Celso. El discurso verdadero contra los cristianos

Publicado en 'Cuestionando las distintas creencias' por Sopor Aeternus, 26 Dic 2010.





  1. Sopor Aeternus

    Sopor Aeternus Miembro de plata

    Registro:
    18 Jun 2010
    Mensajes:
    4,494
    Likes:
    2,476




    He resumido lo que cuestionó Celso a los cristianos, allá por el siglo II. Espero que lo terminen de leer y luego comenten. Ahí les va:

    Hay una raza nueva de hombres nacidos ayer, sin patria ni tradiciones, asociados entre sí contra todas las instituciones religiosas y civiles, perseguidos por la justicia, universalmente cubiertos de infamia, pero autoglorificándose con la común excreción: son los Cristianos. Éstos tienen reuniones secretas e ilícitas de origen bárbaro.

    Los peligros que los cristianos afrontan por sus creencias, supo Sócrates afrontarlos por las suyas con un coraje inabarcable y una serenidad maravillosa. Antes que ellos (cristianos) los enseñaron los filósofos (estoicos y platónicos).

    Los cristianos sabían de magia a través de invocaciones de ciertos espíritus o 'daimones'. Su doctrina es secreta y nada piensan más que elevar siempre hacia ella sus pensamientos y sus palabras. Ninguno de ellos quiere ofrecer o escrutar las razones de las creencias adoptadas. Dicen generalmente: <<No examinéis, creed solamente, vuestra fe os salvará>>; e incluso añaden: <<La sabiduría de esta vida es un mal, y la locura un bien>>. Pero es preciso al menos que me digan cuáles son en el fondo esas bellas doctrinas que traen al mundo y de dónde las han sacado. Nadie piensa en contar a los judíos entre los países de la civilización, ni en conceder a Moisés honras semejantes a las concedidas a los más antiguos sabios.

    El mundo es mucho más hermoso de lo que Moisés cree, él oyó de el Deucalión (lo llama Noé), tomó lo que estableció de aprovechable entre los suyos, por esa razón Moisés usurpó el título de "hombre divino", que los judíos le conceden. Estos habían ya tomado de los egipcios la circuncisión. Moisés pasa entre ellos por hijo de Dios y es el autor de su nueva doctrina.

    1. Celso pone en escena a un judío que habla con Jesús directamente y contesta a su origen divino.

    Comenzaste por fabricar una filiación fabulosa, pretendiendo que debías tu nacimiento a una virgen. En realidad, eres originario de un lugarejo de Judea, hijo de una pobre campesina que vivía de su trabajo. Esta, culpada de adulterio con un soldado llamado Pantero, fue rechazada por su marido, carpintero de profesión. Expulsada así y errando de aquí para allá ignomiosamente, ella dio a luz en secreto Más tarde, impelida por la miseria de emigrar, fue a Egipto, allí alquiló sus brazos por un salario; mientras tanto tú aprendiste algunos de esos poderes mágicos de los que se ufanan los egipcios; volviste después a tu país, e, inflado por los efectos que sabías provocar, te proclamaste dios.

    Tu bautismo por Juan en Jordán, alegas que en ese momento preciso una sombra de pájaro descendió sobre ti con el nombre de Hijo de Dios. ¿Quién oyó esa voz celeste que te saludaba con el nombre de hijo de Dios; quién, sino tú sólo y, si debemos creerte, uno de los que fueron castigados contigo?

    Un profeta, es verdad, dijo en otro Tiempo en Jerusalén que un hijo de Dios vendría para hacer justicia a los fieles y castigar a los malos. Pero ¿por qué habría de aplicarse a ti precisamente, con preferencia a miles de otros nacidos desde esa profecía, tal vaticinio?

    Herodes temiendo que tú usurpases el trono, hizo decapitar a todos los niños. Pero, si Herodes hizo esto movido por el temor de que más tarde ocupases su lugar, ¿por qué no reinaste, cuando llegaste a ser mayor? Pero un Dios no puede temer a la muerte. Un ángel vino a propósito desde el cielo para ordenarte a ti y a tus padres la huida. El gran Dios que ya se había tomado la molestia por ti de enviar a dos ángeles, ¿no podía entonces proteger a su propio hijo en su propio país?

    Se cuentan y exageran muchos prodigios sorprendentes, curaciones milagrosas, multiplicaciones de los panes. Mas esas son habilidades que realizan corrientemente los magos ambulantes sin que se piense por eso en mirarlos como Hijos de Dios.


    ¿Qué Dios, qué hijo de Dios es aquel, curo padre no puede salvarlo del más infame suplicio y que no puede él salvarse a sí mismo? Pero la realidad es que, después de haber vivido sin haber podido persuadir a nadie, ni siquiera a sus propios discípulos, fue ejecutado y sufrió lo que ya se sabe.

    ¿Qué es lo que impide considerar a todos los que fueron condenados y abandonaron la vida de una manera aún más desdichada, como los mayores y los más divinos enviados?

