Antología de Inicios.

Publicado en 'Literatura' por asteriom, 6 Abr 2010.





  1. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38




    Fiodor Dostoievski
    Crimen y Castigo

    A principios de julio, con un tiempo sumamente caluroso, un joven salía de su tabuco, que ocupaba como realquilado en la travesía de S... y con lento andar, como indeciso, encaminábase al puente de K....
    Discretamente evitó el encuentro con su patrona en la escalera. Su tugurio estaba situado bajo el tejado mismo de una alta casa de cinco pisos, y semejaba un armario más bien que un cuarto. La patrona, a la cual se lo había alquilado con pensión completa, habitaba sólo un tramo de escalera más abajo, y siempre, al salir a la calle, tenía el joven que pasar, irremisiblemente, por delante de la cocina de aquella, casi siempre abierta de par en par sobre el rellano. Y siempre sentía al pasar por allí una impresión morbosa de cobardía, que le avergonzaba y hacía fruncir el ceño. Estaba entrampado con la patrona y temía encontrársela.
     


  2. Gorgojo

    Gorgojo Suspendido

    Registro:
    5 Jun 2009
    Mensajes:
    1,203
    Likes:
    39

    [FONT=&quot]Heliogábalo o el anarquista coronado
    Antonin Artaud

    Si en torno del cadáver de Heliogábalo, muerto sin sepultura, y degollado por su policía en las letrinas de su palacio, hay una intensa circulación de sangre y excrementos, en torno de su cuna hay una intensa circulación de esperma. Heliogábalo nació en una época en que todo el mundo se acostaba con todo el mundo; y nunca se sabrá dónde ni por quién fue realmente fecundada su madre. La filiación de un príncipe sirio como él se establece por las madres; y en lo que a madres respecta, hay alrededor de ese hijo de cochero, recién nacido, toda una pléyade de Julias; y ejerzan o no en el trono, todas esas Julias son meretrices de alto vuelo.

    ...
    [/FONT]
     
  3. Joanot

    Joanot Miembro maestro

    Registro:
    29 Abr 2009
    Mensajes:
    871
    Likes:
    1,147
    Así empiezan 4 de las mejores novelas de Mario Vargas Llosa:

    -Cuatro -dijo el Jaguar.
    Los rostros se suavizaron en el resplandor vacilante que el globo de luz difundía por el recinto, a través de escasas partículas limpias de vidrio: el peligro había desaparecido para todos, salvo para Porfirio Cava. Los dados estaban quietos, marcaban tres y uno, su blancura contrastaba con el suelo sucio.
    -Cuatro -repitió el Jaguar- ¿Quién?
    -Yo -murmuró Cava- Dije cuatro.
    -Apúrate -replicó el Jaguar- Ya sabes, el segundo de la izquierda.
    Cava sintió frío. Los baños estaban al fondo de las cuadras, separados de ellas por una delgada puerta de madera, y no tenían ventanas. En años anteriores, el invierno sólo llegaba al dormitorio de los cadetes, colándose por los vidrios rotos y las rendijas; pero este año era agresivo y casi ningún rincón del colegio se libraba del viento, que, en las noches, conseguía penetrar hasta en los baños, disipar la hediondez acumulada durante el día y destruir su atmósfera tibia. Pero Cava había nacido y vivido en la sierra, estaba acostumbrado al invierno: era el miedo lo que erizaba su piel.


