PE - 15.1: Una historia de amor / El alquimista de acero--(por Brunomolina)

Publicado en 'Proyecto Escritura' por Cholo_King, 22 Jun 2011.





  1. Cholo_King

    Cholo_King Miembro de bronce

    Registro:
    6 Feb 2009
    Mensajes:
    1,093
    Likes:
    157




    Una historia de amor



    Una carta que narre un sueño.
    En ella escribiría el único sueño que me importa realizar.
    El sueño de estar contigo hasta el final de mis días, amándote como ahora lo hago.
    Una carta que narre un sueño.
    El sueño de renacer mil veces, y mil veces enontrarte.


    -Te amo, ¿no es suficiente eso para ti?-pregunta la hermosa mujer de cabellos color escarlata. Su presencia inerte simula el miedo en su primera etapa, la del desconcierto.


    Es así como comienza todo. Abigail me susurra al oído que si dejo de leer recibiré un premio, y a mí me gustan los premios.


    -Yo también te amo, pero eso no importa. Eres la mujer de mis sueños, y sin embargo nada importan mis sueños en este momento. Te lo dije tantas veces como pude hacerlo, te imploré que mintieras pero no lo hiciste. Ahora tenemos que separarnos por el pequeñísimo detalle de tu deslealtad. No te odio, siempre serás mi reina, solo que yo ya no seré tu rey. Bien sabes que es así. Me llorarás una, quizás dos semanas antes de convertirme en otro insulso fondo de pantalla en tu celular. Sí, nada importan mis sueños en este momento, te amo, pero eso nada importa cuando la vida te hace tan pequeño e insignificante. -responde su amado, el de la chalina roja, aquel que no se atreve a mirarla de frente, el mismo que se ve tan nervioso, el mismo que al terminar su discurso tan irracional solo atina a pensar en morir, mientras su cuerpo tan ajeno como inútil se aleja paso a paso condenando a su felicidad sin motivo alguno.


    A la mañana siguiente me despierta una intriga innata, propia de un lector insatisfecho. Es sábado y no tengo que ir a trabajar. Abigail ya no es problema, pero miento, sí lo es. Es que la amo y se ve tan hermosa mientras duerme. No pienso despertarla, pero miento otra vez, y la despierto para nuevamente hacer el amor.


    Ya muy lejos no se ve ni se entiende nada. La escena no es la misma cuando no distingues lo que expresa o no expresa el rostro de la otra persona. La mujer de cabellos escarlata se confunde con la distancia. Está cada vez más lejos. "Mas si yo corriese a su lado. Mas si yo dejara mi orgullo..." -piensa, el joven de la chalina roja- "...pero no, ya es muy tarde para cualquier arrepentimiento".


    - ¿Qué es lo que estabas leyendo amor? -me pregunta Abigail.
    -Es una historia de amor de la más común que puede haber. Es solo que por algún motivo me parece más que solo eso.
    -Eso es porque ninguna historia de amor es solo eso.

    Un arco iris que da paso a un mundo de sombras. Un mundo de sombras que da paso a un Edén. Un Edén que simula las fauces de un estrépito, que simula al caos, que simula a su vez los latidos de un corazón herido. La doncella se recuesta sobre el regazo de su madre. Sus cabellos rojizos se ensortijan en cada uno de sus dedos. "Ya no llores mi niña. Te prometo que él volverá, y serás feliz muy feliz. Te regalaré el vestido de novia que yo usé en mi boda, y en ti ese vestido se verá miles de veces mejor de lo que alguna vez se vio en mí. El te ama, es solo que al igual que tú todavía es un niño. En unos días se habrá convertido en hombre, y entonces volverá arrepentido, y su arrepentimiento hará que ya nunca más se aparte de tu lado".


