Carlos Slim, una fortuna de Estado

Publicado en 'Economía y Finanzas' por fijomesuspenden, 4 Jul 2010.





  1. fijomesuspenden

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    Carlos Slim, una fortuna de Estado

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    Por: Ranaud Lambert (Periodista)

    En 2007, el empresario mexicano Carlos Slim apareció primero en la lista de las personas más ricas del planeta que publica todos los años la revista Forbes. Poseedor de una fortuna que alcanza varios récords –entre ellos el de representar el 8% del Producto Bruto Interno de México– el ascenso de Slim y de su imperio, el Grupo Carso, es representativo de la construcción de un capitalismo nacional de amigos, que levantó vuelo con la crisis financiera mexicana de los años 1980 y con las muy ventajosas –sobre todo para Slim– privatizaciones.

    Al leer la gran mayoría de los artículos sobre el mexicano Carlos Slim que inundaron la prensa luego de que se ubicara en el primer puesto de las fortunas del planeta, su tren de vida parecería más cercano al del mexicano promedio, que al de un miembro del jet set por el que “sólo siente desprecio” (1). “No hay ‘despilfarro’ escandaloso en este apasionado del béisbol que no usa computadora, escapa a las cenas mundanas, prefiere los ajíes al caviar, y que durante mucho tiempo condujo él mismo su automóvil” (2). Todo en él indicaría pues “austeridad”, e incluso “humildad” (3). Todo... salvo las cifras.

    La riqueza en contexto

    Según la revista Forbes, en el verano boreal de 2007 la fortuna de Slim ascendía a 59.000 millones de dólares. Para Sentido Común, un sitio de internet mexicano de información económica, Forbes estaría equivocada, ya que a quien también llaman “el Rey Midas” habría aprovechado un buen momento en la bolsa para superar los 67.000 millones de dólares, una suba aproximada del 740% con respecto al 2000 (4). En ese entonces, “sólo” representaba la trigésimo tercera fortuna del mundo.

    Sin embargo, no podría apreciarse la total dimensión de esta fortuna sin ubicarla en el contexto de México, donde el 40% de la población debe conformarse con menos de dos dólares por día. Con una riqueza superior a un cuarto del presupuesto nacional, Slim posee más del 40% de la capitalización total de la Bolsa de México. Otro récord absoluto: “representa” alrededor del 8% del Producto Bruto Interno (PBI) (5) del país, mientras que, en comparación, la fortuna de John Davidson Rockefeller nunca superó el 2,5% del PBI estadounidense.

    Así, el perfil de un Carlos Slim “hijo de un pequeño comerciante” (6) tal vez remita, menos directamente a la manera en que el capitalismo moderno se desarrolla, especialmente a través de carreras “ejemplares” de hombres comunes cuyo éxito vendría a recompensar la competencia y el trabajo. Estas “trayectorias” tienen la ventaja de alimentar en los menos ricos –de quienes podría temerse que terminen cansándose de las crecientes desigualdades– la esperanza de que un día, tal vez, sea su turno. La revista Le Point inicia además uno de sus (numerosos) perfiles de Slim en estos términos: “¿Quién no soñó con despertarse una mañana formando parte de la gran familia de millonarios? Tenga confianza, todavía puede sucederle. Los nuevos millonarios en dólares crecen como hongos” (7).

    Según la mitología capitalista, el “secreto” de la fortuna de estos héroes modernos se explicaría a través de predisposiciones intelectuales excepcionales –¡a menudo perceptibles desde la infancia!–. Aunque probablemente con grandes “aptitudes”, Slim no difiere demasiado de la gran mayoría de quienes suelen figurar en las “listas Forbes” (8), y tal vez deba menos su fortuna a su amor por los números... que a su origen y sus amistades políticas.

