¿Hay más izquierda que izquierdistas? ¿O más izquierdistas que izquierda?

Publicado en 'Política' por tr4d3, 13 Dic 2008.





  1. tr4d3

    tr4d3 Miembro maestro

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    Un fenómeno local que los amigos extranjeros no dejan de hacer notar en sus visitas es que un país con tanta abundancia de pobres, protesta y tradición de radicalismo no haya producido una izquierda fuerte en este decenio. También en esto hemos sido una excepción en América Latina, donde partidos y movimientos de izquierda gozan de buena salud.
    Las explicaciones estándar eran el efecto traumático de la violencia senderista en la conciencia popular, los rezagos del golpe que representaron la recesión 1989-1992 y la legislación antilaboral del fujimorismo para el movimiento sindical. Quizás queden residuos de todo esto, pero su impacto ha retrocedido demasiado en el tiempo, y perdido poder explicativo.
    No hay nuevas explicaciones. A estas alturas pocos asocian el 47% de Ollanta Humala en el 2006 con el renacimiento de una izquierda. Entre otras cosas porque el humalismo ha demostrado desinterés por volverse una organización defensora de intereses populares sobre el terreno. Viene siendo un partido ausente más en ese escenario.
    Pero en otros sectores sí existe el deseo, expresado sobre todo en ideas, discutibles a partir de la experiencia, como que la crítica a las políticas oficiales o el apoyo activo a protestas puntuales pueden acumular fuerza electoral. Lo cual sugiere que para contar con una organización nada reemplaza al trabajo organizativo.
    Una idea que podría estar funcionando como una llave inglesa entorpeciendo el engranaje del pensamiento izquierdista es la de antisistema. Ella trae implícito que existe un ánimo contrario al orden establecido vigente flotando en las conciencias populares, y que solo necesita un buen candidato para tomar el poder por la vía electoral.
    En consecuencia no se necesitaría mucha organización ni mucha ideología, sino detectar al candidato carismático capaz de producir la victoria. Un análisis detallado de las victorias de izquierda en el continente revela rápido la inanidad de este pensamiento local. Entre otras cosas porque la izquierda electoral es inevitablemente parte del sistema.
    Parte del pensamiento antisistema acaso sea que es innecesario, y de pronto hasta contraproducente, declararse de izquierda o pro-popular, o pro-trabajadores. De este modo se evitaría satanizaciones desde la derecha y se dejaría que el público juzgue a partir de los méritos de cada propuesta. Antes era la derecha a la que no le gustaba su adjetivo.
    Los esfuerzos por salir del hueco negro político están allí. La CGTP o Patria Roja piensan que es moviendo masas en las calles. El nuevo Partido Nacional Descentralista apuesta a las buenas prácticas partidarias y administrativas. El humalismo confía en el camino del pasado electoralmente glorioso. Nada de esto ha dado fuego todavía.