La facilidad de decir once tonterías en precisamente once oraciones

Publicado en 'Actualidad Nacional' por ram_mind, 29 Set 2009.





  1. ram_mind

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    Aldo Mariátegui o la facilidad ... de decir once tonterías en precisamente once oraciones En su columna del sábado en Correo, Aldo Mariátegui enumera las once razones por las cuales es un crítico constante del trabajo (y la existencia misma) de la Comisión de la Verdad.El párrafo nos sirve para descubrir que Mariátegui, en efecto, sabe contar hasta once, pero también nos permite entender que no sabe sumar dos más dos. Veamos su razonamiento:"Creo que la CVR fue una creación absurda del desatinado Paniagua porque: 1) La guerra con Sendero aún no ha acabado. 2) Aquí no tuvimos dictaduras asesinas como en el Cono Sur sino una democracia asediada. 3) Aquí no existió una política gubernamental de exterminio sistemático como en esas tiranías. 4) Reabrir heridas no sirve sino para envenenar el ambiente y el alma, aunque otros -como los ex miembros de la CVR- sostengan lo contrario. Creo que mirar para adelante y olvidar es mucho más saludable que regodearse morbosamente en el dolor del pasado. 5) Esa comisión fue capturada por una tendencia política determinada y sirvió a una agenda de acciones que a menudo les genera empleos, ingresos económicos y posicionamiento jurídico-político aquí y en el extranjero. 6) Aquí sí se había procesado a los militares que cometieron excesos. 7) Gastar gran parte de US$19 millones en una planilla estatal por lo general únicamente llena de caviares no me suena sano. 8). Se ha creado en gente pobre muchas expectativas de recibir dinero por indemnizaciones, y eso ha provocado apetitos de raíces macabras. 9) Se ha satanizado y judicializado en exceso a las FF.AA. y se ha limitado su operatividad contra el senderismo actual. 10) Se ha polarizado innecesariamente a la sociedad peruana. 11) Se manchó a partidos políticos democráticos como AP y el APRA como si fueran cómplices de excesos. Y mil peros más".Bien. Mis once respuestas:1) Suponiendo que la guerra no hubiera acabado, ¿cómo podría ése ser un motivo válido para no investigar sus causas, su naturaleza y sus excesos? ¿Desde cuándo es necesario esperar el fin de una enfermedad para diagnosticarla?2) Si una democracia se convierte en asesina, es tan punible y digna de investigación como cualquier dictadura. Un proceso electoral no convierte a un gobernante electo en un agente con licencia para matar. La idea de Mariátegui recuerda lamentablemente las tesis del "estado de emergencia" de Carl Schmitt, que deberían ser aberrantes para cualquier verdadero liberal.3) La supuesta inexitencia de una política gubernamental de exterminio sistemático no convierte en perdonable a ninguno de los crímenes que un gobierno y un Estado puedan cometer en contra de su población. Por otro lado, sólo una investigación puede determinar si hubo o no una sistemática política criminal de parte del gobierno. A cualquier abogado le sonará ridícula la defensa: "mi defendido no admite haber cometido un crimen, por lo tanto no tiene sentido investigarlo".4) Si eliminamos la memoria, como pide Mariátegui, eliminamos con ella una serie de formas de civilidad y civilización que definen a toda sociedad como tal y que sólo se pueden ejercer retrospectivamente: la justicia, la evaluación ética, la historia, la reflexión sobre la propia identidad, la idea misma de nación. Mirar hacia el futuro sin conciencia del pasado, como propone Mariátegui, no es una actitud inteligente, es una imple imitación del mundo animal. Y, por otro lado, ¿qué derecho tiene Mariátegui, por ejemplo, a decirle a los deudos de los asesinados que no deben buscar el esclarecimiento de sus pérdidas?5) Conozco a varias de las personas que trabajaron en el aparato técnico y científico de la CVR y no puedo identificarlas como parte de una misma tendencia política. El reconocimiento que tienen en el extranjero por el nivel y la limpieza profesional y ética de su trabajo no debería usarse, como hace Mariátegui, para argumentar, absurdamente, en su contra.6) El de la CVR no fue un proceso judicial, motivo por el cual, dicho sea de paso, muchos de los actores de la guerra cuya responsabilidad fue establecida en la investigación de la comisión no han sido nunca castigados por sus acciones.7) Ininteligible. ¿Está diciendo Mariátegui que lo gastos de la comisión sólo hubieran sido válidos si la planilla hubiera sido mayoritariamente de derecha? ¿O está diciendo que el Estado no debió gastar dinero en el trabajo inútil de conducir la más grande y comprensiva investigación que se haya hecho sobre el fenómeno político-social más determinante del siglo veinte en el Perú? (Por cierto: "por lo general únicamente" es la frase torpe de alguien que sabe que está afirmando inexactitudes).8) ¿Así que, para evitar las expectativas de retribución de las víctimas, la solución es no darles ni la menor esperanza de ella? ¿O sea que el problema no está en quienes se niegan a hacer justicia, sino en quienes la buscan? Esa es la idea más "macabra" que he escuchado asociada con este tema.9) "Judicializar" es la palabra que usan los amigos de la impunidad para referirse despectivamente a lo que los demás llamamos "hacer justicia". No se puede hacer justicia "excesivamente", no se puede ser demasiado justo. Y si el Ejército no es capaz de operar sin asesinar inocentes, su problema va mucho más allá de la CVR.10) Cuando el tema sea si debemos o no debemos hacer justicia con nuestra historia reciente, en efecto, habrá siempre una polarización. Esa polarización no surge de la CVR ni es motivada por ella: es ocasionada por la simple existencia de la noción de justicia. Es un dilema moral y así como todos los humanos pasamos por dilemas morales, así también pasan todas las sociedades. Estar en favor de la justicia en algunos casos (cuando se trata de juzgar a campesinos y movimientos de izquierda) y en contra de la justicia en otros casos (cuando se trata de juzgar los abusos del Estado), como hace Mariátegui, no es polarización: es una lamentable bipolaridad. Por otra parte, intuyo que alguna polarización debe de haber existido antes de la CVR, en un país en guerra y con sesenta mil muertos.11) Los gobiernos de Acción Popular y el APRA, en efecto, fueron responsables por la conducción del Estado y por las políticas gubernamentales a cuya sombra se desbordó la guerra y se puso en peligro la seguridad de la nación. Mariátegui subraya repetidamente el carácter "democrático" de esos partidos y de sus gobiernos, olvidando que las democracias son tan imputables como las dictaduras, que el hecho de surgir de una elección no vuelve máginamente democráticas todas las acciones de un gobierno, y que ninguna organización política está más allá de los deberes y las obligaciones de la ley y la justicia.
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    Última edición: 29 Set 2009