    La ciudad y los perros

    ***

    DESDE la puerta de La Crónica Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú? Los canillitas merodean entre los vehículos detenidos por el semáforo de Wilson voceando los diarios de la tarde y él echa a andar, despacio, hacia la Colmena. Las manos en los bolsillos, cabizbajo, va escoltado por transeúntes que avanzan, también, hacia la Plaza San Martín. Él era como el Perú, Zavalita, se había jodido en algún momento. Piensa: ¿en cuál? Frente al Hotel Crillón un perro viene a lamerle los pies: no vayas a estar rabioso, fuera de aquí. El Perú jodido, piensa, Carlitos jodido, todos jodidos. Piensa: no hay solución. Ve una larga cola en el paradero de los colectivos a Miraflores, cruza la Plaza y ahí está Norwin, hola hermano, en una mesa del Bar Zela, siéntate Zavalita, manoseando un chilcano y haciéndose lustrar los zapatos, le invitaba un trago. No parece borracho todavía y Santiago se sienta, indica al lustrabotas que también le lustre los zapatos a él. Listo jefe, ahoritita jefe, se los dejaría como espejos, jefe.

    Conversación en La Catedral

    ***

    El hombre era alto y tan flaco que parecía siempre de perfil. Su piel era oscura, sus huesos prominentes y sus ojos ardían con fuego perpetuo. Calzaba sandalias de pastor y la túnica morada que le caía sobre el cuerpo recordaba el hábito de esos misioneros que, de cuando en cuando, visitaban los pueblos del sertón bautizando muchedumbres de niños y casando a las parejas amancebadas. Era imposible saber su edad, su procedencia, su historia, pero algo había en su facha tranquila, en sus costumbres frugales, en su imperturbable seriedad que, aun antes de que diera consejos, atraía a las gentes.

    La guerra del fin del mundo

    ***

    Urania. No le habían hecho un favor sus padres; su nombre daba la idea de un planeta, de un mineral, de todo, salvo de la mujer espigada y de rasgos finos, tez bruñida y grandes ojos oscuros, algo tristes, que le devolvía el espejo. ¡Urania! Vaya ocurrencia. Felizmente ya nadie la llamaba así, sino Uri, Miss Cabral, Mrs. Cabral o Doctor Cabral. Que ella recordara, desde que salió de Santo Domingo («Mejor dicho, de Ciudad Trujillo», cuando partió aún no habían devuelto su nombre a la ciudad capital), ni en Adrian, ni en Boston, ni en Washington D.C., ni en New York, nadie había vuelto a llamarla Urania, como antes en su casa y en el Colegio Santo Domingo, donde las sisters y sus compañeras pronunciaban correctísimamente el disparatado nombre que le infligieron al nacer. ¿Se le ocurriría a él, a ella? Tarde para averiguarlo, muchacha; tu madre estaba en el cielo y tu padre muerto en vida. Nunca lo sabrás. ¡Urania! Tan absurdo como afrentar a la antigua Santo Domingo de Guzmán llamándola Ciudad Trujillo. ¿Sería también su padre el de la idea?

    La fiesta del Chivo

    ***
     
  4. Gorgojo

    Gorgojo Suspendido

    Registro:
    5 Jun 2009
    Mensajes:
    1,203
    Likes:
    39
    El libro de las ilusiones - Paul Auster

    Todo el mundo creía que estaba muerto. Cuando se publicó mi libro sobre sus películas, en 1988, hacía casi sesenta años que no se tenían noticias de Hector Mann.
    Salvo un puñado de historiadores y aficionados al cine mudo, pocos parecían conocer siquiera su existencia. Doble o nada, la última de las doce comedias breves que realizó a finales de la época muda, se estrenó el 23 de noviembre de 1928. Dos meses después, sin despedirse de amigos ni conocidos, sin dejar una nota ni informar a nadie de sus planes, salió de la casa que tenía alquilada en North Orange Drive y no se le volvió a ver más. Su De-Soto azul seguía aparcado en el garaje; el contrato de arrendamiento no vencía hasta tres meses después; el alquiler estaba pagado en su totalidad. Había comida en la cocina, whisky en el mueble bar, y no faltaba ni una sola prenda de ropa en los cajones de su habitación. Según Los Angeles Herald Express del 18 de enero de 1929, era como si hubiese salido a dar un paseo y fuese a volver en cualquier momento. Pero no volvió, y a partir de entonces fue como si a Hector Mann se lo hubiese tragado la tierra.

