La historia no debe volver a repetirse

Publicado en 'Foro Libre' por gelen, 7 Set 2009.





  1. gelen

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    ¿Acaso hemos perdido la memoria?...¿Acaso nos hemos olvidado que nuestro pais en la decadas de los 80 y 90, se convirtio en un pais de viudas y huerfanos victimas del accionar terrorista?...¿Acaso los cientos de militares y policias que lucharon por la pacificacion del pais, murieron en vano?. Todos y cada uno de nosotros, fuimos testigos de la insania terrorista y lo que esto significo un costo muy alto en nuestro pais. Creo que no debemos permitir que la historia se repita. Desde el lugar que cada uno ocupamos en la sociedad, con nuestra conciencia civica, amor por la patria, orgullo por nuestras raices, deberiamos levantar nuestra voz de protesta en contra de la violencia terrorista y de la debil respuesta del estado, frente a un asunto que es de interes nacional. Particularmente me siento muy conmovida por lo sucedido recientemente en el VRAE, tambien fui tocada por el dolor de haber perdido a un ser querido, por eso hoy quiero compartir con uds. esta carta que esta dirigida a las autoridades competentes en el asunto. Quiza, para muchos no tenga valor, pero para mi es un compromiso, como creo que es el mismo compromiso de todos y cada una de las personas que no desean que la historia se repita.
     


  2. gelen

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    (Comparto con Uds. esta carta)

    03 de setiembre del 2009


    Señor Presidente de la Republica,
    Señor Ministro de Defensa,
    Señor Presidente del Comando Conjunto de las FF.AA
    Señor Comandante General del Ejército:



    Tenia 7 meses de gestación, cuando el Jueves 13 de Agosto de 1998, a las 17:27pm. Una llamada de la delegación del Alto Huallaga, me comunicaba que mi esposo había sido asesinado por elementos terroristas en una emboscada.
    Desde entonces ha pasado 11 años, en los cuales me vi obligada a asumir en silencio el dolor de la perdida del ser amado, mientras me preparaba a recibir al hijo esperado que nunca llegaría a conocer a su padre. En todo este tiempo, ninguna ONG defensora de los derechos humanos, demostro interes alguno en tan difíciles momentos.

    El tiempo ha transcurrido y al parecer es tiempo suficiente como para haber logrado cicatrizar viejas heridas y sin embargo, cuando escuchamos las noticias donde se narran enfrentamientos entre militares y terroristas, la mente como una vertiginosa maquina empieza a pasar la película de terror que vivimos todos los peruanos y cuando encendemos la televisión y vemos a los responsables políticos dar declaraciones sobre lo sucedido actualmente y adornar el discurso con frases subliminales:- “murieron como héroes -”.
    A estas alturas resulta ofensivo escucharlo; porque sabemos bien que esta frase de discurso es usada por los políticos para tratar de justificar haber expuesto aun grupo de militares a una situación extrema en condiciones disminuidas logísticamente, con un elevadísimo riesgo de muerte. Y se dice además, que si hay pérdidas militares es porque se está avanzando. El problema es que hasta ahora, las bajas son de un solo lado, de las fuerzas del orden. El Ejército instaló un general en el VRAE para dirigir las operaciones, en diciembre de 2006. Ya han pasado casi tres años y medio, tiempo suficiente para esperar resultados. En suma, todo parece indicar que abunda la incompetencia y la irresponsabilidad.
    Como hija de policía que vio partir a su padre en 1983 a la ZZ.EE, en plena época del terror, cuando apenas era una niña. Como viuda del Tte. Inf. W. Arrascue Sánchez, asesinado por delincuentes terroristas. Como madre de un niño de 11 años, que se quedo huérfano como victima del accionar del terrorismo. Como ciudadana con identidad nacional, que siente amor profundo por su patria, me siento con la suficiente autoridad moral para exigir con todo respeto a las autoridades responsables, hagan un análisis con sentido autocrítico para concluir en una voluntad de rectificación para que la historia no se repita. Porque solo basta con volver la vista atrás y recordar los cientos de miles de victimas del terrorismo y pensar que tantas perdidas no deberían haber sido en vano. ¿Acaso no hemos aprendió la lección? No se pueden seguir permitiendo errores de cálculo. Es necesario asumir con absoluta conciencia verdaderas responsabilidades desde sus escritorios, porque es fácil enviar a la muerte a un grupo de personas, como también es fácil matar, lo difícil es llevar ese peso sobre la espalda. No se vuelve de la guerra como héroe, son los otros los que intentan ver “héroes”.
    Señores, no es un consuelo escuchar decir que murieron como héroes. Es muy doloroso darnos cuenta que sus limitados recursos logísticos para enfrentar a los enemigos, desde ya la desventaja los hicieron morir salvajemente. Y es en estas circunstancias que debemos recordar el significado de “victoria pírrica”, y para estos nos remontamos a la antigua Grecia y encontramos al Rey Pirro combatiendo a muerte contra los romanos y obteniendo una vez mas la Victoria, sin embargo, el ejército de Pirro sufrió muchas bajas. Esto era grave, su ejército estaba tan mermado que cuando los romanos se retiraron optó por no perseguirlos. Y cuando alguien le felicitó por la victoria dijo "Otra victoria como ésta y volveré a Epiro sin un solo hombre". Desde entonces esta expresión se usa para referirse a una victoria a un coste que no compensa y donde muchas veces gana más el “vencido” que el vencedor. Entonces, la pregunta es habra valido la pena tanto derramamiento de sangre, en la lucha para derrotar el terrorismo, como para darnos el lujo en la actualidad de cruzarnos de brazo, desviar la vista y conformarnos con que un puñado de hombres de uniforme, terminen de solucionar un problema de estado que va mas alla del valor de poner el pecho y recibir balas sin la debida garantia que avale dichas acciones militares desde todo punto de vista, dentro de un marco de proteccion de los derechos humanos?