    Política y negocios

    Nacido rico, luego de que su padre –inmigrante de origen libanés– hiciera fortuna en el sector inmobiliario durante la Revolución mexicana, Slim se convirtió rápidamente en una de las principales fuentes de financiamiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México en forma exclusiva hasta el 2000. Lo que le valió algunos favores a cambio...

    En 1982, la caída del precio del petróleo desató una grave crisis económica en México. El presidente José López Portillo nacionalizó los bancos; su objetivo no era sentar las bases de un Estado “socialista”, sino “nacionalizar la deuda privada de la oligarquía” (9). Sin embargo, la elite tradicional se alarmó y liquidó sus activos para partir rápidamente. Ajeno a tales preocupaciones –sus amigos estaban en el poder–, Slim aprovechó el pánico para adueñarse de algunas de las empresas más importantes del país, con un gusto particular por las que proveen servicios al Estado. Obtuvo de ellas grandes ganancias. Así, Seguros de México, la principal aseguradora del país, que adquirió en 44 millones de dólares, hoy vale 2.500 millones.

    Pero fue gracias a su buen amigo Carlos Salinas de Gortari –elegido Presidente en 1988–, que la fortuna de Slim realmente levantó vuelo. Si bien consentía “la apertura económica” impulsada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, Salinas quiso favorecer el desarrollo de un capital nacional capaz de resistir el asalto de las empresas estadounidenses. Una voluntad menos “nacionalista” que interesada en la perspectiva de vínculos directos con los futuros centros de ganancias del país. El Presidente se mostró deseoso de ganarse los favores de los grandes patrones, más aun cuando accedió al poder mediante un fraude electoral, que no pasó inadvertido.

    Cientos de empresas del Estado fueron entonces vendidas, preferentemente a sus conocidos. De dos en 1991, el número de millonarios mexicanos trepó a veinticuatro en 1994 al finalizar su mandato. El primero de ellos se llama Carlos Slim.

    En 1990, junto con Southwestern Bell y France Telecom, Slim compró la empresa Teléfonos de México (Telmex) en circunstancias más que oscuras. Además de un precio que las autoridades mexicanas tuvieron la delicadeza de mantener en el terreno de lo razonable (aproximadamente 2.000 millones de dólares por el 20% del capital), las condiciones de venta evitaban los sinsabores de la competencia: “Mientras que países como Brasil y Estados Unidos dividieron el monopolio del Estado en diversas empresas que competirían entre sí, México vendió su monopolio intacto, prohibiendo toda competencia durante seis años”, explica The Wall Street Journal (10).

    Telmex se vio además gratificada con la única concesión de telefonía celular de alcance nacional, debiendo sus competidores conformarse con concesiones limitadas a ciertas regiones. La compañía –que controla el 90% de las líneas fijas del país– es hoy la segunda empresa latinoamericana que cotiza en bolsa. Por su parte, América Móvil –la filial “telefonía celular” del grupo Slim– ascendió fácilmente al quinto puesto mundial de empresas de telefonía móvil, con el 70% del mercado mexicano y más de 120 millones de clientes en una quincena de países. Pero el imperio Slim no se limita a las telecomunicaciones...

    Consumiendo electricidad, cargando combustible en el tanque de su automóvil o comprando un disco, un libro, una barra de chocolate, entrando a un supermercado o subiéndose a un tren, fumando, practicando deporte, mirando televisión, “navegando” en internet o utilizando papel higiénico, el mexicano promedio deposita sus “pesos” en los bolsillos –profundos– de Slim. Su imperio, el Grupo Carso, posee en efecto más de doscientas cincuenta empresas en sectores tan diversos como cadenas de grandes tiendas (Sanborns), cigarrillos (Cigatam), minas y químicos (Empresas Frisco), ferrocarriles (Ferromex), cables submarinos y tubos de PVC (Condumex), oleoductos, plataformas petroleras. O incluso computadoras, como el 3% de Apple, que Slim adquirió –¡un golpe de suerte!– unos días antes del retorno de Steve Jobs a la cabeza de la empresa, retorno que provocó una suba de más del 480% en el precio de las acciones. Presente en casi la totalidad de los países latinoamericanos (11) –especialmente en las telecomunicaciones–, Slim habría decidido recientemente reforzar su presencia en el sector agrícola invirtiendo en biocarburantes en Paraguay.

