La entrevista

Publicado en 'Filosofía' por marioramonda, 30 Nov 2010.





  1. marioramonda

    marioramonda Miembro nuevo

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    Mis manos temblaban casi imperceptiblemente en la mitad de la noche. Un sudor como el rocío del campo, se distribuía por sobre mi piel lisa y velluda; saboreando a su paso, el néctar del perfume que cada individuo esconde bajo su epidermis.

    Arrancar trozos de palabras en un papel en blanco, denotaba un esfuerzo sobrehumano ante la extraña situación.

    Algo no-común; nunca antes apreciado por ser humano alguno…y sin embargo; ahí estaba yo…rencoroso mortal ante una obsesión desmedida que siempre socavó muy profundo en mis pensamientos y mi imaginación.

    Me costaba mirarlo a los ojos…pues su profundidad de cristal, era como si observara mi vida toda; mis fantasías; ansiedades; éxitos y fracasos…sin embargo; debía hacer un esfuerzo mortal, para concentrar mis preguntas sin que pestañearan mis párpados.

    El esperaba paciente; como aquellos que saben esperar lo impensable; como aquellos que sabiendo todo, ocultan su orgullo de sabios avezados…sin embargo; era mi alma que desesperaba impaciente ante la primera pregunta reveladora….

    Y medité la misma, decenas de veces sobre mi mente; para no caer en el rigor mortis de mi lengua…y a duras penas, esbocé el comienzo de mi entrevista…

    - Qué opinión tienes del presente ?... - deslicé; esperando una sonrisa ,o una carcajada hiriente…

    -Presente para ti; pasado para mí…mi estancia es pasado, presente y futuro…lo que tu no has logrado vivir; en mi ya son recordatorios de un pasado lejano; pero que está siempre presente al recordármelo tú; en tu vida diaria…sin embargo; tu pregunta tiene una respuesta; y todos las preguntas deben contestarse. Nada debe quedar librado al azar; porque el azar es el alimento de los incautos. Quienes no preguntan es porque saben; pero sus conocimientos son basados en verdades propias. El niño pregunta para saber; y es ese saber el que va cultivando su mente y su espíritu. De acuerdo a lo que aprenda, será el porvenir de su vida.- me dijo mirándome fijo y sin pausa…y luego agregó:- Tu quieres que te diga lo que ya sabes?...pero sé muy bien que todos esperan que de mi boca emane la verdad; porque ustedes no son sinceros a la hora de manifestarse. Temen a la verdad; como temen al sonido en la oscuridad de la noche…y así será mi respuesta a tu consulta….miedo; Temor; ese es el presente de la humanidad toda. Miedo y temor a lo que les precede; por no conocer el camino correcto hacia la felicidad total…- y cerró su boca a la espera de la próxima pregunta…

    Su presencia no debía amedrentarme; porque su imagen emanaba el flujo de la riqueza toda; al igual que la atmósfera arropando a la madre tierra…

    Las preguntas debían ser cautas; únicas; porque único era el momento….



    - Qué será del hombre en la tierra?....- mascullé la frase con miedo y fervor….

    - Pocos son los buenos; pero muchos aún los malos….pero quienes se jactan de su bondad; pisarán la trampa de la maldad; como el lobo que sin pensarlo coloca su pata en el lazo. Con los días venideros; la bondad, será un plato exquisito en una comida humilde; mientras que la maldad, rondará a los pies como cachorros a la espera de un hueso…y los huesos, se esparcirán en la tierra, como comida apetecible para sus tiernas fauces. El humano buscará a gritos; paz y seguridad; pero sólo hallará la devolución del eco a su sonido; pues éste golpeará contra todo pico nevado de cada montaña; y aún más; contra los riscos de los escarpadas terminaciones marítimas…El fin se percibe; se olfatea; como el animal que inclina su cabeza y su hocico al viento; para saber si vendrá la lluvia temprana; o tal vez el agazapado depredador…Pero muy pocos intuirán la presencia…así como el dueño de casa no sabrá cuando viene el ladrón…así será la espera del hombre.- y miró sus manos callosas; efecto del trabajo con herramientas manuales.

    Rápidamente pasó por mis pensamientos, un sinnúmero de preguntas que podrían por El ser contestadas; como la vida; la muerte; la iniquidad…pero la vanidad es como un reflujo de la idiotez; desaparece ante la desesperación, y aparece ante el orgullo.

    Traté de concentrar todas las dudas en una; pues el tiempo para mí era corto; aunque para su eternidad fuese un leve movimiento…y mastiqué las palabras sin tragar la saliva espesa y húmeda ….- Qué será el día del fin?...-

    Cerró sus párpados, y luego miró al cielo; como quien busca la estrella fugaz en una noche de estrellas…y me dijo :- Mira la calle que está a un costado de tu alma, y dime que observas ?...- preguntóme inquiriendo mi angustia…- Nada veo…sólo penumbras y algunos perros escarbando los residuos en las aceras…-

    - Pues así será el día del fin…sólo oscuridad solitaria…pues los buenos serán escondidos; y los malos deambularán como animales desesperados a la espera de su exterminio. Morderán sus lenguas por querer encontrar el alimento que los salve de la inanición espiritual…pero no habrá mas almacenes para entregarlos…buscarán con desesperación y mala voluntad el camino angosto hacia la salvación; mas solo encontrarán la zanja profunda que formaron sus pies hacia la maldad….-

    -Pero entonces…porqué el ser humano escribe maravillas de ti; donde hacen ver tus actitudes benefactoras y tu misericordia infinita; mientras tu confirmas un castigo inigualable?...- dije; y esperé con silencio absoluto su contestación…

    Me miró, como un padre mira a su hijo; y esbozó:- Si un hijo ha cometido actos impropios; el padre lo reprenderá cuantas veces lo siga cometiendo…pero llegará el día en que el padre pondrá un castigo más justo y severo, ante la incongruencia de aquél, por seguir cometiendo esos actos prohibidos. Así como elijo que profana las leyes radicales, cree que lo que realiza es correcto; también el padre sabe que su justicia es la verdadera. El ser humano adula a su Creador, por creer que dichas frases, son el alivio para sus huesos y la caricia para su alma. Pero así como un padre es benefactor y misericordioso; también debe ser recto y severo…El soldado no siempre es soldado…En el calor de su hogar; deja de lado su espada y su escudo; y acaricia la melena de su esposa y el rostro de sus hijos…mientras que en el fragor de la batalla, es como un león rugiente, a la espera de zarpazo final…-

    Y quedé consternado por el desarrollo de su verborrea; pues su cualidad redundaba en la paciencia y afinidad que penetraban tan profundo, como la formación ósea del cuerpo. Medité por segundos el efecto de la contestación; y no pude más que cerrar mi cuaderno de anotaciones….

    Una canción alegre comenzó a escapar por entre las rendijas de una antigua celosía; y la algarabía impregnó el ambiente, como el aroma de una salsa espesa…levanté la mirada hacia delante; y sólo la pared estaba frente a mí; como una imagen impuesta…se había evaporado; como humo de agua en ebullición…como sombra al caer la noche…

    Comencé a caminar a paso lento; sabiendo lo que creí saber; pero que aún no había comprendido…pasé frente al hogar donde reinara la alegría; y un aleluya unido en una sola voz; daba el homenaje fervoroso a quien proclamaban en su canto; Rey de Reyes…Una pequeña sonrisa se disparó por entre mis labios secos y frescos; mientras recordaba, avasallado; a quien fuera mi entrevistado….


    Mario Ramonda