    En aquel entonces sucedió algo parecido: patrullas – emboscadas – muertos – heridos. El resultado, un golpe bajo a las fuerzas del orden, derramamiento de sangre, dolor, rabia e impotencia, en fin…Para el estado, un numero menos en el total de la población. Para el instituto armado, la baja de un heroe en su lucha por la pacificación, que como unico reconocimiento seria grabar su nombre y apellido, en el gelido gran bloque de mármol de un cenotafio que en vez de recordarnos que este pais en la decada de los 80 y 90 llego a ser un pais de viudas y huérfanos victimas del terrorismo; sirve mas como parte de la decoración en pleno corazon del pentagonito. Para ustedes, señores de las diferentes clases políticas, solo fueron perdidas de un soldado más. Para nosotros es la perdida del esposo, del hijo, del padre, del hermano, del amigo.
    Razón por la cual, con mucho respeto me dirijo hoy Uds. como autoridades competentes. Hoy me tomo la libertad de hablar en nombre de los padres y madres de ayer y hoy que lloran por el hijo perdido en accion de armas. Hablo en nombre de las miles de viudas y huerfanos dolientes de ayer y hoy, para pedir al gobierno reconsiderar una rectificación inmediata en la estrategia usada en la zona del VRAE y la que solo ha servido hasta hoy para incrementar la larga lista de los caídos en acción de armas.

    Como familiares de militares, somos concientes de la mística en la formación de hombres que visten el uniforme. No se trata de recordarnos ser dignos del ejemplo de quienes lucharon y ya no están, porque no ignoramos el valor que poseen los que luchan hoy. Porque así de claro, conciente, sin elixires que empañan, sabemos que son sus acciones y sus ideas. No tenemos dudas que los que hoy se enfrentan nuevamente al enemigo, son hombres de gran valor. Y sabemos bien que estos sucesos, son parte de la historia de la lucha por pacificar el pais. Pero la historia verdadera, sin maquillajes, es completa tambien cuando se señala a los responsables politicos que por omision dejan que la suerte de estos valerosos hombres de uniforme ya este hechada, y que el encuentro con la muerte sea una cuestion de tiempo mas que de oportunidad.

    No es posible que solo quienes hemos sido tocados por el dolor que deja la muerte, nos preocupe las condiciones de lucha en las que se encuentran en el VRAE. Los peruanos hemos vivido la misma historia, no es posible haber perdido la memoria y habernos olvidado de los años de terror.
    Creo que no tener las consideraciones en algo tan basico como es el derecho a la vida, revuelve las entrañas de cualquier persona, por ello manifiesto mi profunda consternación por los militares fallecidos recientemente. Me siento muy conmovida escuchar el lema “mi vida, por tu vida”, y surgen muchos sentimientos encontrados en mi condicion de viuda, porque conozco de cerca el dolor de los deudos de militares y ningun lamento posterior a los hechos puede llenar ese inmenso vacio y curar esa profunda herida.

    En nombre de todos los familiares de los caidos en accion de armas, queremos manifestar que reconocemos la entrega y la lealtad de las tropas que prestan servicio a lo largo y ancho de la geografía del VRAE. Los mismos que se encuentran, día y noche, defendiendo la soberanía nacional, el bienestar de la población civil y combatiendo, sin descanso, a los grupos terroristaspese a los avatares propios de esta guerra.
    Anhelamos la paz, la misma por la que muchos hombres uniformados lucharon y luchan hasta hoy. En memoria de los caidos de ayer y hoy, les debemos la obligación de recuperarla y conservarla. No queremos que la historia se repita.
    No queremos que se siga pagando el injusto precio de perder la vida. No queremos ver más padres, madres, hijos, viudas y hermanos, llorar por sus seres queridos perdidos y sobre todo no queremos sentir que esas perdidas fueron en vano.

