Bebidas que matan.

Publicado en 'Salud' por Linuxis, 9 Set 2008.





  1. Linuxis

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    Bebidas que matan.
    En medio del bullicio y la algarabía que prevalecía en las Fiestas de la Calle San Sebastián se suscitaron varias emergencias médicas de jóvenes que se intoxicaron tras ingerir tragos “electrizantes”, producto de la mezcla de Ciclón con una gran variedad de bebidas alcohólicas, endulzadas con sabores frutosos, que no sólo los pusieron en high sino que por poco los llevan a la tumba.
    Las novedosas bebidas conocidas como “Adrenalina” y “Wasicoqui”, y que se vendían a $8 en un vaso súper grande, suficiente para coger una nota celestial, resultaron ser unos cocteles en los que además de la bebida energizante Ciclón le echaban vino, ginebra, ron Palo Viejo y un toque dulzón de fruta.
    Varios jóvenes, todos entre los 16 y 17 años, que jangueaban en San Juan, muchos de los cuales participaban de las fiestas por primera vez, fueron víctimas de estos cocteles bombas, que aunque no son ilegales pueden provocar un infarto, una arritmia o un paro renal.
    Éste es el caso de “Rosi”, nombre ficticio de una joven de 17 años que no acostumbraba a ingerir bebidas alcohólicas, y quien por ser menor se supone que no se las vendan.
    “Después del primer drink (Wasicoqui) yo observaba que (ella) no podía caminar derecho y estaba como fuera de sí, desorientada y confundida, con los ojos dilatados”, relató a PRIMERA HORA una amiga de “Rosi”.
    “Luego pasó por otro quiosco y pidió un Wasicoqui y comenzó a vomitar. Sentía que no tenía aire. No podía respirar. Se le desmayó en los brazos a una amiga y la sacaron del revolú y la llevaron hacia El Morro a tomar aire”, relató.
    Le pidieron ayuda a un guardia municipal que la llevó al Centro de Emergencia, habilitado detrás de la Plaza del Quinto Centenario. Ya en el “hospitalillo” le pusieron un suero con un medicamento para nivelar el alcohol.
    “Rosi” comenzó a hiperventilar. Una de las arterias del cuello se le infló. Parecía que iba a explotar. Entonces le pusieron oxígeno y le inyectaron una medicina intravenosa en los glúteos.
    “Cuando yo llegué al hospitalillo de emergencia había otros tres menores, por lo que tuvieron que llamar a sus respectivos padres para poder atenderlos”, indicó a PRIMERA HORA la madre de una adolescente amiga de “Rosi”.
    La emergencióloga que estaba de turno ese sábado le comentó a esta madre: “Esto es un caso típico. Se ha tomado una de esas bombas que hacen con los energizantes. Una persona que es delgada, pequeña, no lo va a aguantar. Pudo haber tenido un paro cardiaco”.
    “Rosi” compró su primer “Wasicoqui” en un negocio en la calle Plaza del Mercado, cercana a la San Sebastián, y el segundo, en un quiosco en la calle Cristo donde también vendían “Adrenalina” .
    “Son bebidas frutosas. Saben bien. Como si fuera jugo. Nadie sabía lo que tenía”, le relataron a este diario.
    Llamó la atención durante las Fiestas de San Sebastián que las pancartas anunciando Ciclón se desplegaban por doquier, dándose la impresión de que era “la bebida energizante” de las Fiestas de San Sebastián.
    Habría que legislar.
    Contrario a países como Inglaterra, Francia, Dinamarca o Canadá, donde las bebidas energizantes están prohibidas, o al menos reguladas haciendo la advertencia sobre su contenido y sus efectos, incluyendo los riesgos que conlleva mezclarla con bebidas alcohólicas, en Puerto Rico se requeriría legislación para prohibir la venta a menores de edad.
    Así lo expuso la administradora auxiliar de Prevención y Promoción de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca), Julia Delgado, quien indicó a PRIMERA HORA que no tienen datos reportados sobre el incremento de esta modalidad de bebidas que tienen un efecto directo sobre el sistema nervioso y cardiaco.
    “La venta es legal. Pero, por problemas surgidos y contraindicaciones en Inglaterra, por ejemplo, tienen una advertencia del alto contenido de cafeína. En Francia y en Dinamarca está prohibida. En Canadá se le agregó la advertencia de que no es para niños ni mujeres embarazadas”, Delgado.
    “Se advierte sobre la cafeína y el riesgo de mezclarla con alcohol. En Estados Unidos no se ha prohibido. Aquí habría que legislar”, agregó.
    Delgado explicó que cuando se dice que una persona tiene .02 o .08 por ciento de alcohol en la sangre lo que implica es que hay una concentración de alcohol en el cerebro.
    “Lo primero que se adormece es la parte central que controla los impulsos de las personas para tomar decisiones adecuadas y es bien inquietante porque parte de los riesgos es que es la parte que controla la conducta que le advierte: 'Ten cuidado, te puede pasar algo, te pueden echar otra cosa'”, explicó Delgado.
    El neurólogo Julio Calcaño comentó que el problema con las bebidas energizantes es que tienen varios estimulantes. “Estos jóvenes no se toman un poquito, se toman cinco o seis. Pueden ocurrir cambios de personalidad, espasmos en las arterias del cerebro, arritmia cardiaca, desorientación, confusión. Si lo mezclas con alcohol va de forma más acelerada al cerebro y hay que ponerle coto a eso”, advirtió el galeno.
    El psiquiatra Alfonso Madrid indicó que las bebidas tienen un alto contenido de estimulantes, además de la cafeína, como es el guaraná y el ginseng.
    “Lo mezclan con alcohol y azúcar, cuando te metes esa bomba sube la presión. Si lo combinas con alcohol, que te tiende a deprimir y le pones azúcar... Te sube la presión, te da hiperactividad, luego te pone hipománico, mucha energía, inquieto, te intoxicas con alcohol y te mueres”, dramatizó.
    Especialistas consultados por este diario indicaron que entre los efectos inmediatos y a largo plazo del consumo de esta mezcla figuran el insomnio, la hipertensión, arritmia, alteración en los niveles de azúcar, problemas hormonales, daños cerebrales, problemas renales y debilitación del sistema inmune.