    En total, el Grupo Carso posee un volumen de negocios que supera los 150.000 millones de dólares. Emplea a alrededor de doscientas veinte mil personas a quienes se les distribuyen folletos que insisten sobre una necesidad: “Aumentar la productividad, la competitividad, reducir los costos y los gastos” (12). Una consigna debidamente implementada. Si bien goza de uno de los crecimientos más importantes del país, el grupo otorga a sus empleados remuneraciones particularmente bajas en las que la parte de los “premios” suele superar el 50% del salario.
     
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  2. fijomesuspenden

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    Grandes amigos

    Semejante éxito abre puertas (que, a su vez, facilitan futuros éxitos). Así, Slim juega al bridge con Bill Gates (su socio), frecuenta a los Rockefeller, al Príncipe Carlos, al ex presidente del gobierno español Felipe González (su lobista en todo el mundo) o incluso al ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, cuya campaña financia (tal como lo hace con la de la demócrata Hillary Clinton).

    Herencia, connivencias políticas y explotación de los trabajadores: a fin de cuentas, el “secreto” de la fortuna de Slim se basa menos en un talento particular que en los tradicionales mecanismos de la acumulación capitalista. ¡No crean que se trata de un conservador retrógrado! Al contrario. La gran línea de fractura pasa, según él, entre “la modernidad y el arcaísmo, no entre la izquierda y la derecha” (13). Así, para gran sorpresa de algunos, Slim no oculta su amistad con el presidente brasileño Luis Inácio “Lula” da Silva, con quien comparte la crítica al neoliberalismo. Los defensores de la apertura económica se convirtieron fácilmente en proteccionistas... una vez que establecieron su monopolio.

    En México, los intereses de Slim priman finalmente sobre los de la Nación. Las tarifas del Grupo Carso superan en un 260% a las de los países vecinos en las conexiones de internet, en un 312% en la telefonía celular y en un 65% en las líneas fijas con –según el presidente del Banco Central mexicano Guillermo Ortiz– un impacto directo en la “competitividad de la Nación” (14).

    ¿Debería criticarse sin embargo el monopolio de Carlos Slim? En México, nadie se arriesga a hacerlo. Columna vertebral económica del país, el Grupo Carso se volvió intocable. Por su propia generosidad, Slim tiene la suerte de hacer que la clase política se vuelva indulgente: financia la totalidad de los partidos políticos, especialmente aquellos que se enfrentaron durante la última elección presidencial (15). También beneficiarios de su generosidad desde comienzos de los años ’90, los grandes sindicatos conceden que su crítica se ha visto un poco debilitada. Del lado de los medios de comunicación, el sentido común exige –tanto en México como en otras partes– que se abstengan de irritar a los anunciantes. Slim es el más importante de ellos.

    Para Andrés Oppenheimer, columnista del The Miami Herald y La Nación (Buenos Aires), criticar la fortuna de Slim carece de sentido. Debería, en cambio, “crearse una cultura de la caridad que alabara a quienes dan más, como verdaderos héroes” (16). Slim parece haber oído este llamado, no sin haber precisado que no tenía ninguna “intención de distribuir su fortuna a diestra y siniestra, como Papá Noel” (17). Pero en pocos años, el magnate financió 200.000 intervenciones quirúrgicas, 70.000 pares de anteojos, 150.000 becas de estudios y 95.000 bicicletas (18).

