Fuerzas Sobrenaturales en el Mundo

Publicado en 'Misterios y Enigmas' por omega, 21 Abr 2008.





  1. omega

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    18 de marzo de 1973. Hanson High School de Yorkshire, Inglaterra. Eileen Jane Welch, profesora de letras en el colegio, se encuentra con en medio de sus alumnos, en el patio central, esperando que abran las puertas de las clases. Hacía frío, y una espesa bruma, típica inglesa, lo envolvía todo como un manto de hielo. De repente, Eileen se eleva en el aire inexplicablemente, alcanzando los 15 o 30 pies de altura. Allí se queda suspendida ante la mirada atónita de sus alumnos, que la miraban con la boca abierta.

    Rebeca Gields, de 13 años, diría: “fue horrible. De repente la maestra comenzó a agitarse de un lado a otro tal y como si alguien jugara con ella para hacerle daño”.

    De repente aquella especie de fuerza que la agitaba en el aire pareció cansarse y Hielen cayó al suelo entre los aterrorizados gritos de sus alumnos que poco pudieron hacer por ayudarla.

    La maestra tenía la mandíbula, los dos brazos, la cadera y la pelvis pulverizadas a consecuencia del golpe y los estremecimientos en el aire.

    Cuando los científicos visitaron el lugar, no supieron qué responder.

    “Hubiese sido necesario un viento de por lo menos 150 millas por hora para elevar a la joven en el aire”, dijo el profesor Harry Richard que era el meteorólogo de la escuela y que observó el incidente mientras miraba por la ventana de su oficina.

    Un suceso que puede tener similitud con el caso antes citado:

    18 DE AGOSTO DE 1977. Louis Johnson regresa de un viaje a Forth Worth, por la ruta 75 entre Madisonville y Centerville en Texas. La carretera por la circula se halla solitaria y el cielo está estrellado. No corre ni un solo soplo de viento que consiga refrescar el denso calor tejano.

    De repente, el auto de Johnson es capturado en una tormenta de viento. Un especie de mini tornado que elevó el vehículo en el aire volteándolo del revés, y dejándolo con las llantas hacia arriba y apuntando hacia la dirección de la cual venía.

    Jonson, un veterano del Cuerpo de Marina en la Segunda Guerra Mundial, declaró poco después: “La sensación fue indescriptible. Fue como si una mano gigantesca e invisible me alzara del suelo. Como si mi auto fuera un juguete para ser examinado y después puesto al revés con cuidado”. Milagrosamente no había sufrido ninguna herida.

    Cuando la policía se personó en el lugar del suceso se apresuró a informar sobre un “tornado”. Pero en realidad son muy pocos los tornados que pueden elevar dos toneladas de metal en el aire moviéndolo de un lado a otro como un juguete. Y aún menos los tornados que depositen el auto de vuelta en el suelo y al revés, con la delicadeza que Johnson describe.

    ¿Qué fue, entonces, lo que sucedió?.

    Otro caso que tiene mucha familiaridad con los anteriores.

    Teddy Bix, de Albany, Nueva York, se encontraba limpiando sus instrumentos de pesca en su portal.

    Teddy, era un aficionado a los deportes y acababa de comprar una especie de garaje portátil de aluminio donde guardaba todos sus utensilios. Nuestro protagonista se encontraba mirando su nueva adquisición cuando de repente, una especie de explosión sorda se dejó sentir en el aire. Teddy miró en derredor creyendo que algún avión se acaba de estrellar contra el suelo pero con lo que se encontró fue con su propio garaje elevándose en el cielo lentamente y en forma horizontal.

    Una vez que alcanzó cierta altura, el garaje empezó a ejercer un ligero balanceo tras lo cual se agitó violentamente a unos cincuenta pies de altura, para terminar echo pedazos como si una mano invisible la hubiese estrujado con una fuerza titánica y arrojado al suelo convertido en minúsculos pedazos.

    En ese instante, William Rider, vecino de Teddy, volvía de su trabajo y vio el fantasmagórico suceso. Más tarde diría:

    “Casi no podía creer lo que veía. Allí estaba el garaje de Teddy en el aire sobre mi cabeza. Sólo me dio tiempo de cerrar la ventanilla del auto antes de que comenzara a caer una verdadera lluvia de metales rotos en los alrededores. En ese momento tuve la seguridad de que había algo en este mundo que nos controla aún cuando no podemos verlo.”