a Batalla de Ingavi: La unión hace la fuerza

Publicado en 'Historia y Cultura Peruana' por ToYoTeroFJ, 8 Jun 2010.





  1. ToYoTeroFJ

    ToYoTeroFJ Miembro diamante

    Registro:
    20 Dic 2009
    Mensajes:
    11,149
    Likes:
    6,237




    Pocos conocen sobre la batalla de Ingavi. Aquella donde el presidente del Perú en aquél entónces: Don Agustín Gamarra, decidió invadir Bolivia para crear una Confederación con dominio y supremacía peruanos, aprovechando que los bolivianos se desangraban en una terrible guerra civil y el país se encontraba dividido en tres sedes de gobierno: uno legítimo en Chuquisaca, el de la Regeneración en Cochabamba, y el del caudillo Ballivián en La Paz.

    Ante el peligro de la invasión de Gamarra, los demás caudillos bolivianos se agruparon junto a Ballivián y se alistaron en sus ejércitos situándose en las llanuras de la altiplanicie de Ingaví, presentándose ante un ejército peruano superior en número. Era el 18 de noviembre de 1841. Ballivián arengó a sus soldados: "Los enemigos que véis al frente pronto desaparecerán como las nubes cuando las bate el viento".

    Dicho y hecho. A pesar de su inferiorida numérica, los bolivianos lograron detener, apoyados también por un nuevo y eficiente rifle recién adquirido por ellos, el empuje de las tropas peruanas que intentaron rodearlos. Los bolivianos se habían unificado, mientras que por el contrario entre los peruanos se podían observar las diferencias entre los jefes: Gamarra, San Román y Castilla. Agustín Gamarra, quien se encontraba en la primera línea de fuego, fue alcanzado por un disparo enemigo y murió poco después. Cuando la noticia de su muerte se esparció concluyó en la total destrucción del una vez poderoso ejército peruano.

    Con el Perú sin ejército ni presidente, las tropas bolivianas ocupan las provincias de Tacna, Arica y Tarapacá y amenazaban con llegar hasta el cusco. La expulsión de las tropas bolivianas del Perú se lograría por parte de las guerrillas de resistencia peruana; y el cese de las hostilidades se logró por la intercesión diplomática de Chile (por ironías de la historia), firmándose un "Tratado de Paz" en Puno el 7 de junio de 1842.

    Quiero aclarar que he creado este hilo a manera de autocrítica ya que engrandecemos y admiramos nuestras victorias, pero también debemos saber "qué aprender" de nuestras derrotas. Me parece bastante increíble la manera en que un país sumido en la guerra civil y desangrado por ella se unifica para enfrentar a un enemigo común. Espero sus comentarios.
     
    Última edición: 8 Jun 2010


  2. Pilatos

    Pilatos Miembro de bronce

    Registro:
    18 Abr 2009
    Mensajes:
    1,559
    Likes:
    915
    Creo que Ingavi representa el permanente deseo boliviano de independencia frente a los cusqueños. El cusqueño Gamarra fue victima ni mas ni menos que de su propia "cosmovision" que dicen, típica del desenfoque del "ombligo de mundo".
     
  3. ToYoTeroFJ

    ToYoTeroFJ Miembro diamante

    Registro:
    20 Dic 2009
    Mensajes:
    11,149
    Likes:
    6,237
    vaya que en Ingavi tan solo ví el deseo de unión de un pueblo frente a una amenaza. excelente apreciación Pilatos, no lo había visto desde ese punto de vista.
     
  4. Tupac Amaru

    Tupac Amaru Miembro de bronce

    Registro:
    8 Ene 2009
    Mensajes:
    1,354
    Likes:
    276
    Este es un tema poco estudiado ¿quién dice que Gamarra quería una confederación?

    El año pasado pude comprar el epistolario de Gamarra, recopilación de Alberto Tauro del Pino, y tiene información realmente sorprendente.

    En carta fechada el 19 de abril de 1841 en Tacna, Gamarra explica a La Fuente su determinación arreglar asuntos con Bolivia, sin determinar invasión alguna:

    El ejército peruano parece que era en su mayor parte reclutas, pues en carta fechada el 12 de agosto de 1841 en Andahuaylas, Gamarra le dice a La Fuente lo siguiente:

    en otra carta al mismo, fechada en Lampa el 18 de septiembre de 1841, Gamarra dice:

    Gamarra denuncia la traición de Ballivián en carta fechada el 19 de octubre en Colpani, además de que menciona las bajas del ejército:

    Ya en carta fechada en Viacha el 8 de noviembre, Gamarra anuncia la pronta desocupación de Bolivia, demostrando que no buscaba ni conquista ni confederación, y también una posible derrota:

    En este enlace pueden ver el folleto Campaña de 40 días de Ballivian. Es la versión más difundida de la batalla de Ingavi, pero no la más cierta, por ser sólo un testimonio de parte.

    http://pds.lib.harvard.edu/pds/view/2587736?n=1
     
    Última edición: 8 Jun 2010
  5. ToYoTeroFJ

    ToYoTeroFJ Miembro diamante

    Registro:
    20 Dic 2009
    Mensajes:
    11,149
    Likes:
    6,237
    he leído que el ejército de bolivia contó en esa batalla con un nuevo rifle llamado "hannoveriano" inventado por un capitán alemán. no he encontrado detalles sobre lo especial o novedoso de este rifle, pero se dice que compensó la inferioridad numérica de las tropas bolivianas. el mismo Gamarra dijo "he estado en muchas batallas y nunca había visto un fuego tan nutrido".
     