    Y ése es sólo el comienzo. El filántropo anunció su deseo de invertir 4.000 millones de dólares –un poco menos del 7% del dinero que amasó en los últimos siete años– en diversos proyectos caritativos y educativos. El sector privado, alega, debe “implicarse intensamente en la formación de capital humano y material” (19), con el fin de formar una clientela para sus productos. Consultado por The Financial Times sobre su contribución en este terreno, Slim señaló su responsabilidad: hacer que México saque provecho de “la experiencia empresarial, (que) puede permitir responder a los desafíos sociales que exceden a la política” (20). En otras palabras, procurar que el país sea administrado como una empresa. Preferentemente, una de las suyas.

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    REFERENCIAS

    1) Patrice Gouy, “Carlos Slim-Le Rockefeller mexicain”, Le Point, 16-8-07. En la lista 2008 de Forbes, Carlos Slim quedó en segundo lugar, detrás del inversor estadounidense Warren Buffet.
    2) Frédéric Saliba, “Le maître du Mexique et du monde”, Marianne, París, 18-8-07.
    3) Brian Winter, “How Slim Got Huge”, Foreign Policy, Londres, noviembre/diciembre de 2007.
    4) www.sentidocomun.com.mx/
    5) Anne Denis, “Carlos Slim, le Midas des télécoms”, Les Echos, París, 16-7-07.
    6) Stephanie N. Mehta, “The son of Mexico City shopkeeper has built a staggering $59 billion fortune”, Fortune, Nueva York, 20-8-07.
    7) Marc-Antoine de Poret, “Millionnaires de tous les pays...”, Le Point, 26-7-07.
    8) Forbes publica cada año no sólo la lista de millonarios del planeta, sino también la de los estadounidenses más ricos, las personalidades más célebres, las “100 mujeres más poderosas del planeta” o incluso la lista de las “carteras más extravagantes”.
    9) Marco Rascón, “Los Bancos, el poder...”, La Jornada, México, 9-5-90.
    10) David Lunhow, “The secrets of the world’s riches man”, The Wall Street Journal, Nueva York, 4-8-07.
    11) En Argentina es el inversor mayoritario de CTI Móvil (Claro, a partir de abril), ver “Carlos Slim: un magnate sin fronteras”, La Nación, Buenos Aires, 13-5-07.
    12) Gisela Vázquez y Alberto Bello, “El secreto de Carlos Slim”, Expansion.com, 23-12- 07.
    13) David Cayon, “El empresario más rico del mundo y la Argentina”, Perfil, Buenos Aires, 28-10-07.
    14) Ginger Thompson, “Prodded by the left, Mexico’s richest man talks equity”, The New York Times, 3-6-06.
    15) El Partido de la Revolución Democrática (PRD) del candidato socialdemócrata Andrés Manuel López Obrador y el Partido de Acción Nacional (PAN) del actual presidente Felipe Calderón.
    16) “Latin America’s rich sould donate more”, The Miami Herald, 20-9-07.
    17) Stephanie N. Mehta, op. cit.
    18) Francesca Relea, “Carlos Slim. El hombre más rico del mundo”, El País, Madrid, 12-7-07.
    19) Financial Times, Londres, 27-9-07.
    20) Financial Times, op.cit.

    Fuente: Le Monde diplomatique, edición peruana. » Le Monde diplomatique Año II, Número 12, Abril de 2008.
     
  3. jumegue

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    te agradesco por poner a un sr como Slim debe ser un MODELO Y EJEMPLO PARA TODOS LOS JOVENES DE HOY .sobre todo a esos que tienen la subestima baja .si supieramos tomar conciencia del dicho QUERER ES PODER Y siempre pensar en grande y poner manos a la obra .lo lograremos todo lo pensado .
     
  4. TAMARAN

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    Ahor ale casmpo de actuacion de Carlos Slim se ha ampliado muchisimo, un hijo de Carlos Slim se caso hace unos años con un hijo de Felipe Gonzalez, ex-presidnete del gobierno español, ahora a Carlos Slim y a traves de su suegro se le han abierto multiples puertas en España, Africa y Europa.

    Como dice el refran: ¨Dios los cria y ellos se juntan¨.

