Dónde ganan y pierden sus galones los militares

Publicado en 'Economía y Finanzas' por cgonzalo84, 16 Ene 2009.





  1. cgonzalo84

    cgonzalo84 Miembro de plata

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    ¿Dónde ganan y pierden sus galones los militares?



    Las instituciones militares sufren profundamente por los daños infligidos por sus propios miembros. Pero viven atadas a leyes que no les permiten separar la paja del trigo, vale decir la corrupción de la decencia.



    Una de esas leyes, la de situación militar, establece que un oficial solo puede ser degradado por sentencia judicial, como si solo por sentencia judicial hubiese ganado todos sus galones, estrellas y condecoraciones.



    ¿Es que la institución militar a la que pertenece el oficial corrupto, la misma que le abrió las puertas a la carrera, cobijó su vocación y premió su crecimiento profesional y castrense, no tiene el derecho de degradarlo, una vez comprobada su grave inconducta?



    ¿Por qué la grave inconducta comprobada tiene todavía que pasar por un proceso judicial y terminar en una sentencia judicial en lugar de evitar, por otra vía, que el sujeto que la encarna siga enlodando a su institución?



    Tres ex comandantes generales del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea, comprometidos con la corrupción de Vladimiro Montesinos, ¿acaso no siguen arrastrando a sus instituciones al desprestigio desde el momento en que solo una última sentencia judicial podría despojarlos de sus grados y condecoraciones?



    Es cierto que la ley de situación militar buscaría sobreproteger a la oficialidad de cualquier eventual abuso, principalmente del poder civil. Sin embargo no hay nada que realmente desconozca, ni por sofisticada jurisprudencia, el derecho de una institución militar y de la instancia superior a esta, que es la Presidencia de la República, resolver, en definitiva, los méritos, deméritos y castigos de un oficial.



    En el caso del ahora capitán de navío Elías Ponce Feijoo su ascenso a contralmirante fue formulado estando ya en retiro y atendiendo a un trámite tan jalado de la línea de carrera que la resolución de degradación dictada por el presidente Alan García habría que tomarla más como una corrección del propio Gobierno que como un desafío a la ley, ley, además, por lo expuesto aquí, susceptible de una urgente corrección en el Congreso.



    Hemos leído ayer la invocación del almirante en retiro Jorge Montoya en defensa de la imagen de la institución naval. ¿No estaría más a salvo la institución militar en general si en verdad ella misma, antes que el Poder Judicial, pudiera barrer hacia la calle la escoria que tiene adentro?



    Los miembros de las Fuerzas Armadas no tienen que estar por encima ni por debajo de la sociedad. Tienen que estar en la sociedad.