Curiosidades de la literatura

Publicado en 'Literatura' por José Elías, 17 Set 2009.





  1. José Elías

    José Elías Miembro de bronce

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    9 Abr 2009
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    La primera idea que me provocó el título de la comedia El acero de Madrid de Lope de Vega fue que se trataba de la historia de un joven y diestro espadachín que se veía envuelto en una serie de enredos con el fin de conseguir unirse a la dama de la que se había prendado. Sin embargo, mientras la leía, me di cuenta de que "acero" tenía un significado completamente distinto en dicha obra.

    Desde la Antigüedad, el color blanco de la piel femenina ha sido un signo de belleza. En este sentido, basta recordar un epíteto recurrente en la épica homérica: "la de los blancos brazos", que se dedicaba tanto a las diosas (Afrodita, Atenea, Hera) como a la más bella de las mortales: Helena. Así, en el siglo XVII, en España, las mujeres consumían barro, pues se pensaba que la ingesta de este material favorecía la blancura de la piel. Por ello, el barro se vendía en forma de pastillas y, si no se podía conseguir de esta forma, se recurría a los búcaros (pequeños vasos de barro), que se trozaban e ingerían. Incluso se creía que el barro más efectivo era el portugués.

    La excesiva ingesta de barro tenía sus consecuencias: la opilación. Sin embargo, lo más curioso era el remedio que la medicina de ese momento proponía para dicha enfermedad. La mujer opilada tenía que beber un preparado compuesto por agua y hierro en polvo, tras lo cual debía realizar una caminata para "bajar el acero". Volviendo a la comedia de Lope de Vega, Belisa (la joven protagonista) se aprovecha de esta creencia para burlar la vigilancia del anciano Prudencio (su padre): finge estar opilada y, de ese modo, consigue salir de su casa y reunirse con Lisardo, su amante. Al final, se casa con el joven, pues, por tanto "acero" (término que, en la época, además de ser una metonimia de espada, también aludía al pene), termina embarazada.

    Finalmente, en la principal obra de la pintura española del Siglo de Oro existe probablemente otra evidencia de dicha costumbre. Me refiero a Las meninas de Velázquez, pintura que ciertamente ha recibido múltiples interpretaciones. Quisiera reparar en un detalle de esta obra maestra: la menina (sirvienta) de la izquierda ofrece a la infanta un plato sobre el que se encuentra un búcaro. ¿Por qué un "humilde búcaro de barro" aparece en un contexto cortesano de lujo y pompa? Yo creo que no le ofrece agua, sino el barro del mismo búcaro.

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    Última edición: 17 Set 2009