Perú país mágico

Publicado en 'Actualidad Nacional' por mendeleyev, 6 Dic 2008.





  1. mendeleyev

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    Lima, 6 dic (EFE).- Desde el aire, Perú es "un país inmenso y arrugadísimo" que sorprende con la belleza de sus paisajes, según ha demostrado el fotógrafo ecuatoriano Jorge Anhalzer.El fotógrafo ha publicado "Perú desde el aire", un libro editado por el Fondo Editorial de la Universidad de San Martín de Porres de Lima, con 160 imágenes que muestran un país de desiertos, valles, macizos montañosos y selvas impenetrables.
    Los editores aseguraron a Efe que resulta "imposible" destacar alguna foto del libro porque "todas encierran algo de magia".Basta mencionar entre ellas a las famosas Líneas de Nazca, el Valle Sagrado de los Incas, las ruinas de la ciudadela de barro de Chan Chan o la Cordillera Blanca, entre los lugares que fueron atrapados por la lente del fotógrafo quiteño.Anhalzer, un amante de Perú y sus paisajes, recorrió el país andino durante un mes en dos aviones ultraligeros, para captar cerca de 6.000 imágenes."Volar en Perú fue una experiencia inolvidable", relató el fotógrafo, que estuvo acompañado en otro ultraligero por sus asistentes Fernando de la Bastida y Santiago Martínez.El reconocido pintor peruano Fernando de Szyszlo, que presentó el libro, resaltó que las imágenes permiten apreciar la hermosura del territorio peruano y sus atractivos naturales y arqueológicos."Al contemplar estas hermosas, muchas veces inusitadas, fotografías (...) la impresión más inmediata es la inagotable belleza, agresiva e inhóspita, de éste país, de su paisaje, de su geografía", comentó el pintor.Para Szyszlo "esta visión inesperada de Perú no es la que ya nos sorprendió en la Internet con el programa Google Heart. Estas fotografías nos proponen la mirada de un imaginario cóndor sobrevolando incansablemente nuestro país".Anhalzer relata en el libro que Perú le "llegó temprano a la imaginación", por el vínculo histórico, las afinidades geográficas y hasta la "música llorona" que comparte con su país.
    "Lo recorrí cuando joven varias veces: a ratos en bus, por ahí en tren y tramos a pie y canoa. Desde que me dedico a esto de los vuelos, los cielos del Perú me han guiñado el ojo, y yo furtivamente caí de cuando en cuando en la tentación, me crucé apenas la frontera en sitios inhóspitos no vigilados", comentó.Su arriesgada apuesta de recorrer en un avión ultraligero inmensos desiertos y selvas o "altísimas" cordilleras le ganó las dudas y hasta incredulidad de las autoridades peruanas.El apoyo de la Universidad San Martín le permitió, sin embargo, obtener los permisos e iniciar su travesía en Piura, una ciudad fronteriza con Ecuador, donde una "señora comedida" les manifestó su preocupación e incluso le preguntó si se había confesado."Perú es enorme y arrugadísimo, parecería que si lo plancháramos envolvería el planeta. Cimas altísimas, gargantas profundas y todo barrido con vientos de respeto. Volar en un ultraligero, de apenas trescientos kilos de peso, a una velocidad que con las justas supera los cien kilómetros por hora, por estos parajes es una experiencia exigente, a ratos hasta medio mística", aseguró el fotógrafo.De esa manera pudo apreciar desde las planicies de la costa norte hasta la región amazónica San Martín y las nieves de la Cordillera Blanca, en el departamento andino de Ancash, que alcanza cumbres de hasta 6.700 metros de altura.No escapó a su ojo aéreo Lima, una ciudad que, según comentó, le sorprendió con su abundante verdor, algo que es muy difícil de apreciar desde el ras del suelo.Su trabajo fotográfico llevó a Szyszlo a afirmar que "es imposible ignorar que en pocos sitios es tan evidente la energía y el coraje que requirió domar una naturaleza que es, al mismo tiempo, imponente y hostil".Una naturaleza vencida y mostrada desde los aires por Anhalzer que, satisfecho con su experiencia, no dejó de agradecer a las numerosas personas e instituciones que lo apoyaron durante su travesía.No olvidó, incluso, a San Pedro, patrono del clima: "que aunque íbamos tarde en la temporada para acometer este tipo de aventura, supo dispensarnos lo mejor de si".