    Felipe González, de vacaciones en Lanzarote con el hombre más rico del mundo


    07.08.07 | 17:17. Archivado en Casa Real
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    Juan Cruz Osta (Periodista Digital).- Si comentado ha sido el veraneo de ZP, no menos interesante se pone el de Felipe González. El ex Presidente del Gobierno ya está en Lanzarote, junto a su mujer y sus hijos, que cuentan con un acompañante de lujo. Pero de mucho lujo. Con la familia González está Carlos Slim, el magnate mexicano considerado la persona más rica del mundo. ¿Para qué menos?

    [​IMG]El domingo llegaba a Lanzarote Felipe González, en compañía de sus tres hijos y su mujer, Carmen Romero. Ambos se alojan en unas villas rurales de lujo en Haría. El ex presidente del Gobierno ha venido con sus tres hijos.

    Carlos Slim, el gran magnate de la comunicación en Hispanoamérica, según las últimas informaciones publicadas, tiene una fortuna que supera los 67.800 millones de dólares. Además de este sector, el amigo de González también tiene un banco, Inbursa.

    El magnate mexicano se inició en los negocios a los ocho años, cuando su padre, Julián, le pidió que le ayudara en la Orient Star, la tienda de la familia. Después de graduarse en Ingeniería Civil en la Universidad Autónoma Nacional de México, heredó importantes bienes de sus padres, pero además hizo una serie de inversiones audaces que lo han convertido en el hombre más rico del mundo.
    Participaciones empresariales

    'Fortune' atribuye a la fuerte revalorización de las participaciones de Slim en compañías de telecomunicaciones y de servicios financieros como America Movil, Telmex, Carso, Inbursa e Ideal el rápido crecimiento de su fortuna personal.
    El mes pasado, el portal de Internet mexicano 'Sentido Común' ya atribuyó a Slim el honor de ser la persona más rico del planeta, aunque los cálculos de dicho medio concedían al mexicano una fortuna personal de 67.838,5 millones de dólares (49.875 millones de euros).

    Por su parte, la revista 'Forbes' que elabora anualmente un listado con las mayores fortunas del planeta ya había situado a Slim el pasado mes de abril como segundo hombre más rico del mundo, por delante del inversor Warren Buffet y a escasos 3.000 millones de dólares por debajo de Bill Gates, quien ha encabezado dicha lista durante los últimos trece años.

    Nacido en 1940 en el seno de una familia de inmigrantes libaneses, el mexicano Carlos Slim debe su fortuna a sus inversiones empresariales, que pasan por la telefónica mexicana Telmex y la compañía de telefonía celular Telcel, las dos mayores de América Latina, el Grupo Carso y el Grupo financiero Inbursa, entre otras.

    Slim consolidó su fortuna en 1990 al hacerse con el 20% de la privatizada Telmex, operación que se conoció como "la venta del siglo" y el conglomerado empresarial bajo su control se extiende por toda Latinoamérica en diversos sectores

    Negocios son negocios

    Felipe González estuvo empeñado durante meses en que los Polanco vendan Sogecable a Carlos Slim, el magnate mexicano, ahora considerado el hombre más rico del mundo. Una sugerencia difícil de realizar, según el confidencial Hispanidad. No olvidemos que telefónica, el gran competidor de Slim, es socio de Sogecable y acaba de firmar un acuerdo comercial que liga a la plataforma Digital +, el gran problema de que no pudo resolver Polanco, con el Imagenio de Telefónica.

    Juan Luis Cebrián, en hora bajas luego de la decisión de Jesús Polanco de elegir como sucesor al frente de Prisa a su hijo Ignacio, buscó apoyo en el consejero delegado del grupo mediático y el ex presidente del Gobierno Felipe González, para hacerse con el control del Grupo Prisa, contando para ello con el apoyo financiero del magnate mexicano Carlos Slim, que se haría con la propiedad de un paquete significativo del mismo

    LAS ANÉCDOTAS DE FELIPE GONZÁLEZ Y CARLOS SLIM




    Este viernes el conocido empresario Pedro de Armas explicó en el programa Punto de Mira de la 95.8 parte de las muchas anécdotas que dejó la visita de Felipe González de este verano, noticia que ya saben que adelantó en primicia y en exclusiva este diario sin que el propio empresario tuviera nada que ver. Está bien que remarquemos esto.