    ...
     
  5. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38
    JORGE EDUARDO EIELSON
    EL CUERPO DE GIULIA—NO


    1

    Cuando te pescaron en el Canal, La Salute amanecía, Tintoreto desplegaba sus velas, los turistas al acecho se mordían los labios. ¿Con quién fue la cita esta vez, Dogaresa? ¿Te fotografiaron al fin, como tanto habías deseado, con tu Gran Traje de Seda, tus cabellos rojos, tu adorable silueta tendida en el pantano? Tenías los labios pintados y sonrientes, el cuerpo blanco desnudo sobre la mesa de mármol, en la morgue de Venecia. No me decías nada, como siempre. Muy rara vez te oí hablar de ti misma. Generalmente tu voz no era sino el eco de mi propio pensamiento. Te desvelabas con frecuencia y cuando yo nervioso incomodado encendía la luz y te miraba tú me pedías perdón con tus dos ojos verdes de animal enjaulado te estrechabas contra mis hombros casi cubierta por tus cabellos y sólo entonces te adormecías sin moverte y casi sin respirar mientras yo te volvía la espalda con los ojos empapados. “Giulia es el arcángel que visita al condenado a muerte”, me decía.
     
    Última edición: 12 Abr 2010
  6. Patrickma10

    Patrickma10 Miembro de bronce

    Registro:
    28 Abr 2009
    Mensajes:
    1,701
    Likes:
    492
    EL SILMARILLION
    Ainulindalë

    J. R. R. Tolkien

    La Música de los Ainur



    En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento, y estuvieron con él antes que se hiciera alguna otra cosa. y les habló y les propuso temas de música; y cantaron ante él y él se sintió complacido. Pero por mucho tiempo cada uno de ellos cantó solo, o junto con unos pocos, mientras el resto escuchaba; porque cada uno sólo entendía aquella parte de la mente de Ilúvatar de la que provenía él mismo, y eran muy lentos en comprender el canto de sus hermanos. Pero cada vez que escuchaban, alcanzaban una comprensión más profunda, y crecían en unisonancia y armonía.
     
  7. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38
    KNUT HAMSUM
    HAMBRE

    PRIMERA PARTE

    Era el tiempo en que yo vagaba, con el estómago vacío, por Cristianía, esa ciudad singular que nadie puede abandonar sin llevarse impresa su huella...
    Estoy acostado en mi buhardilla, no duermo; oigo sonar las seis en un reloj vecino. Hay mucha claridad y la gente comienza a moverse por la escalera. La pared de mi habitación, correspondiente a la puerta, está empapelada con números viejos del Morgenbladet. Puedo ver en ellos distintamente un «aviso» del director de Faros, y un poco a la izquierda, grande y ancho, un anuncio de pan fresco, de Fabian Olsen, panadero.
    Abrí por completo los ojos y, siguiendo una inveterada costumbre, me di a pensar si tenía algún motivo de alegría. Ante los apuros de los últimos tiempos, todos mis efectos habían tomado, uno tras otro, el camino de la casa de empeños. Abatido y nervioso, dos o tres veces tuve que guardar cama durante todo el día, a causa de los vahídos que me daban. De vez en vez, cuando la suerte me sonreía, llegaba a cobrar hasta cinco coronas por un artículo en algún periódico.
     
    Última edición: 19 Abr 2010
  8. Gorgojo

    Gorgojo Suspendido

    Registro:
    5 Jun 2009
    Mensajes:
    1,203
    Likes:
    39
    Historia Universal de la Infamia - Jorge Luis Borges

    En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros, que se extenuearan en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas...
     