    -A ti te conocí en una historia de misterio, que se convirtió en todo menos eso. En determinado momento fue una comedia, y aunque habían muchas sonrisas y momentos agradables de por medio, sobrevino en una historia de terror que luego, tras muchas frases tétricas y escenarios horrendos, no le quedó otra que convertirse en una maravillosa historia de amor que incluía velas aromáticas y muchos besitos. –explicaba sonriente Abigail. -Pero qué haría sin ti amor. No hago otra cosa que enamorarme cada día más de ti. Es que eres realmente sorprendente. –le replico entusiasmado.


    “CASA DE CAMBIO”, se lee claramente. Y se detiene en la cera y comienza a contar su dinero. Solo cincuenta y dos dólares para un mes que recién empieza. Camina varios pasos más por aquella misma acera antes de llegar a donde tenía previsto. Se detiene nuevamente. “¿Por qué no lo hiciste? ¿Fue para protegerme, verdad? ¡Pero qué idiota he sido!” De un momento a otro un joven desesperadamente vuelve a sus pasos. Corre raudamente y en su camino no hay tropiezos ni cualquier otro impedimento. Solo que los billetes de su mano, insignificantes como estériles, se suponen en un preciso momento erróneo, siendo por si mismos sinónimos de otro afán desnaturalizante del hombre: la avaricia. Corren a su vez dos hombres que lo interceptan con sus tenazas. La chalina roja recibe más color. La sangre dibuja un cielo oculto en un páramo pernicioso. La sangre dibuja la muerte, o confunde al mismo cielo oculto con ella.


    No puede ser este el final, no, y lo sé porque aún hay líneas que me quedan por leer. Pero en este punto prefiero no leer más, pues una prosa poética como la que ensaya este tipo bien puede ser la excusa perfecta para darle muerte a un personaje ficticio.


    Se oye el timbre del celular de la doncella de cabellos color escarlata. Ella se emociona como solo se emociona una mujer enamorada. “No ha pasado nada” –piensa, y luego de un brevísimo suspiro, sonríe. Sí es él, sí que lo es, y lo sabe porque la llamada proviene de su teléfono. “Hola amor, ¿cómo estás?, dice emocionada, haciendo un esfuerzo sobrehumano para controlar el llanto que pugna por salir a enrarecerle el habla. Pero nadie contesta. Y se oye sin embargo una respiración al otro lado. “¿Amor qué pasa? Di algo por favor amor, sé que estás ahí”. La llamada se corta, ya no existe.


    Aunque no quiera toda historia tiene su final. Las reverberaciones de una historia de amor, que acumuladas en mis sienes trascienden a mi espíritu, me vuelven lo que siempre quise: Alguien que ama con el corazón, y no teme arriesgarlo todo por ser feliz.


    El teléfono vuelve a sonar. La madre mira a su niña fijamente a los ojos, asintiendo con un ademán imperceptible. “Adelante hija, respóndele”, se oye tras la tercera timbrada.


    -¿Hola? ¿Eres tú amor? –pregunta la doncella.
    -Sí, soy yo. Te he extrañado mucho, me ha parecido una eternidad. –responde su amado.
    - ¿Dónde estás ahora? Quiero verte.
    -Estoy hospitalizado amor. Hace unas horas me interceptaron unos tipos, unos ladrones, y uno de ellos no encontró mejor forma de reducirme que apuñalarme. Pero estoy bien, nada que un buen descanso no se encargue de sanar.
    - ¡Malditos cobardes! ¡Miserables!
    -Tranquila preciosa, ya te lo dije, estoy bien. Claro que no puedo decir lo mismo de mi ropa. Pero de alguna forma si aún estoy aquí amor, en este mundo, es porque al casi desmayarme pude verlo…
    - ¿Qué es lo que viste? No entiendo.
    -Mi sangre y su color escarlata brotando de mi pecho. Al verla se me fue imposible dejar de pensar en ti. Ellos se alejaron muy rápido; fue entones que marqué tu número. Pude escucharte. La voz de un ángel saludándome y llamándome amor.
    -Te amo, eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Tuve mucho miedo cuando en ese momento me dijiste todas esas palabras. Pensé que no volvería a verte.
    -Perdóname. Fui un imbécil por querer obligarte a ser quien no eres. Es solo que no lo entendía en ese momento. No entendía que nada importa conseguir lo que fuese, si no compartía esa alegría contigo.
    -Ya no digas nada, todo está bien, y lo está bien, y lo está porque te amo. Voy para allá amor…

