No descanses en paz McNamara

Publicado en 'Historia Universal' por Saurio, 12 Jul 2009.





  1. Saurio

    Saurio Miembro maestro

    Registro:
    15 Ago 2008
    Mensajes:
    859
    Likes:
    584




    Aquí un artículo de Cesar Hildebrand a modo de "homenaje" por la muerte de Robert McNamara, que el diablo lo tenga en su gloria...

    EL CIELO COMO CASTIGO

    A Robert McNamara, graduado en matemáticas, economía y filosofía por la universidad de Berkeley, le parecía fascinar el efecto que sobre el ánimo de las poblaciones civiles podía causar un bombardeo aéreo.
    Cuando colaboró con el general Curtis LeMay, durante el último tramo de la segunda guerra mundial, se dedicó a la estadística de los vuelos aliados y descubrió que un 20% de los pilotos dejaban indemnes sus objetivos militares por no exponerse a las baterías antiaéreas que los protegían.
    De modo que McNamara ajustó tuercas y tornillos y los resultados mejoraron considerablemente, aunque no tanto como él esperaba. Su fama de hombre brillante e implacable, con cuadros estadísticos siempre a la mano, empezó en esos años.
    Distintos y mucho más exitosos eran los bombardeos multitudinarios, indiscriminados y anchurosos en los que McNamara tuvo alguna participación como asesor de LeMay.
    Tras las enseñanzas de Dresde (35,000 civiles muertos) y Hamburgo (40,000), McNamara contribuyó con su talento de planificador a diseñar lo que sería el bombardeo ciudadano más esplendoroso que general alguno hubiese podido concebir.
    Ese bombardeo fue el de Tokio y se realizó en una sola noche y madrugada: la del 9 al 10 de marzo de 1945. Trescientos treinta y cuatro bombarderos B-29 de la aviación estadounidense partieron de su base en las islas Marianas y arrojaron sobre Tokio un infierno bíblico de metralla y fósforo expansivo.
    Cien mil fueron los muertos, el 95 por ciento de ellos civiles.
    La orden de LeMay y de su equipo fue aquella noche la misma que se daba tratándose de ciudades japonesas: volar lo más bajo posible para evitar que los vientos del Pacífico desviaran las bombas. El bombardeo de Tokio redujo Gernika a ensayo diminuto y preparó al gobierno de Truman para el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, decisión que contó, desde luego, con la entusiasta aprobación de Curtis LeMay.
    Esa experiencia en el arte sombrío de desaparecer ciudades con sus habitantes incluidos, fue muy valiosa a la hora en que Robert McNamara, luego de presidir Ford Motors, encaró el desafío de Vietnam.
    Convencido de que Hanoi era Tokio y Ho Chi Minh era Tojo, McNamara, secretario de Defensa nombrado por John Kennedy en 1961, planteó que esa guerra sin ideales también se decidiría desde el aire. Y aunque el napalm era el mismo, los B-52 eran auténticas maravillas porque podían llevar 32,000 kilos de bombas en cada incursión. Y además ahora había visores nocturnos, bombas guiadas y todo lo que la naciente tecnología de la informática podía darle a la industria de la guerra.
    De modo que McNamara, alentado por el presidente Lyndon Johnson, concibió, diseñó y operó la escalada de la guerra de Vietnam. Estudioso y detallista, fijó 57 blancos estratégicos situados en Vietnam del Norte –la mitad de ellos con población civil “colateral”- y los bombardeó metódicamente. Los cientos de blancos situados en territorio de Vietnam del Sur estaban fuera de la jurisdicción de McNamara y podían ser bombardeados a discreción por el general Westmoreland y sus jefes de línea.
    Hay que recordar que Estados Unidos jamás le declaró la guerra a Vietnam y que fue McNamara el hombre que, en 1964, aprobó la conspiración de Tonkín, una mentira que consistió en hacerle creer a los estadounidenses que dos de sus destructores –el Maddox y el Turner Joy- habían sido atacados por torpederas norvietnamitas.
    De resultas de este invento, el Congreso de los Estados Unidos dictó la llamada “Resolución del Golfo de Tonkín”, que autorizó a Johnson (y a McNamara) a proceder militarmente en contra de los vietnamitas.
    Pero regresemos al tema principal, que era esa extraña capacidad de McNamara de imaginar el cielo punitivo, el diluvio infernal de la metralla. Cuando el fracaso de sus bombardeos se hizo evidente y cuando hasta su hijo, que estudiaba en Stanford, marchaba en contra de la guerra, McNamara renunció a su cargo y no fue a ningún Nuremberg sino que fue premiado con la presidencia del Banco Mundial.
    Era febrero de 1968 y para entonces ya se había lanzado sobre Vietnam diez (10) millones de toneladas de bombas y 55,000 toneladas del llamado agente naranja, un defoliante que mató el 20 por ciento de los bosques de Vietnam del Norte e hizo inapto para la agricultura el 32 por ciento del territorio contiguo a la frontera entre ambos Vietnam.
    Tuvieron que pasar un millón y medio de norvietnamitas muertos, 56,370 soldados estadounidenses abatidos, 18 millones de desplazados, 184,000 survietnamitas caídos en combate para que Estados Unidos empezara a aceptar su primera derrota del siglo XX.
    Y todo eso se lo debemos a Robert McNamara, un hombre de muchas luces que en la Florencia de los Médicis hubiera sido amigo de Maquiavelo, pero que en los tiempos de Lyndon Johnson y del brutal imperialismo yanqui tuvo que resignarse a ser jefe del Pentágono y a planear uno de los más abultados crímenes de guerra de la historia. Que no descanse en paz.

    Cesar Hildebrand
     


  2. chrisw

    chrisw Miembro maestro

    Registro:
    29 Ene 2009
    Mensajes:
    550
    Likes:
    24
  3. Jeringa

    Jeringa Miembro de plata

    Registro:
    1 Abr 2009
    Mensajes:
    2,792
    Likes:
    864
    IMPRESIONANTE gracias por el aporte, si Alemania ganaba la segunda guerra mundial de seguro hubiera estado sentado este despiado sujeto en una especie de Nuremberg (claro los Alemanes como jueces y verdugos)
    Leer esta bibliografia es bueno para conocer que no solo Hitler,Tojo y Stalin fueron los criminales en la segunda guerra mundial es bueno tambien recordar a Truman,McNamara etc como tales:ptm:
     
  4. chrisw

    chrisw Miembro maestro

    Registro:
    29 Ene 2009
    Mensajes:
    550
    Likes:
    24
    Y a McNamara y Le May los recibieron como heroes en EEUU, sino me equivoco Le May tambien recibio condecoraciones de otros paises. Plop.
     
  5. eklektiko

    eklektiko Miembro de plata

    Registro:
    11 Abr 2007
    Mensajes:
    4,011
    Likes:
    1,575
    Y en el colmo del desprecio de la decencia y de los valores universales, cuando se tuvo conciencia de la incapacidad de los bombardeos para doblegar el espiritu de los vietnamitas McNamara tuvo como destino y premio consuela, la presidencia del Banco Mundial, justamente la institución dedicada a propagar los santos ideales del capitalismo anglosajón, donde con nunca bien ponderada paciencia el susodicho siguió calculando el costo-beneficio de las intervenciones en el nombre del Dios Dinero.

    Si el infierno existiese, McNamara estaria... bueno estaria ardiendo por toda la eternidad como lo merece.
     
    Última edición: 15 Jul 2009