    Última edición: 21 Abr 2010
  9. almen

    almen Miembro maestro

    Registro:
    22 Ene 2009
    Mensajes:
    522
    Likes:
    31
    Siddharta
    Hermann Hesse

    A la sombra de la casa y bajo el sol, a la orilla de río y junto a las barcas, a la sombra del bosque de sauces y el huerto de higueras, creció Siddhartha, el hermosos hijo del brahmán, el joven halcón, el compañía de Govinda, amigo suyo y también hijo de un brahmán. El sol, a la orilla de río, fue bronceando sus claras espaldas...​


    El túnel
    Ernesto Sábato

    Bastará decir que yo soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a Maria Iribarme; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.
    Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectica, lo que quizá sea un forma de defensa de la especie humana.​
     
    Última edición: 22 Abr 2010
  10. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38
    RAY BRADBURY
    FAHRENHEIT 451


    ERA ESTUPENDO QUEMAR

    Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Con la punta de bronce del soplete en sus puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia. Con su casco simbólico en que aparecía grabado el número 451 bien plantado sobre su impasible cabeza y sus ojos convertidos en una llama anaranjada ante el pensamiento de lo que iba a ocurrir, encendió el deflagrador y la casa quedó rodeada por un fuego devorador que inflamó el cielo del atardecer con colores rojos, amarillos y negros. El hombre avanzó entre un enjambre de luciérnagas. Quería, por encima de todo, como en el antiguo juego, empujar a un malvavisco hacia la hoguera, en tanto que los libros, semejantes a palomas aleteantes, morían en el porche y el jardín de la casa; en tanto que los libros se elevaban convertidos en torbellinos incandescentes y eran aventados por un aire que el incendio ennegrecía.
     
    Última edición: 26 Abr 2010
  11. Joanot

    Joanot Miembro maestro

    Registro:
    29 Abr 2009
    Mensajes:
    871
    Likes:
    1,147
    El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagad@ de pájaros. «Siempre soñaba con árboles», me dijo Plácida Linero, su madre, evocando 27 años después los pormenores de aquel lunes ingrato. «La semana anterior había soñado que iba solo en un avión de papel de estaño que volaba sin tropezar por entre los almendros», me dijo. Tenía una reputación muy bien ganada de intérprete certera de los sueños ajenos, siempre que se los contaran en ayunas, pero no había advertido ningún augurio aciago en esos dos sueños de su hijo, ni en los otros sueños con árboles que él le había contado en las mañanas que precedieron a su muerte.

    Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada


    El coronel destapó el tarro del café y comprobó que no había más de una cucharadita. Retiró la olla del fogón, vertió la mitad del agua en el piso de tierra, y con un cuchillo raspó el interior del tarro sobre la olla hasta cuando se desprendieron las últimas raspaduras del polvo de café revueltas con óxido de lata.
    Mientras esperaba a que hirviera la infusión, sentado junto a la hornilla de barro cocido en una actitud de confiada e inocente expectativa, el coronel experimentó la sensación de que nacían hongos y lirios venenosos en sus tripas. Era octubre. Una mañana difícil de sortear, aun para un hombre como él que había sobrevivido a tantas mañanas como ésa. Durante cincuenta v seis años -desde cuando terminó la última guerra civil- el coronel no había hecho nada distinto de esperar. Octubre era una de las pocas cosas que llegaban.
    Su esposa levantó el mosquitero cuando lo vio entrar al dormitorio con el café. Esa noche había sufrido una crisis de asma y ahora atravesaba por un estado de sopor. Pero se incorporó para recibir la taza.
    -Y tú -dijo.
    -Ya tomé -mintió el coronel-. Todavía quedaba una cucharada grande.

