un pedazo de pan en que sentarme,
    pero dadme
    en español
    algo, en fin, de beber, de comer, de vivir, de reposarse
    y después me iré...
    Halló una extraña forma, está muy rota
    y sucia mi camisa
    y ya no tengo nada, esto es horrendo.

    César Vallejo
     
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  5. anthoni

    anthoni Miembro maestro

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    LOS BURÓCRATAS
    Roque Dalton


    Los burócratas nadan en un mar de aburrimiento tempestuoso.

    Desde el horror de sus bostezos son los primeros asesinos de la ternura
    terminan por enfermarse del hígado y mueren aferrados a los teléfonos
    con los ojos amarillos fijos en el reloj.

    Los burócratas tienen linda letra y se compran corbatas
    sufren síncopes al comprobar que sus hijas se masturban
    deben al sastre acaparan los bares
    leen el Reader Digest y los poemas de amor de Neruda
    asisten a la ópera italiana se persignan
    firman los pliegos nítidos del anticomunismo
    los hunde el adulterio se suicidan sin arrogancia
    tienen fe en el deporte se avergüenzan
    se avergüenzan a mares
    de que su padre sea un carpintero.
     
  6. fioredeli

    fioredeli Miembro de bronce

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    La vida no vale nada
    si no es para perecer
    porque otros puedan tener
    lo que uno disfruta y ama.

    La vida no vale nada
    si yo me quedo sentado
    después que he visto y soñado
    que en todas partes me llaman.

    La vida no vale nada
    cuando otros se están matando
    y yo sigo aquí cantando
    cual si no pasara nada.

    La vida no vale nada
    si escucho un grito mortal
    y no es capaz de tocar
    mi corazón que se apaga.

    La vida no vale nada
    si ignoro que el asesino
    cogió por otro camino
    y prepara otra celada.
    La vida no vale nada
    si se sorprende a otro hermano
    cuando supe de antemano
    lo que se le preparaba.
    La vida no vale nada
    si cuatro caen por minuto
    y al final por el abuso
    se decide la jornada.

    La vida no vale nada
    si tengo que posponer
    otro minuto de ser
    y morirme en una cama.

    La vida no vale nada
    si en fin lo que me rodea
    no puedo cambiar cual fuera
    lo que tengo y que me ampara.

    Y por eso para mí
    la vida no vale nada


    (Pablo milanes)
     
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  7. CatPeople

    CatPeople Miembro maestro

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    Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
    guardé silencio,
    porque yo no era comunista,

    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
    guardé silencio,
    porque yo no era socialdemócrata,

    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
    no protesté,
    porque yo no era sindicalista,

    Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
    no protesté,
    porque yo no era judío,

    Cuando vinieron a buscarme,
    no había nadie más que pudiera protestar.

    Martin Niemöller

    ----- mensaje añadido, 20-ene-2011 a las 00:34 -----

    Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó?
    En los libros figuran los nombres de los reyes.
    ¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?
    Y Babilonia, destruida tantas veces,
    ¿quién la volvió a contruir otras tantas?¿En qué casas
    de la dorada Lima vivían los obreros que la construyeron?
    La noche en que fue terminada la Muralla china,
    ¿adónde fueron los albañiles? Roma la Grande
    está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
    ¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan cantada,
    ¿tenía sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa Atlántida,
    la noche en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban
    pidiendo ayuda a sus esclavos.
    El joven Alejandro conquistó la India.
    ¿El sólo?
    César venció a los galos.
    ¿No llevaba consigo ni siquiera un cocinero?
    Felipe II lloró al hundirse
    su flota. ¿No lloró nadie más?
    Federico II ganó la Guerra de los Siete Años.
    ¿Quién la ganó, además?
    Una victoria en cada página.
    ¿Quién cocinaba los banquetes de la victoria?
    Un gran hombre cada diez años.
    ¿Quién paga sus gastos?

    Una pregunta para cada historia

    B. Brecht
     
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  8. Sopor Aeternus

    Sopor Aeternus Miembro de plata

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    PALABRA DE GUERRILLERO


    Porque mi patria es hermosa
    como una espada en el aire,
    y más grande ahora y aun
    más hermosa todavía,
    yo hablo y la defiendo
    con mi vida.
    No me importa lo que digan
    los traidores,
    hemos cerrado el pasado
    con gruesas lágrimas de acero.
    El cielo es nuestro,
    nuestro pan de cada día,
    hemos sembrado y cosechado
    el trigo y la tierra,
    son nuestros,
    y para siempre nos pertenecen
    el mar,
    las montañas y los pájaros.

    Javier Heraud
     
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  9. aliz

    aliz Miembro de plata

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    las clases escolares se me hicieron amenas con este hombre...

    BLASÓN

    ( José Santos Chocano )

    Soy el cantor de América autóctono y salvaje:
    mi lira tiene un alma, mi canto un ideal.
    Mi verso no se mece colgado de un ramaje
    con vaivén pausado de hamaca tropical…

    Cuando me siento inca, le rindo vasallaje
    al Sol, que me da el cetro de su poder real;
    cuando me siento hispano y evoco el coloniaje
    parecen mis estrofas trompetas de cristal.