    Entre las muchas cosas que contó don Pedro, nos quedamos con el hecho de que Felipe González terminara hasta el moño de tener que cocinar todos los días para veinte o treinta personas, que se mostrara tan satisfecho con la bodega que tenía y que estuviera más tiempo dentro que fuera de la piscina.

    Sin embargo, mucho más curiosa fue la presencia casi desapercibida en Lanzarote del que es ya el hombre más rico del mundo, el mejicano Carlos Slim. Aunque no se lo crean, un hombre que tiene una fortuna valorada en 50.000 millones de euros (céntimo arriba, céntimo abajo) parece ser de lo más normal del mundo. Hasta el punto de que se vino a Lanzarote en vuelo regular, como si fuera un turista más, creemos que sin escolta (al menos no visible) y derrochando simpatía y amabilidad allá por donde pisaba. Don Pedro asegura que por el vestir nadie diría que es el hombre más rico del mundo, porque hasta repitió camiseta durante dos días. Son muchas las preguntas que nos hacemos la mayoría sobre este tipo de personajes: ¿qué comen, qué piensan, qué hacen, con qué sueñan, qué problemas tienen...? Parece que la cosa es bastante más fácil de responder de lo que creemos. Según don Pedro, el señor Slim es un tipo normal y corriente, y como y bebe las cosas que comemos y bebemos el resto de los mortales.

    Eso sí, parece que no se duerme mal sabiendo que tienes tu vida y la de todas tus generaciones venideras solucionada por los siglos de los siglos amén.

    ----- mensaje añadido, 07-jul-2010 a las 09:28 -----

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    Felipe González con Carlos Slim

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    Felipe González con Óscar Berger (presidente de Guatemala) y Carlos Slim
     
    Última edición: 7 Jul 2010
  5. TAMARAN

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    [FONT=Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular]BODA[/FONT][FONT=Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular] | [/FONT][FONT=Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular]UN RUMOR CON FUNDAMENTO[/FONT]

    [FONT=Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular]Amigos, no consuegros[/FONT]
    [FONT=Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular]EL HIJO de Felipe González dicen que se casará con la hija de un mexicano millonario. No es, como se ha rumoreado, la heredera de Carlos Slim, el hombre más rico de Suramérica e íntimo del ex presidente. A Slim le gustan los hombres hechos a sí mismos [/FONT]

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    [FONT=Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular]Carlos Slim, de pie, junto a Felipe González durante uno de los recientes viajes del ex presidente del Gobierno al país azteca.[/FONT]

    Sí, ella es hija de un potentado mexicano y la boda será a mediados de diciembre. ¿El novio? Pablo González Romero, 29 años, con estudios frustrados en Física e Informática, amante de las filosofías orientales e hijo de Felipe González Márquez, ex presidente del Gobierno español.

    A la noticia, adelantada por la cadena de radio Onda Cero hace dos semanas, le faltaba un dato importante, el nombre del millonario mexicano. La lógica hacía pensar que el futuro consuegro de Felipe González era su buen amigo Carlos Slim Helú, propietario del Grupo Carso, a quien se le estima una fortuna personal de 10.800 millones de dólares (unos dos billones de pesetas), según la revista Forbes, que le sitúa como el hombre más rico de Suramérica.

    Pero el multimillonario de origen libanés tiene ya casadas a sus tres hijas (Soumaya, Vanesa y Johanna), por lo que González deberá conformarse con seguir siendo un buen amigo de la familia.