    Tuvo doce discípulos y no consiguió conciliarlos a todos. Pero éstos, que vivían familiarmente con él, que oían su voz, que lo tenían por maestro, cuando lo vieron torturado y muriéndose, no quisieron ni morir con él, ni morir por él; olvidaron el desprecio por los suplicios; es más, negaron que eran discípulos suyos. ¿No será el colmo del absurdo: viviendo él no puede convencer a nadie; muerto, le basta querer para convertir a multitudes?

    ¿Qué razón a fin de cuentas, os perrsuades a creer en él? ¿Es porque predijo que después de muerto resucitaría? Pues bien, sea, admitamos que hubiera d¡cho eso. ¡Cuántos otros esparcen también maravillosas fanfarronadas para abusar y explotar la credulidad popular!

    ¿Por qué tratan las aventuras de los demás como fábulas sin verosimilitud, como si el desenlace de vuestra tragedia tuviese un buen mejor aspecto y fuese más creíble que el grito que vuestro Jesús soltó al expirar, o el temblor de tierra y las tinieblas? En vida, nada puede hacer por sí mismo; muerto, decís, resucitó y mostró los estigmas de sus suplicio, las heridas de sus manos. Pero ¿quién vio todo eso? Una mujer en éxtasis, según vosotros mismos reconocéis y algún otro hechizado por el mismo estilo, siguiendo los simulacros de lo que había soñado o lo que le sugería su espíritu perturbado; o bien porque su imaginación iluminada había dado cuerpo a sus deseos, como acontece tantas veces; o bien porque había preferido impresionar el espíritu de los hombres con una narración maravillosa, y por el precio de tal impostura, suministrar materia a sus cófrades de charlatanerismo y filibustería.

    En caso de necesidad, para exponer su divinidad en plena luz, habría debido desaparecer en súbitamente de la cima de la cruz. Su suplicio tuvo innumerables testimonios; su resurrección apenas tuvo una. Si quería con su ejemplo enseñar a todos los hombres a despreciar la muerte, ¿por qué ocultó su resurreción al mayor número de hombres? ¿Por qué no reunió multitudes eb derredor de sí, después de su resurrección, como hizo antes de morir, y así exponer públicamente con qué fin había venido a la tierra?

    ¡Y qué decir de su carácter irritable! ¡Tan pronto de las imprecaciones como las amenazas! ¿Qué decir de sus <<ay de vosotros!>> , y de sus <<yo os anuncio...>>. Al usar tales frases confiesa claramente que es impotente para persuadir; y esos medios no convienen nada a un Dios, ni siquiera a un hombre de sentido común.

    Y todo esto lo sacamos de vuestras propias escrituras: no tuvimos que acudir a otros testimonios contra vosotros.
     
    Última edición: 26 Dic 2010
    A Phawaq y fernandoperu les gustó este mensaje.


  2. fernandoperu

    fernandoperu Miembro de oro

    Registro:
    15 Ene 2009
    Mensajes:
    7,214
    Likes:
    3,078
    La obra de Celso, 'La verdadera doctrina' lamentablemente se ha perdido, y lo unico que tenemos son los fragmentos preservados por Origenes. Algunas versiones del Talmud corroboran la tradicion segun la cual Jesus (Yeshu) fue hijo ilegitimo de Maria y un soldado romano (Pandera), por lo cual sus seguidores inventaron el mito del nacimiento virginal, ocultando el adulterio de maria y el nacimiento bastardo de Jesus.
     
  3. El_Padrino

    El_Padrino Miembro maestro

    Registro:
    11 Abr 2010
    Mensajes:
    533
    Likes:
    119
    Todas los credos son basados en leyendas casi imposibles de probar. Eso de ser enviados por dios para una mision es un rollo recurrente en todas las creencias.
    Es bastante probable que Maria haya sido una adultera y Jesus haya sido homosexual porque en esos tiempos, eso era bastante comun (creo que siempre lo ha sido).
    Al final, lo unico que las diferencia es que unos son mas salvajes que otros.
     
  4. Sopor Aeternus

    Sopor Aeternus Miembro de plata

    Registro:
    18 Jun 2010
    Mensajes:
    4,494
    Likes:
    2,476
    Sobre las versiones del Talmud no estoy muy bien informado al respecto.

    El homosexualismo en esos tiempos era totalmente diferente a lo que hoy en día conocemos nosotros por homosexualidad. Antes, la relación entre dos hombres era más por el aspecto intelectual; el lado carnal quedaba en un segundo plano.
     
  5. Sanctus

    Sanctus Miembro maestro

    Registro:
    5 Feb 2010
    Mensajes:
    758
    Likes:
    294
    Vaya vaya... 19 siglos después siguen diciendo lo mismo... cual es la frase bíblica que los avala??? Procurando ser sabios se hicieron necios??
     
    A fernandoperu le gustó este mensaje.
  6. TESLA

    TESLA Suspendido

    Registro:
    18 Dic 2010
    Mensajes:
    9,128
    Likes:
    3,155
    los romanos tambien eran unos barbaros, asi que a celso era logico que no le cuadrara la penitente filosofia de los cristianos.

    lo que maria tuvo un hijo bastardo me ha interesado vivamente, buscare mas al respecto