    Mi fantasía viene de un abolengo moro:
    los Andes son de plata, pero el león, de oro,
    y las dos castas fundo con épico fragor.
    La sangre es española e incaico es el latido;
    y de no ser Poeta, quizá yo hubiera sido
    un blanco aventurero o un indio emperador.
     
  10. José Elías

    José Elías Miembro de bronce

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    ¿"Blasón", poema social?

    Explico algunas cosas

    Preguntaréis: Y dónde están las lilas?
    Y la metafísica cubierta de amapolas?
    Y la lluvia que a menudo golpeaba
    sus palabras llenándolas
    de agujeros y pájaros?

    Os voy a contar todo lo que me pasa.

    Yo vivía en un barrio
    de Madrid, con campanas,
    con relojes, con árboles.

    Desde allí se veía
    el rostro seco de Castilla
    como un océano de cuero.

    Mi casa era llamada
    la casa de las flores, porque por todas partes
    estallaban geranios: era
    una bella casa
    con perros y chiquillos.
    Raúl, te acuerdas?
    Te acuerdas, Rafael?
    Federico, te acuerdas
    debajo de la tierra,
    te acuerdas de mi casa con balcones en donde
    la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
    Hermano, hermano!
    Todo
    eran grandes voces, sal de mercaderías,
    aglomeraciones de pan palpitante,
    mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
    como un tintero pálido entre las merluzas:
    el aceite llegaba a las cucharas,
    un profundo latido
    de pies y manos llenaba las calles,
    metros, litros, esencia
    aguda de la vida,
    pescados hacinados,
    contextura de techos con sol frío en el cual
    la flecha se fatiga,
    delirante marfil fino de las patatas,
    tomates repetidos hasta el mar.

    Y una mañana todo estaba ardiendo
    y una mañana las hogueras
    salían de la tierra
    devorando seres,
    y desde entonces fuego,
    pólvora desde entonces,
    y desde entonces sangre.

    Bandidos con aviones y con moros,
    bandidos con sortijas y duquesas,
    bandidos con frailes negros bendiciendo
    venían por el cielo a matar niños,
    y por las calles la sangre de los niños
    corría simplemente, como sangre de niños.

    Chacales que el chacal rechazaría,
    piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
    víboras que las víboras odiaran!

    Frente a vosotros he visto la sangre
    de España levantarse
    para ahogaros en una sola ola
    de orgullo y de cuchillos!

    Generales
    traidores:
    mirad mi casa muerta,
    mirad España rota:
    pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
    en vez de flores,
    pero de cada hueco de España
    sale España,
    pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
    pero de cada crimen nacen balas
    que os hallarán un día el sitio
    del corazón.

    Preguntaréis por qué su poesía
    no nos habla del sueño, de las hojas,
    de los grandes volcanes de su país natal?
    Venid a ver la sangre por las calles,
    venid a ver
    la sangre por las calles,
    venid a ver la sangre
    por las calles!

    España en el corazón
    Pablo Neruda

     
    Última edición: 20 Ene 2011
  11. vruto

    vruto Suspendido

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    teniendo en cuenta el contexto social del momento en que se escribió, creo que entra en la calificación, aunque no tengo claro eso de poema social, para mí este es uno:



    Hablas de civilización, y de no debe ser,
    o de no debe ser así.
    Dices que todos sufren, la mayoría de todos,
    con las cosas humanas por estar tal como están.
    Dices que si fueran diferente sufriríamos menos.
    Dices que si fueran como tú quieres serían mejores.
    Escucho sin oírte.
    ¿Para qué querría oírte?
    Oyéndote no llegaría a saber nada.
    Si las cosas fuesen diferentes, serían diferentes: esto es todo.
    Si las cosas fuesen como tú quieres, serían como tú quieres.
    ¡Ay de ti y de todos los que pasan la vida
    queriendo inventar la máquina de hacer felicidad!



    Alberto Caeiro
     
    Última edición: 20 Ene 2011
  12. José Elías

    José Elías Miembro de bronce

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    ¿Y cuál era dicho contexto?

    PARA QUIÉN ESCRIBO

    I

    ¿Para quién escribo?, me preguntaba el cronista, el periodista o simplemente el curioso.
    No escribo para el señor de la estirada chaqueta, ni para su bigote enfadado, ni siquiera para su alzado índice admonitorio entre las tristes ondas de música.
    Tampoco para el carruaje, ni para su ocultada señora (entre vidrios, como un rayo frío, el brillo de los impertinentes).
    Escribo acaso para los que no me leen. Esa mujer que corre por la calle como si fuera a abrir las puertas a la aurora.
    O ese viejo que se aduerme en el banco de esa plaza chiquita, mientras el sol poniente con amor le toma, le rodea y le deslíe suavemente en sus luces.
    Para todos los que no me leen, los que no se cuidan de mí, pero de mí se cuidan (aunque me ignoren).
    Esa niña que al pasar me mira, compañera de mi aventura, viviendo en el mundo.
    Y esa vieja que sentada a su puerta ha visto vida, paridora de muchas vidas, y manos cansadas.
    Escribo para el enamorado; para el que pasó con su angustia en los ojos; para el que le oyó; para el que al pasar no miró; para el que finalmente cayó cuando preguntó y no le oyeron.
    Para todos escribo. Para los que no me leen sobre todo escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los pechos y para las bocas y para los oídos donde, sin oírme, está mi palabra.

