Articulos para hacer pensar a peruanos incautos

Publicado en 'Actualidad Nacional' por perico perez, 1 Abr 2010.





  1. perico perez

    perico perez Suspendido

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    Olmos y Petro Peru:


    http://www.larepublica.pe/cristal-de-mira/31/03/2010/olmos-y-petroperu


    Dos discusiones de las últimas semanas nos revelan dónde se ubican las prioridades de los diferentes sectores políticos y empresariales, ahora que estamos en periodo electoral.
    La primera tiene que ver con la viabilidad del Proyecto Olmos, en el marco de relaciones inéditas entre un gobierno regional, una poderosa empresa privada, el poder político y el MEF. Para los tres primeros, el proyecto Olmos debe salir “sí o sí”, sin que importe mucho si existe o no “capacidad de repago”.
    Al MEF le preocupa que la inviabilidad financiera del proyecto impacte sobre las finanzas fiscales y, sobre todo, que no abra las puertas a otros proyectos de “iniciativa privada”. Recordemos que, con la nueva ley para las Asociaciones Público-Privadas (APPs), se ha aprobado que el techo máximo de todos esos proyectos sumados no puede exceder el 2.5% del PBI. Actualmente, según el Marco Macroeconómico, la suma total comprometida solo llega al 0.3% del PBI. Pero podría subir como la espuma y crear forados fiscales.
    Lo notable aquí no es el celo del MEF para cuidarse de este y otros Olmos sino la manera en la cual el conjunto de la clase política y empresarial se comporta en el caso de otros proyectos no rentables, como lo fue Camisea. Sí, pues, Camisea no hubiera salido si no se promulga el DL 818 en 1996, que otorga a los grandes proyectos la recuperación anticipada del IGV y el pago de aranceles en 7 años (y ya no en uno solo). Además del alargue de 4 a 8 años del arrastre de pérdidas, la Garantía de la Red Principal (que todos pagamos en nuestra tarifa eléctrica) y el “take or pay” de la compra de gas natural que otorgó Electroperú.
    ¿Por qué Camisea sí tuvo todos esos incentivos? ¿Cuál es el enfoque conceptual para evaluar proyectos de esa magnitud? ¿Acaso el cálculo del “valor actual” del dinero invertido tiene que ser “el” criterio único de evaluación? ¿Es que las sinergias directas e indirectas de Olmos no significan que el país en su conjunto pueda volcarse hacia una orientación productiva conveniente en el mediano y largo plazo?