Bolivianos responden con escepticismo a nueva ley de pensiones

Publicado en 'Actualidad Mundial' por Julacho, 11 Dic 2010.





  1. Julacho

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    Una lluviosa tarde de 2004, un trabajador minero desesperado se hizo volar con la dinamita que llevaba atada a su cuerpo y también mató a dos policías al enterarse que el presidente del Senado rechazó recibirlo para escuchar sus quejas por la demora en la tramitación de su jubilación.

    La inmolación de Eustaquio Picachuri, de 49 años, a las puertas del Legislativo fue una sentencia de muerte para el sistema de pensiones privatizado en la década pasada con la creación de dos administradoras similares al modelo chileno. Antes del 2004, el sistema estaba bajo control del Estado.
    "No soy un asesino, no soy un terrorista, pero estoy decidido a morir", dijo Picachuri, antes de su deceso. Dejó siete huérfanos.
    Ante decenas de trabajadores, el presidente Evo Morales promulgó el viernes una ley que reduce la edad de jubilación de 65 a 58 años y nacionaliza los fondos de pensiones. El gobierno ya ha nacionalizado los hidrocarburos y el sector eléctrico, entre otros.
    "Como presidente, estamos cumpliendo con el pueblo boliviano, estamos creando un sistema de pensiones que incluye a todos", dijo Morales.
    La ley que fue aprobada por la Asamblea Legislativa de mayoría oficialista la semana pasada no entusiasma a muchos trabajadores que vieron pasar un sistema ineficiente y corrupto manejado desde el Estado. También vivieron otro sistema privado que alcanzó a las clases medias y a los trabajadores formales, dejando fuera a miles de bolivianos en un país donde más del 60% de la fuerza laboral es informal.
    Mientras la tendencia internacional busca aumentar la edad de jubilación acorde al aumento de la esperanza de vida en el mundo, Bolivia la reducirá. Hasta ahora la edad de jubilación era de 65 años para los hombres y 60 para las mujeres.
    El viceministro de Pensiones Mario Guillén aseguró a la AP que la reducción de la edad se debe a que un trabajador a los 55 años ya no tiene facultades plenas.
    "Muchos trabajadores en Bolivia hacen trabajos eminentemente físicos, no intelectuales, y eso hace que a los 55 años ya no tengan las facultades para seguir trabajando y lo que hacíamos es seguir, condenados a subsistir como se pueda y desde ese punto de vista se hacía necesario que adelantemos la edad de jubilación", señaló Guillén.
    La propuesta inicial de bajar la edad de jubilación partió de la Central Obrera Boliviana (COB) aliada del gobierno. La COB tiene afiliadas unas 50 instituciones, y en cada una están miles de trabajadores, siendo el gremio más grande e importante de Bolivia.
    Morales promulgó la ley en la sede de la COB, en un acto con música que agrupó a los representantes de los trabajadores.
    La ley fue concertada con dirigentes de esa organización sindical, sin tomar en cuenta al sector empresarial, dijo a la AP Daniel Sánchez, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).
    "Se ha llamado a negociar sólo a la COB, pero al sector empresarial no se lo ha hecho. Nosotros pedimos que en la reglamentación estemos presentes", señaló Sánchez.
    Sin embargo, la pregunta que muchos se hacen es si el nuevo sistema será sostenible. El viceministro de Pensiones aseguró que el plan tiene una proyección de 35 años, pero el senador opositor Carlos Sonnenschlin dijo que no durará más de 15.
    Comenzará a aplicarse dentro de un año, a año y medio, cuando concluya la transición del actual sistema al nuevo.
    Para Jacob Funk Kirkegaard, economista experto en el tema del Peterson Institute For International Economics, en Washington, el modelo boliviano "va en contra de la tendencia mundial en los sistemas de pensiones en todas partes". Calificó de "irresponsable" que se reduzca la edad de jubilación.
    "Yo diría que se están preparando para un accidente de tren en el camino... me parece muy, muy corta de miras", añadió en una entrevista telefónica con la AP.
    Cuba y otros países están aumentando la edad de jubilación. En el caso de Cuba, la edad de jubilación pasó a ser de 55 a 60 años para las mujeres en enero de 2009. En los hombres pasó a ser de 60 a 65 años.