    De consumarse la boda de Pablo González Romero a mediados de diciembre, como apunta la rumorología, el enlace matrimonial será uno de los secretos mejor guardados de Felipe González.El ex presidente viajero parece controlar mejor los mecanismos encargados de guardar celosamente su intimidad. Menos opaco es José María Aznar, de cuyo primogénito se sabe que sale con una joven italiana, hija de un socio de Berlusconi a la que conoció en Nueva York, donde José María Aznar Botella trabaja, y con la que se podría casar en breve.

    Y de vuelta a México, en los mentideros políticos y empresariales del país azteca nadie sabe aún quién será el futuro consuegro del ex presidente español, a pesar de la relevancia mediática que siempre tienen las visitas de González a México, país por el que muestra predilección. Notorias son las relaciones del ex líder del PSOE con dirigentes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como los ex presidentes Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo.

    Soumaya, la hija mayor de Slim, estudió en Europa durante un tiempo y llegó incluso a tener una relación con Pablo González, más leña para alimentar la hoguera del rumor, que no llegó a fructificar. Se casó finalmente el año pasado con un arquitecto mexicano (a cuya boda, celebrada en la catedral de la capital mexicana, asistió Felipe González), siguiendo los pasos de Vanesa y Johanna y cerrando la posibilidad del entronque con la familia del ex presidente español.

    No serán consuegros, pero sí muy buenos amigos e incluso socios.González y Slim estrecharon su relación personal hace tres años después de que les presentara otro empresario con conciencia de clase, el chileno Fernando Flores (fundador del Club de Emprendedores).Con una amplitud de miras insaciable, Slim recurrió a Flores para hincarle el colmillo a un jugoso negocio, la incubadora de Internet I-Holding, entre charlas sobre lo excelso de la obra de Rodin (de quien Slim posee la mayor colección privada) y la ignomniosa afrenta sufrida por mayas y mapuches. Con los años, Slim y González han ido urdiendo los mimbres de su amistad con continuos viajes por México y España. Rossana Fuentes, editora de la revista Foreing Affairs en español y una de las mayores expertas en la trayectoria de Slim, cree que éste eligió a González por pertenecer al selecto club de los que se creen «hechos a sí mismos».

    CONSEJERO ÁULICO
    «Slim es un gran conversador, un hombre culto que gusta de pasar horas charlando sobre arte o historia con sus amigos, una actitud que parece casar con la del ex presidente español».

    Aunque coinciden públicamente en casi todos los foros a los que González asiste en México, sus encuentros privados no trascienden en absoluto. Pero existen. Hasta tal punto que algunas fuentes han especulado con la entrada en nómina de González como asesor áulico de Slim para sus negocios en Latinoamérica. Una relación que nadie se atreve a constatar. «Slim no tiene asesores oficiales.A él le gusta escuchar consejos de todo el mundo, pero no creo que pague por las sugerencias de sus amigos. Al menos, de una manera directa. A él le encanta celebrar reuniones con sus amigos, intercambiar reflexiones con su círculo de intelectuales, compartir veladas para hablar de los temas que le preocupan, y luego tomar decisiones». Entre sus más allegados se encontraba, por ejemplo, el gran historiador mexicano Fernando Benítez (fallecido el año pasado) quien le introdujo en los secretos del mundo prehispánico.

    La presencia de González en México se ha acentuado desde que abandonó La Moncloa, en 1996, y, sobre todo, desde que el dueño del Grupo Carso le abriera todas las puertas del país. En los últimos doce meses ha visitado el país, públicamente, en tres ocasiones, siempre como invitado especial en la celebración de foros o presentaciones de libros. Precisamente González recuerda en el libro de conversaciones publicado con Juan Luis Cebrián que tuvo una cena con su mujer y sus tres hijos en México, indeleble en su memoria por inusual al participar toda la familia.