    Uds. Y nosotros. Unamos nuestras fuerzas. Si nosotros les entregamos a nuestros hijos, esposos, padres, hermanos, que con coraje igual que ayer, hoy luchan por un mismo objetivo que es recuperar la paz y mantenerla; les corresponde a Uds. Otorgar la garantía de que en el teatro de dichas operaciones militares, las condiciones de esa lucha sea digna y con el respeto de los derechos humanos, por eso sugerimos que aquellos planes de operaciones que se lleven a cabo deberán forzosamente ser manejados bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo concerniente a ello es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido. La vida misma.
    Y esos hombres de honor, también tienen derecho de regresar con vida al lado de los suyos.


    ATTE.
    Angélica Casara Vda. De Arrascue
     
  3. gelen

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    El tiempo ha transcurrido y al parecer es tiempo suficiente como para haber logrado cicatrizar viejas heridas y sin embargo, cuando escuchamos las noticias donde se narran enfrentamientos entre militares y terroristas, la mente como una vertiginosa maquina empieza a pasar la película de terror que vivimos todos los peruanos y cuando encendemos la televisión y vemos a los responsables políticos dar declaraciones sobre lo sucedido actualmente y adornar el discurso con frases subliminales:- “murieron como héroes -”.
    A estas alturas resulta ofensivo escucharlo; porque sabemos bien que esta frase de discurso es usada por los políticos para tratar de justificar haber expuesto aun grupo de militares a una situación extrema en condiciones disminuidas logísticamente, con un elevadísimo riesgo de muerte. Y se dice además, que si hay pérdidas militares es porque se está avanzando. El problema es que hasta ahora, las bajas son de un solo lado, de las fuerzas del orden. El Ejército instaló un general en el VRAE para dirigir las operaciones, en diciembre de 2006. Ya han pasado casi tres años y medio, tiempo suficiente para esperar resultados. En suma, todo parece indicar que abunda la incompetencia y la irresponsabilidad.
    Como hija de policía que vio partir a su padre en 1983 a la ZZ.EE, en plena época del terror, cuando apenas era una niña. Como viuda del Tte. Inf. W. Arrascue Sánchez, asesinado por delincuentes terroristas. Como madre de un niño de 11 años, que se quedo huérfano como victima del accionar del terrorismo. Como ciudadana con identidad nacional, que siente amor profundo por su patria, me siento con la suficiente autoridad moral para exigir con todo respeto a las autoridades responsables, hagan un análisis con sentido autocrítico para concluir en una voluntad de rectificación para que la historia no se repita. Porque solo basta con volver la vista atrás y recordar los cientos de miles de victimas del terrorismo y pensar que tantas perdidas no deberían haber sido en vano. ¿Acaso no hemos aprendió la lección? No se pueden seguir permitiendo errores de cálculo. Es necesario asumir con absoluta conciencia verdaderas responsabilidades desde sus escritorios, porque es fácil enviar a la muerte a un grupo de personas, como también es fácil matar, lo difícil es llevar ese peso sobre la espalda. No se vuelve de la guerra como héroe, son los otros los que intentan ver “héroes”.
    Señores, no es un consuelo escuchar decir que murieron como héroes. Es muy doloroso darnos cuenta que sus limitados recursos logísticos para enfrentar a los enemigos, desde ya la desventaja los hicieron morir salvajemente. Y es en estas circunstancias que debemos recordar el significado de “victoria pírrica”, y para estos nos remontamos a la antigua Grecia y encontramos al Rey Pirro combatiendo a muerte contra los romanos y obteniendo una vez mas la Victoria, sin embargo, el ejército de Pirro sufrió muchas bajas. Esto era grave, su ejército estaba tan mermado que cuando los romanos se retiraron optó por no perseguirlos. Y cuando alguien le felicitó por la victoria dijo "Otra victoria como ésta y volveré a Epiro sin un solo hombre". Desde entonces esta expresión se usa para referirse a una victoria a un coste que no compensa y donde muchas veces gana más el “vencido” que el vencedor. Entonces, la pregunta es habra valido la pena tanto derramamiento de sangre, en la lucha para derrotar el terrorismo, como para darnos el lujo en la actualidad de cruzarnos de brazo, desviar la vista y conformarnos con que un puñado de hombres de uniforme, terminen de solucionar un problema de estado que va mas alla del valor de poner el pecho y recibir balas sin la debida garantia que avale dichas acciones militares desde todo punto de vista, dentro de un marco de proteccion de los derechos humanos?