    Gabriel García Márquez,
    El coronel no tiene quien le escriba

    Se iluminó el disco amarillo. De los coches que se acercaban, dos aceleraron antes de que se encendiera la señal roja. En el indicador del paso de peatones apareció la silueta del hombre verde. La gente empezó a cruzar la calle pisando las franjas blancas pintadas en la capa negra del asfalto, nada hay que se parezca menos a la cebra, pero así llaman a este paso. Los conductores, impacientes, con el pie en el pedal del embrague, mantenían los coches en tensión, avanzando, retrocediendo, como caballos nerviosos que vieran la fusta alzada en el aire. Habían terminado ya de pasar los peatones, pero la luz verde que daba paso libre a los automóviles tardó aún unos segundos en alumbrarse. Hay quien sostiene que esta tardanza, aparentemente insignificante, multiplicada por los miles de semáforos existentes en la ciudad y por los cambios sucesivos de los tres colores de cada uno, es una de las causas de los atascos de circulación, o embotellamientos, si queremos utilizar la expresión común.

    José Saramago, Ensayo sobre la ceguera


    El sol muestra en uno de los ángulos superiores del rectángulo, el que está a la izquierda de quien mira, representando el astro rey una cabeza de hombre de la que surgen rayos de aguda luz y sinuosas llamaradas, como una rosa de los vientos indecisa sobre la dirección de los lugares hacia los que quiere apuntar, y esa cabeza tiene un rostro que llora, crispado en un dolor que no cesa, lanzando por la boca abierta un grito que no podemos oír, pues ninguna de estas cosas es real, lo que tenemos ante nosotros es papel y tinta, nada más. Bajo el sol vemos un hombre desnudo atado a un tronco de árbol, ceñidos los flancos por un paño que le cubre las partes llamadas pudendas o vergonzosas, y los pies los tiene asentados en lo que queda de una rama lateral cortada. Sin embargo, y para mayor firmeza, para que no se deslicen de ese soporte natural, dos clavos los mantienen, profundamente clavados. Por la expresión del rostro, que es de inspirado sufrimiento, y por la dirección de la mirada, erguida hacia lo alto, debe de ser el Buen Ladrón. El pelo, ensortijado, es otro indicio que no engaña, sabiendo como sabemos que los ángeles y los arcángeles así lo llevan, y el criminal arrepentido está, por lo ya visto, camino de ascender al mundo de las celestiales creaturas. No será posible averiguar si ese tronco es aún un árbol, solamente adaptado, por mutilación selectiva, a instrumento de suplicio, pero que sigue alimentándose de la tierra por las raíces, puesto que toda la parte inferior de ese árbol está tapada por un hombre de larga barba, vestido con ricas, holgadas y abundantes ropas, que, aunque ha levantado la cabeza, no es al cielo adonde mira. Esta postura solemne, este triste semblante, sólo pueden ser los de José de Arimatea, dado que Simón de Cirene, sin duda otra hipótesis posible, tras el trabajo al que le habían forzado, ayudando al condenado en el transporte del patíbulo, conforme al protocolo de estas ejecuciones, volvió a su vida normal, mucho más preocupado por las consecuencias que el retraso tendría para un negocio que había aplazado que con las mortales aflicciones del infeliz a quien iban a crucificar. No obstante, este José de Arimatea es aquel bondadoso y acaudalado personaje que ofreció la ayuda de una tumba suya para que en ella fuera depositado aquel cuerpo principal, pero esta generosidad no va a servirle de mucho a la hora de las canonizaciones, ni siquiera de las beatificaciones, pues nada envuelve su cabeza, salvo el turbante con el que todos los días sale a la calle, a diferencia de esta mujer que aquí vemos en un plano próximo, de cabello suelto sobre la espalda curva y doblada, pero tocada con la gloria suprema de una aureola, en su caso recortada como si fuera un bordado doméstico.