    "Nosotros no tenemos esas condiciones (de trabajo, como en otros países); por lo tanto, hemos tenido que hacer un ajuste social, por eso lo hemos reducido a los 58 años", expresó Guillén.
    La nueva Constitución boliviana da tuición al Estado sobre el sistema de pensiones. La futura gestora pública que administrará los fondos estará bajo control estatal aunque la ley dice que será un organismo autónomo.
    "Creo que la (reducción de la) edad es para contentar a los trabajadores cuando lo que quieren (el gobierno) es manejar nuestros ahorros", sostuvo la joven maestra Angela Escobar.
    Pero el heladero Juan Quispe, de 45 años, apoya la reforma. "Evo Morales piensa en los pobres, en la gente que cuando sea vieja tenga algo con qué pasarla", relató mientra vendía helados en una plaza central de La Paz.
    El nuevo sistema crea un "fondo solidario" que será financiado con el aporte del 3% de las empresas y cuotas adicionales de 0,5% de los trabajadores para permitir que gente como Quispe pueda jubilarse si realiza sus aportes. Actualmente, las empresas no aportan.
    Con la nueva ley podrán jubilarse los choferes del servicio público y otras personas del sector informal si aportan un equivalente a 13 dólares mensuales durante diez años. La renta mensual una vez jubilado de ese trabajador será de 68 dólares.
    Guillén explicó que los choferes pagarán un monto adicional al consumo de gasolina que irá al fondo para las jubilaciones.
    Kirkegaard destacó el "noble objetivo social" del modelo boliviano, pero mencionó que una "redistribución masiva" de la riqueza se hace insostenible en las actuales circunstancias.
    El experto en pensiones Alberto Bonadona manifestó que "el gobierno está preparando el banquete para unas 300.000 personas, pero está invitando a tres millones de bolivianos que pueden acceder a la jubilación con el sistema del gobierno. Eso lo haría insostenible y colapsaría".
    "Los jubilados ahora son 175.000, con el proyecto del gobierno pueden llegar en 30 años a 300.000 personas", acotó.
    La nueva reforma de Morales además implica nacionalizar los aportes de 1,2 millones de trabajadores públicos y privados, que son manejados por dos administradoras privadas: Futuro, filial del grupo Zurich de Suiza, y Previsión, vinculada al Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) de España. Juntas administran 4.456 millones de dólares.
    La deuda externa de Bolivia llega a los 2.732 millones de dólares _ una de las más bajas del continente _ pero la deuda interna es de 3.000 millones de dólares y se debe a que el Estado se prestó dinero de las jubilaciones y otorgó como garantía títulos de valor respaldados por el Banco Central.
    En otras palabras, el Estado ya debe a los bolivianos. Durante los trece años de aplicación del modelo privado, el gobierno tampoco cumplió a la hora de endosar los aportes de miles de empleados públicos a las cuentas individuales.
    Antes de 1997, cuando se crearon las gestoras privadas, el Estado administraba los aportes pero el sistema se hizo insostenible y colapsó por el crecimiento vegetativo de los jubilados respecto a los trabajadores activos y también por mala administración de los fondos.
    Un funcionario de esa época todavía está en la cárcel cumpliendo condena por el robo de 21 millones de dólares de los fondos jubilatorios.
    Guillén explicó que el sistema actual de pensiones paga tan bajas pensiones que 43.000 personas que están en edad de jubilación no se acogieron a retiro y en 13 años de vigencia del sistema privado, sólo se jubilaron 34.000 personas.
    La ley de Morales, además, da un trato preferente a las madres, a quienes se les reduce un año de jubilación por hijo reconociendo como máximo tres, a los 55 años. Los mineros se jubilarán a los 56 años y si trabajan en "condiciones insalubres se les reducirá un año, por cada dos años que hayan trabajado en interior mina". Así podrían jubilarse a los 51.
    Sólo los maestros públicos salieron a las calles para protestar por la reforma de la que dijeron fue aprobada por un "legislativo servil al gobierno". Su principal demanda es que la jubilación sea con el 100% del último salario, dijo el dirigente Gustavo Sánchez.


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