Fraternidad aprista, Plagios alanistas y el antipueblo del apra.

Publicado en 'Actualidad Nacional' por 4X4, 23 Feb 2010.





  1. 4X4

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    Bien, veamos, se celebró un año más de esa reunión "histórica" de aquel tropel delicuencial, traidores y oportunistas llamado A.P.R.A. (Alianza Popular Revolucionaria Americana) más o menos similares siglas como M.R.T.A. (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru) ó este S.L. (Sendero Luminoso, cuyo real nombre político fué Partido Comunista Sendero Luminoso de José Carlos Mariátegui, considerando que en sus pintas hacían mención a la Guerra Popular y la Revolución Proletaria Comunista en el Perú). Porqué estas siglas?, debido a que el aprismo inspiro como lo que fué, los movimientos terroristas sanguinarios, rapaz, fraudulento, delincuencial que luego los secundo como el famoso M.I.R. (Movimiento Izquierdista Revolucionario) de Hugo Blanco, por allá en los 60.
    Como observamos la palabra REVOLUCIÓN esta intermitente dentro del significado de las siglas de las organizaciones criminales de la História del Perú.
    Foristas, como vemos, la complaciente antipatria vestida de aprismo, tuvo una reunión de confraternidad, en donde aquél García hizo de las suyas, un plagio de palabras, tal como su líder "El Viejo" plagió "La Marsellesa" de la Francia Revolucionaria de los aguerridos "girondinos" y ahora representa el orgullo nacionalista de Le France. Copio el articulo, para hacerlo más entretenido, de un diario de Lima, escrito por Dn. César Levano llamado "El palabreo de los hechos" y dice así.

    http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columna-del-director_11.do

    El palabrero de los hechos

    El presidente Alan García rindió ayer homenaje al General Manuel Arturo Odría… perdón, quise decir: a Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra.

    Mi confusión se debe a que García plagió una expresión del general que fue dictador del Perú entre 1948 y 1956, lapso en el cual no sólo apresó, desterró y mandó torturar a miles de apristas y comunistas, sino que incluso hizo perseguir y matar al dirigente sindical Luis Negreiros Vega, quien formaba parte del Comando Nacional del Apra, que actuaba en la clandestinidad.

    Odría empleó como lema de su gobierno la frase “hechos, no palabras”. García, por su parte, expresó que rendía homenaje a Haya “con obras y no con palabras”.

    Afirmó García en la conmemoración del programa Agua para Todos: “no tenemos otro objetivo en la existencia que servir al pueblo”. Como si el país no supiera que el régimen actual carece de programa, precisamente, respecto a la crisis del agua que amenaza a la costa peruana y que puede significar falta de agua para todos.

    García es un palabreador infatigable. Pero sus palabras no pueden encubrir algunos hechos. Por ejemplo, su afán de servir no precisamente al pueblo, sino a las grandes empresas mineras y de hidrocarburos, y, de paso, a sus cuentas personales. No es servicio al pueblo el intento de despojar de sus derechos a los nativos de la Amazonía.

    Tampoco la negativa de mejorar el salario mínimo o el contubernio con los despidos masivos de sindicalistas sirven al pueblo. Y nadie va a creer que éste se ve favorecido con el amparo a delincuentes prontuariados para que maten obreros.

    En algunos aspectos, el dictador Odría reveló mayor sentido social que García. Estableció, por ejemplo, el salario dominical y no se le ocurrió amparar la negación de derechos como la jornada de ocho horas (ahora hay jornadas de hasta 14 horas).

    Odría fue el primer gobernante que en el Perú introdujo la política económica que el neoliberalismo ha impuesto luego. Suprimió el control de cambios bajo la inspiración de Pedro Beltrán. Jorge Basadre, con todo el peso de su rigor intelectual, alude en La vida y la historia al apoyo financiero que los grandes exportadores agrarios y mineros dieron al cuartelazo de Odría en 1948.

    En la introducción de esa política pesó el consejo del economista estadounidense Julius Klein. Nadie se percató hasta hoy de que ese doctor Klein fue uno de los que, hasta semanas antes del crash de 1929, afirmó que la economía iba viento en popa, y que se venían tiempos mejores para el capitalismo mundial. Consta en el libro The great crash de John Kenmeth Galbraith.

    En mi memoria vibra una frase de Manuel Seoane en un mensaje enviado desde el destierro: “Usted fregó la cosa, mister Klein”. ¿Hubiera aprobado el “Cachorro” la política de García?
    Como vemos amigos, esta revolucionaria organización criminal y de traidores, es la antitésis de beneficiar al pueblo peruano, sino es la tésis de embultar cuentas personales en paraísos financieros y solamente ver, lo importante para el pueblo...de su partido en esa "cobacha" mal llamada Casa del Pueblo. Espero sus reflexiones de mayor interés.