    José Saramago,
    El evangelio según Jesucristo
     
  12. Gorgojo

    Gorgojo Suspendido

    Registro:
    5 Jun 2009
    Mensajes:
    1,203
    Likes:
    39
    Trópico de Cáncer - Henry Miller

    Vivo en la Villa Borguese. No hay ni pizca de suciedad en ninguna parte ni una silla fuera de su lugar. Aquí estamos todos solos y muertos.
    Anoche Boris descubrió que tenía piojos. Tuve que afeitarle los sobacos y ni siquiera se le pasó el picor. ¿Cómo puede un coger piojos en un lugar tan bello como este? Pero no importa. Puede que no hubieramos llegado nunca a conocernos tan íntimamente, Boris y yo, si no hubiese sido por los piojos.
    Boris acaba de ofrecerme un resumen de sus opiniones. Es un profeta del tiempo. Dice que va a continuar el mal tiempo. Va a haber más calamidades, más muerte, más desesperación. Ni el menor indicio de cambio por ningún lado. El cáncer del tiempo nos está devorando. Nuestros héroes se han matado o se están matando. Así, que el héros no es el tiempo, sino la intemporalidad. Debemos marcar el paso, en filas cerradas, hacia la prisión de la muerte. No hay escapatoria. El tiempo no va cambiar.
     
  13. jorgek92a

    jorgek92a Miembro de bronce

    Registro:
    11 Feb 2009
    Mensajes:
    2,014
    Likes:
    107
    Un inicio de novela que me capturó:

    “Porque hace calor, porque las máquinas de la oficina escriben, suman, restan y multiplican sin cesar, porque ha pasado en ómnibus durante tres años seguidos delante de esa casa horrible de la Avenida Arequipa, durante tres años cuatro veces al día, es decir, tres mil seiscientas veces descontando los días feriados y las vacaciones, porque vio en la calle a ese viejo con la nariz tumefacta como una coliflor roja y a ese otro que en una esquina le metió el muñón en la cara pidiéndole un sol para comer, porque es 31 de diciembre en fin y está aburrido y con sed, por todo eso es que Ludo interrumpe el recurso de embargo que está redactando y lanza un gemido poderoso, como el que dan seguramente los ahorcados, los descuartizados. Un centenar de cráneos en su mayoría calvos vuelven hacia él la mirada y, poco acostumbrados a lo insólito como están, regresan la atención a sus pupitres. Ludo desgarra el recurso y en su lugar escribe su carta de renuncia. Su jefe trata de disuadirlo con untuosos argumentos, pero al atardecer Ludo abandona para siempre la Gran Firma, donde ha sudado y bostezado durante tres años sucesivos en plena juventud”
     
    Última edición: 28 Abr 2010
  14. Gorgojo

    Gorgojo Suspendido

    Registro:
    5 Jun 2009
    Mensajes:
    1,203
    Likes:
    39
    déjame adivinar de quién es...
    buen comienzo, si la veo me has animado a comprarla.
    saludos
     
  15. Patrickma10

    Patrickma10 Miembro de bronce

    Registro:
    28 Abr 2009
    Mensajes:
    1,701
    Likes:
    492
    [FONT=&quot]Cuéntase -pero Alah es más sabio, mas prudente, más poderoso y más benéfico- que en lo que transcurrió en la antigüedad del tiempo y en lo pasado de la edad, hubo un rey entre los reyes de Sassan, en las islas de la India y de la China. Era dueño de ejércitos y señor de auxiliares de servidores y de un séquito numeroso. Tenía dos hijos, y ambos eran heroicos jinetes, pero el mayor valía más aún que el menor. El mayor reinó en los países, gobernó con justicia entre los hombres, y por eso le querían los habitantes del país y del reino. Llamábase el rey Schahriar. Su hermano, llamado Schahzaman; era el rey de Samarcanda Al-Ajam.[/FONT][FONT=&quot]
    Siguiendo las cosas el mismo curso, residieron cada uno en su país, y gobernaron con justicia a sus ovejas durante veinte años. Y llegaron ambos hasta el límite del desarrollo y el florecimiento.[/FONT]
     
    Última edición: 28 Abr 2010
  16. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38
    JULIO RAMON RIBEYRO
    LOS GENIECILLOS DOMINICALES​



