Nuestros enemigos: los demócratas

Publicado en 'Actualidad Nacional' por elhierbero, 8 May 2011.





  1. elhierbero

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    ¿Los peruanos somos democráticos? Según una encuesta publicada y comentada hace unos meses en el programa Prensa Libre, más del 70% de los encuestados, no les molesta tener un gobierno autoritario. Pero, ¿eso demuestra que somos democráticos? Por supuesto que sí, porque los ignorados voluntariamente prefieren un gobierno autoritario. La pregunta está mal formulada. Por eso la respuesta es ilógica. La pregunta hubiera sido: ¿Les molestaría o estarían en contra de un gobierno autoritario? La respuesta mayoritaria sería: No. Por eso, 2 candidatos con tufillo autoritario van a la segunda vuelta. Lo irónico es que muchos “connotados” peruanos no están de acuerdo con esta situación y les preocupa. Pienso que siguen ignorando en que pais viven. De los últimos 40 años de nuestra historia, 12 años fueron con gobiernos democráticos no autoritarios. Y ellos, no tuvieron continuidad. Toledo ha fracasado estripitosamente, como le ocurrió a Javier Alva Orlandini o a Valentín Paniagua. ¿Por qué? Porque nuestra mentalidad, producto de la simbiosis colonial-inca, no nos capacita para aceptar gobiernos no autoritarios. ¿Acaso el Tahuantinsuyo era un Estado democrático o la Colonia Virreynal? Además, objetivamente, el Perú siempre ha progresado más en los gobiernos autoritarios. Asi que en el pensamiento de la masa, “tayta” = “orden” = “progreso”. Algunos dirán que el actual gobierno es no autoritario, y porque no lo incluyo. Este gobierno, como fue en su anterior version, fueron elegidos democráticamente en un proceso electoral. Pero, nadie duda, de que el actual mandatario, sin tener un Congreso a la altura de las circunstancias, ha hecho lo que ha querido y lo sigue haciendo, como el caso de los transgénicos, el pintado del Museo de la Nación, entrometerse en la campaña electoral, etc. Y es que no debemos confundir gobiernos democráticos con gobiernos no autoritarios. La democracia termina con la elección de un ciudadano a través de las urnas, y si ese ciudadano se cree dueño del país, y actúa en consonancia, aunque respete las leyes, es autoritario. Los casos de Belaúnde, Paniagua y Toledo son claros ejemplos de no autoritarismo. A ellos se les puede criticar en otros aspectos gravísimos, pero no en eso. Razón por la cual, sus partidos o candidaturas no fueron re-electas. Lo mismo sucede con el inefable Chávez, elegido democráticamente, aunque sea un autoritario. Nosotros mismos lo hemos hecho desde el inicio de la República, nombrando Protector (Dictador) a San Martín y a Bolívar. El primero lo aceptó a regañadientas, porque era honesto, y el segundo, lo fue de varios países más. La indiosincracia peruana y la manera como los políticos la aprecian, se ve reflejada fielmente por la genial caricatura de Carlín de hoy (La República). En el bando roji-blanco, la concepción es similar. Hace unos meses atrás, también se preguntó a la gente, si el voto fuera facultativo, como debería ser y no lo es, porque es un derecho y no, un deber; ¿Cuántos irían voluntariamente a votar? Sólo el 25% iría, y si fueran miembros de mesa, la cifra no llega al 10%. ¿Esta cifra tambalearía nuestra adolescente República? No. En España, normalmente, la participación en las elecciones generales no pasa del 50% del electorado, y nadie se atreve a decir que España tenga dictaduras. La situación es otra: un reflejo de aquellas personas que realmente les interesa el gobernante de su pais, mientras que a los demás, les da igual. En el Perú, y creo que en todo el mundo, la situación realmente es igual, solo que aqui, debido al voto obligatorio, no se aprecia.
    Finalmente, ¿nos molesta tanto los gobiernos autoritarios? Pienso que no. Es más, los propios abanderados de la democracia, en algún momento trabajaron para las dictaduras, como buenos tecnócratas mercenarios que son. Al final de cuentas, debido a nuestra indiosincracia, nos acomodamos a todos, somos unos lameculos a cambio de nuestro saco de arroz y lentejas, porque, realmente, nos interesa muy poco quien nos gobierne, ya que sabemos que serán corruptos o ladrones; y el día que el voto sea un derecho, las cifras hablarán por nosotros.