    “¿Y qué dices amor, te gustó la historia de amor que leíste?”, me pregunta Abigail al verme guardar las hojas que leía en el sobre de donde las saqué. “Sí, bueno, no estaba mal. No será Romeo y Julieta, pero al menos me recordó algo. Si cierras lo ojos y pones tus labios como una trompita te digo lo que recordé”, le respondo a mi princesa.
     
    Última edición: 17 Jul 2011


  2. Belano

    Belano Miembro maestro

    Registro:
    1 Ene 2010
    Mensajes:
    812
    Likes:
    151
    hice el esfuerzo sobrehumano de terminar de leer todo... demasiado cursi, empalagoso, común, cliché, con todos los etcéteras que se pueden sacar del caso.

    no me gustó n_n
     
  3. zaleph

    zaleph Miembro maestro

    Registro:
    24 May 2011
    Mensajes:
    476
    Likes:
    347
    No se hace facil la lectura, y si pues muchos cliches y melcocha. Pro's la intro y las variaciones a lo largo del relato :)
     
    Última edición: 23 Jun 2011
  4. squizo

    squizo Miembro maestro

    Registro:
    8 Jul 2009
    Mensajes:
    676
    Likes:
    105
    Algunas imágenes son interesantes y algunas frases, ingeniosas. Sin embargo, la trama resulta trillada. No hay un desarrollo detallado de los hechos. Por otro lado, hay un uso descuidado de adjetivos (primero describe cabellos color escarlata, luego rojizos). En el epígrafe hay un error de escritura, así como errores de puntuación frecuentes a lo largo de la narración.
     
    Última edición: 23 Jun 2011
  5. Bohémico

    Bohémico Miembro nuevo

    Registro:
    18 Jun 2011
    Mensajes:
    5
    Likes:
    1
    No creo (ni supongo) ser un excelente crítico. Simplemente diré lo que opine...

    Me gusta la presentación de la carta en la lectura, llegó a mí como el cantar de un ave (ni directa, ni indirecta; ocurre que pasó y no tuve tiempo de darme cuenta de cómo). Aunque he notado (como posiblemente ya lo hayan hecho quienes han leído esto) que la palabra escarlata es repetida, y parece incluso que es adrede. Me recuerda (la voluntad de generar, tras una lectura, alguna imagen en el lector) a "La caverna de las ideas" de J.C. Somoza, recomendaría al autor que la leyese, en el caso de que no lo haya hecho.

    Quiero terminar diciendo que errores se cometen, yo los tengo y por montones (ja), todos requerimos de práctica.
     
  6. brunomolina

    brunomolina Suspendido

    Registro:
    16 Feb 2011
    Mensajes:
    182
    Likes:
    60
    Es una narración con un argumento simple. Como es Una historia de amor, se presenta como tal y adquiere los sentimientos encontrados que una historia de ese tipo trae consigo. Denominaciones como cliché, o cursi, o trillado son aceptables en este caso, pues el tema principal se trata ni más ni menos que de algo llamado amor. ¿Qué es más cliché que el amor? No lo sé y no me importa saberlo. El estilo narrativo es original y resaltante, aunque por lo atípico de su formato pueda no ser tan fácil su lectura.
     
  7. Wander

    Wander Suspendido

    Registro:
    29 Jun 2011
    Mensajes:
    412
    Likes:
    278
    Alcance a leer algo, solo hay que cambiarle la conclusión del poema, en un final trágico o inesperado, salen mas apreciaciones ya que la gente prefiere ir contra la corriente.