    Capítulo 1

    Porque hace calor, porque las máquinas de la oficina escriben, suman, restan y multiplican sin cesar, porque ha pasado en ómnibus durante tres años seguidos delante de esa casa horrible de la avenida Arequipa, durante tres años cuatro veces al día, es decir, tres mil seiscientas veces descontando los días feriados y las vacaciones, porque vio en la calle a ese viejo con la nariz tumefacta como una coliflor roja y a ese otro que en una esquina le metió el muñón en la cara pidiéndole un sol para comer, porque es 31 de diciembre en fin y está aburrido y con sed, por todo eso es que Ludo interrumpe el recurso de embargo que está redactando y lanza un gemido poderoso, como el que dan seguramente los ahorcados, los descuartizados. Un centenar de cráneos en su mayoría calvos vuelven hacia él la mirada y, poco acostumbrados a lo insólito como están, regresan la atención a sus pupitres. Ludo desgarra el recurso y en su lugar escribe su carta de renuncia. Su jefe trata de disuadirle con untuosos argumentos, pero al atardecer Ludo abandona para siempre la Gran Firma, donde ha sudado y bostezado tres años sucesivos en plena juventud.


    ----- mensaje añadido, 28-abr-2010 a las 22:27 -----

    LAS MIL Y UNA NOCHES I
    ANÓNIMO

    HISTORIA DEL REY SCHAHRIAR Y DE SU HERMANO EL REY SCHAHZAMAN

    Cuéntase -pero Alah es más sabio, más prudente, más poderoso y más benéfico- que en lo que transcurrió en la antigüedad del tiempo y en lo pasado de la edad, hubo un rey entre los reyes de Sassan, en las islas de la India y de la China. Era dueño de ejércitos y señor de auxilliares de servidores y de un séquito numeroso. Tenía dos hijos, y ambos eran heroicos jinetes, pero el mayor valía más aún que el menor. El mayor reinó en los países, gobernó con justicia entre los hombres, y por eso le querían los habitantes del país y del reino. Llamábase el rey Schahriar. Su hermano, llamado Schahzaman; era el rey de Samarcanda Al-Ajam.

    Siguiendo las cosas el mismo curso, residieron cada uno en su país, y gobernaron con justicia a sus ovejas durante veinte años. Y llegaron ambos hasta el límite del desarrollo y el florecimiento.
     
  17. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38
    FRANZ KAFKA
    LA METAMORFOSIS

    Cuando Gregor Samsa despertó una mañana de un sueño inquieto, se encontró en la cama convertido en un monstruoso insecto. Yacía sobre su dura espalda, parecida a una coraza, y veía, cuando levantaba un poco la cabeza, su estomago abombado, de color marrón, dividido por durezas arqueadas, sobre el que la manta, a punto de deslizarse hasta el suelo, apenas podía mantenerse. Sus numerosas patas, de una delgadez deplorable en comparación con su volumen corporal, vibraban desvalidas ante sus ojos. «¿Qué me ha ocurrido?», pensó.
     
    Última edición: 2 May 2010
  18. Beliar

    Beliar Miembro frecuente

    Registro:
    5 Mar 2010
    Mensajes:
    79
    Likes:
    53
    Inicio y final incluidos:

    Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. (El dinosaurio - Augusto Monterroso)
     
  19. Patrickma10

    Patrickma10 Miembro de bronce

    Registro:
    28 Abr 2009
    Mensajes:
    1,701
    Likes:
    492
    :O un nanorrelato, muy bueno :yeah: yo participe en un concurso de 10 palabras hace algún tiempo en tallerdeescritores

    aqui hay uno más

    Corazonada, de Antonio Cabrera

    Rápido —dijo—, arrojad a ese río las cenizas del Fénix.
     
  20. asteriom

    asteriom Miembro frecuente

    Registro:
    26 Mar 2010
    Mensajes:
    245
    Likes:
    38
    ¿Cuales fueron sus 10 palabras?