    En aquel entonces sucedió algo parecido: patrullas – emboscadas – muertos – heridos. El resultado, un golpe bajo a las fuerzas del orden, derramamiento de sangre, dolor, rabia e impotencia, en fin…Para el estado, un numero menos en el total de la población. Para el instituto armado, la baja de un heroe en su lucha por la pacificación, que como unico reconocimiento seria grabar su nombre y apellido, en el gelido gran bloque de mármol de un cenotafio que en vez de recordarnos que este pais en la decada de los 80 y 90 llego a ser un pais de viudas y huérfanos victimas del terrorismo; sirve mas como parte de la decoración en pleno corazon del pentagonito. Para ustedes, señores de las diferentes clases políticas, solo fueron perdidas de un soldado más. Para nosotros es la perdida del esposo, del hijo, del padre, del hermano, del amigo.
    Razón por la cual, con mucho respeto me dirijo hoy Uds. como autoridades competentes. Hoy me tomo la libertad de hablar en nombre de los padres y madres de ayer y hoy que lloran por el hijo perdido en accion de armas. Hablo en nombre de las miles de viudas y huerfanos dolientes de ayer y hoy, para pedir al gobierno reconsiderar una rectificación inmediata en la estrategia usada en la zona del VRAE y la que solo ha servido hasta hoy para incrementar la larga lista de los caídos en acción de armas.

    Como familiares de militares, somos concientes de la mística en la formación de hombres que visten el uniforme. No se trata de recordarnos ser dignos del ejemplo de quienes lucharon y ya no están, porque no ignoramos el valor que poseen los que luchan hoy. Porque así de claro, conciente, sin elixires que empañan, sabemos que son sus acciones y sus ideas. No tenemos dudas que los que hoy se enfrentan nuevamente al enemigo, son hombres de gran valor. Y sabemos bien que estos sucesos, son parte de la historia de la lucha por pacificar el pais. Pero la historia verdadera, sin maquillajes, es completa tambien cuando se señala a los responsables politicos que por omision dejan que la suerte de estos valerosos hombres de uniforme ya este hechada, y que el encuentro con la muerte sea una cuestion de tiempo mas que de oportunidad.

    No es posible que solo quienes hemos sido tocados por el dolor que deja la muerte, nos preocupe las condiciones de lucha en las que se encuentran en el VRAE. Los peruanos hemos vivido la misma historia, no es posible haber perdido la memoria y habernos olvidado de los años de terror.
    Creo que no tener las consideraciones en algo tan basico como es el derecho a la vida, revuelve las entrañas de cualquier persona, por ello manifiesto mi profunda consternación por los militares fallecidos recientemente. Me siento muy conmovida escuchar el lema “mi vida, por tu vida”, y surgen muchos sentimientos encontrados en mi condicion de viuda, porque conozco de cerca el dolor de los deudos de militares y ningun lamento posterior a los hechos puede llenar ese inmenso vacio y curar esa profunda herida.

    En nombre de todos los familiares de los caidos en accion de armas, queremos manifestar que reconocemos la entrega y la lealtad de las tropas que prestan servicio a lo largo y ancho de la geografía del VRAE. Los mismos que se encuentran, día y noche, defendiendo la soberanía nacional, el bienestar de la población civil y combatiendo, sin descanso, a los grupos terroristas pese a los avatares propios de esta guerra.
    Anhelamos la paz, la misma por la que muchos hombres uniformados lucharon y luchan hasta hoy. En memoria de los caidos de ayer y hoy, les debemos la obligación de recuperarla y conservarla. No queremos que la historia se repita.
    No queremos que se siga pagando el injusto precio de perder la vida. No queremos ver más padres, madres, hijos, viudas y hermanos, llorar por sus seres queridos perdidos y sobre todo no queremos sentir que esas perdidas fueron en vano.

    Uds. Y nosotros. Unamos nuestras fuerzas. Si nosotros les entregamos a nuestros hijos, esposos, padres, hermanos, que con coraje igual que ayer, hoy luchan por un mismo objetivo que es recuperar la paz y mantenerla; les corresponde a Uds. Otorgar la garantía de que en el teatro de dichas operaciones militares, las condiciones de esa lucha sea digna y con el respeto de los derechos humanos, por eso sugerimos que aquellos planes de operaciones que se lleven a cabo deberán forzosamente ser manejados bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo concerniente a ello es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido. La vida misma.
    Y esos hombres de honor, también tienen derecho de regresar con vida al lado de los suyos.


    ATTE.
    Angélica Casara Vda. De Arrascue