    En noviembre del año pasado fue una de las estrellas del Foro Iberoamérica, un encuentro de debate sobre el impacto de la globalización en esa región, promovido por él mismo y en el que participaron políticos, intelectuales y hombres de negocio, como el propio Slim. En abril, los dos amigos volvieron a coincidir en la presentación en México del libro Comprender la globalización, del economista español Guillermo de la Dehesa, ex secretario de Estado de Economía y Hacienda. Y en junio, ante un auditorio repleto de estudiantes, González volvió a predicar como apóstol de la justicia social: «Por un lado están las personas que tienen dinero y se preocupan por su sociedad, y por otro se encuentran aquéllos que sólo se preocupan por ganar más dinero; esta gente está enferma». A muchos les quedó la duda de dónde debían alinear a Slim.

    Situado entre los más cotizados conferenciantes del momento, el caché de Felipe es otro arcano difícil de descifrar. Aunque ha subrayado en alguna ocasión que no cobra por la mayoría de sus intervenciones, diversas fuentes estiman que el ex presidente puede llevarse al bolsillo entre cinco y nueve millones de pesetas cada vez que imparte doctrina en México.

    Pero, ¿quién es el amigo mexicano de Felipe González? Carlos Slim Helú nació hace 61 años en Ciudad de México por pura casualidad.Sus padres eran libaneses cristianos que emigraron a México a principios del siglo XX atraídos por el sueño americano. Y como en las mejores historias de Hollywood, todo empezó con un pequeño negocio, una mercería con un nombre premonitorio: La estrella de Oriente.

    El joven Slim aprendería pronto a sumar y multiplicar: a los 15 años ya tenía en su poder 44 acciones del Banco Nacional de México. Todavía hoy, este ingeniero civil que reniega del ordenador personal conserva los cuadernos de pastas negras de sus primeras inversiones. A los 26 años ya había dado de alta la Inmobiliaria Carso, semilla del grupo que ahora extiende sus redes por las telecomunicaciones, la banca, el comercio, el ocio Es prácticamente imposible que un mexicano acabe el día sin haberse topado con algún producto de la factoría Slim, a quien algunos apodan el Rey Midas, por su facilidad en reflotar empresas desahuciadas.Cuando se le pregunta que cuántas compañías conforman su holding, responde: «No lo sé, no me dedico a contar empresas».

    El gran salto hacia adelante de Slim se produjo en 1990 cuando adquirió Telmex, la operadora que controlaba el monopolio de los teléfonos en México. El consorcio encabezado por Carso (junto a Bell International Holding y Frace Cable&Radio) se llevó la joya de la corona por 1.757 millones de dólares. Según recoge el periodista Rafael Rodríguez en su libro Operación Telmex: Contacto con el poder, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari (otro gran amigo de González), le utilizó como testaferro para sus propias ambiciones a cambio de dejarle pagar a plazos una parte de la oferta, pero hasta la fecha no hay pruebas que sustenten la acusación. Sea como sea, el imperio de Slim fue creciendo y hoy da empleo a más de 100.000 personas y factura 22.000 millones de dólares al año. A pesar de sus flirteos con más de un dinosaurio priísta, Slim siempre ha querido aparecer al margen del circo político: «He nacido y crecido sin vocación política», aseguró en una ocasión. Y Fuentes lo corrobora: «La única ideología que se le conoce es un nacionalismo que defiende casi con sentido religioso, y una inclinación por los valores humanistas».

    Siguiendo la costumbre libanesa, Slim eligió una esposa de su mismo origen, Soumaya Domit, con la que estuvo casado 40 años hasta su fallecimiento en 1999, y a cuya memoria construyó un museo digno de una princesa. La pareja tuvo seis hijos (tres varones y tres hembras), con los que el hombre más rico de Suramérica ha sellado una alianza sanguínea mediante la cual sus vástagos controlarán todos sus negocios sin injerencias extranjeras, tampoco las que pudieran llegar desde la otra orilla del charco.
     
    Última edición: 7 Jul 2010