    II

    Pero escribo también para el asesino. Para el que con los ojos cerrados se arrojó sobre un pecho y comió muerte y se alimentó, y se levantó enloquecido.
    Para el que se irguió como torre de indignación, y se desplomó sobre el mundo.
    Y para las mujeres muertas y para los niños muertos, y para los hombres agonizantes.
    Y para el que sigilosamente abrió las llaves del gas y la ciudad entera pereció, y amaneció un montón de cadáveres.
    Y para la muchacha inocente, con su sonrisa, su corazón, su tierna medalla, y por allí pasó un ejército de depredadores.
    Y para el ejército de depredadores, que en una galopada final fue a hundirse en las aguas.
    Y para esas aguas, para el mar infinito.
    Oh, no para el infinito. Para el finito mar, con su limitación casi humana, como un pecho vivido.
    (Un niño ahora entra, un niño se baña, y el mar, el corazón del mar, está en ese pulso.)
    Y para la mirada final, para la limitadísima Mirada Final, en cuyo seno alguien duerme.
    Todos duermen. El asesino y el injusticiado, el regulador y el naciente, el finado y el húmedo, el seco de voluntad y el híspido como torre.
    Para el amenazador y el amenazado, para el bueno y el triste, para la voz sin materia y para toda la materia del mundo.
    Para ti, hombre sin deificación que, sin quererlas mirar, estás leyendo estas letras.
    Para ti y todo lo que en ti vive,
    yo estoy escribiendo.

    En un vasto dominio
    Vicente Aleixandre
     
    Última edición: 20 Ene 2011
  13. anthoni

    anthoni Miembro maestro

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    Epístola de los poetas que vendrán
    Manuel Scorza



    Tal vez mañana los poetas pregunten
    por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
    tal vez mañana los poetas pregunten
    por qué nuestros poemas
    eran largas avenidas
    por donde venía la ardiente cólera.

    Yo respondo:
    por todas partes oíamos el llanto,
    por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras.
    ¿Iba a ser la Poesía
    una solitaria columna de rocío?
    Tenía que ser un relámpago perpetuo.

    Mientras alguien padezca,
    la rosa no podrá ser bella;
    mientras alguien mire el pan con envidia,
    el trigo no podrá dormir;
    mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
    mi corazón no sonreirá.

    Matad la tristeza, poetas.
    Matemos a la tristeza con un palo.
    No digáis el romance de los lirios.
    Hay cosas más altas
    que llorar amores perdidos:
    el rumor de un pueblo que despierta
    ¡es más bello que el rocío!
    El metal resplandeciente de su cólera
    ¡es más bello que la espuma!
    Un Hombre Libre
    ¡es más puro que el diamante!

    El poeta libertará el fuego
    de su cárcel de ceniza.
    El poeta encenderá la hoguera
    donde se queme este mundo sombrío.
     
  14. Placebox

    Placebox Miembro de plata

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    EL ESPANTO DEL MUNDO

    Fuego graneado, barrera de fuego, cortina de fuego
    minas, gas, carros de combate, ametralladoras, bombas
    de mano: palabras, sólo palabras, pero en resumen
    todo el espanto del mundo.

    Nuestros rostros están sucios, nuestra mente vacia,
    nos sentimos enormemente cansados -cuando suene
    la hora del ataque habrá que abofetear a muchos
    para que despierten y nos sigan-. Los ojos están
    enrojecidos; las manos desgarradas; los codos destrozados.

    ¿Semanas? ¿Meses? Sólo días. Vemos desaparecer el tiempo
    en los ojos descoloridos de los moribundos, engullimos alimentos,
    corremos, lanzamos, disparamos, asesinamos, nos dejamos caer
    en cualquier sitio, nos sentimos débiles...

    Vemos a gentes sin cráneo aun vivas; soldados que han perdido sus pies,
    marchar tambaleándose sobre los muñones astillados hasta el proximo hoyo
    un cabo remolca durante más de un kilometro
    sus rodillas destrozadas, las manos como garfios en la tierra;
    otro se presenta en la enfermería sujetándose los intestinos
    con las manos; sin boca, sin mandíbulas, sin rostro...

    Erich Maria Remarque
    "Sin novedad en el frente"​
     
  15. incaperu

    incaperu Suspendido

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    wau muy bueno.

    ME ACUERDO DE BLASÒN , MÀS ME PARECIA EN EL TIEMPO DEL COLEGIO UNA RANCHERA , ALO MACHOTE MACHOTE.
     
    Última edición: 29 Abr 2011