  6. Pilatos

    Pilatos Miembro de bronce

    Registro:
    18 Abr 2009
    Mensajes:
    1,559
    Likes:
    915
    Para tratar de explicar la razón por la que Gamarra expresó que el fuego boliviano fue "nutrido" debemos tener en cuenta la enorme diciplina e instrucción que requería el soldado para disparar. No era como ahora así nomás tan fácil. En esa época los fusiles seguían siendo de carga por la boca de disparo ("Avancarga"), o sea por donde sale la bala:

    [​IMG]

    En Ingavi, mejor dicho un poco antes de esas fechas (1830) , se produjo una innovación mediante la cual la chispa de la pólvora se provocaba con mecanismo percusión (sin pedernal), y no como en el anticuado mecanismo pedernal (piedras de chispa), aunque sigue requiriendose producir una chispa en el mecanismo para que prenda esa pólvora para producir un tiro: vease la foto el humo del tiro saliendo por la boca de fuego y también el humo de la chispa del mecanismo de disparo (de Piedra o de Percusión).

    [​IMG]

    Esta innovación del mecanismo del disparo aumentaba el número de tiros efectivos, pero no incrementaba su número en si (ya que la carga por la boca del rifle era el mayor factor limitante de tiempo para generar un mecanismo de disparo), siendo digamos la probabilidad de disparos efectivos, es decir de un mecanismo de chispa de mejor calidad , de manera que como resultado sí aumentaba el numero de tiros, ya que la percusión casi no fallaba durante le disparo para producir el encendido de la polvora y por tanto un tiro efectivo el 90% de los casos, por el contrario el pedernal fallaba en producir un tiro efectivo el 30%-50% de las veces.

    Fusil de pedernal con piedra (Guerras de independencia y napoleón)

    [​IMG]

    Fusil de percusión (posible uso en la batalla de Ingavi)

    [​IMG]
     
    Última edición: 10 Jun 2010
  7. ToYoTeroFJ

    ToYoTeroFJ Miembro diamante

    Registro:
    20 Dic 2009
    Mensajes:
    11,149
    Likes:
    6,237
    si tengo entendido que el sistema de avancarga se usó hasta la guerra de secesión estadounidense. entonces el hannoveriano que usaron los bolivianos en ingavi es el sistema de percusion y avancarga que se usó hasta esos tiempos. excepto en los de la unión, en que algunos empezaban a utilizar el sistema winchester, al que un General Confederado llamaba "el maldito rifle que se carga un domingo y puede dispararse toda la semana".
     
  8. Tupac Amaru

    Tupac Amaru Miembro de bronce

    Registro:
    8 Ene 2009
    Mensajes:
    1,354
    Likes:
    276
    El primer modelo de Winchester es de 1866, así que debió referirse al Spenser, que era el sistema en el cual se basó el Winchester.
     
  9. jafetbo

    jafetbo Suspendido

    Registro:
    23 Ene 2010
    Mensajes:
    5,043
    Likes:
    4,236
    La derrota de Gamarra se dio principalmente porque era un comandante bastante mediocre, a pesar de su recorrido jamas demostro una eficiencia superior.

    Ballivian, sin ser un portento lo acomodo, lo emparedo y lo derroto.

    Tanto en la tactica como en la estrategia Gamarra nunca tuvo una real iniciativa a pesar de su ataque alocado. Poco importan los fusiles cuando un ejercito esta pobremente conducido.

    Saludos:chau:
     
  10. Tupac Amaru

    Tupac Amaru Miembro de bronce

    Registro:
    8 Ene 2009
    Mensajes:
    1,354
    Likes:
    276
    No lo creo así. Gamarra fue el que ideó el ataque a los realistas en Ayacucho y el que eligió el campo de batalla de Yungay para que el ejército restaurador se enfrente al ejército confederado. Ambas batallas fueron decisivas para definir al vencedor en la guerra.
     
  11. Henry_Basett

    Henry_Basett Miembro nuevo

    Registro:
    15 Nov 2009
    Mensajes:
    5
    Likes:
    0


    CAUSAS PRINCIPALES DEL ANIQUILAMIENTO DEL EJERCITO DEL PERU EN LA BATALLA DE INGAVI

    El total aniquilamiento del Ejército del Perú en la Batalla de Ingavi no se debió al intrascendente detalle de una ligera mejora del mecanismo de encendido de la pólvora de un rifle con respecto a otro y que utilizaban la misma tecnología de la época.

    Esta desastrosa derrota del Ejército peruano se debió principalmente a la ausencia de sentimiento patrio, de entereza y de coraje que demostraron durante la Batalla en todas sus líneas. Se debió también a la descuidada confianza con la que se invadió a Bolivia, seguros que ante la situación política imperante en ese país, viviendo el infortunio de una guerra civil, la misma se produciría sin ningún inconveniente; despreciando así el valor de un país que se siente invadido y que se une ante este peligro con una valentía extrema, superando cualquier desigualdad que contraste con la soberanía de su Patria.

    Como una muestra de esa actitud, se resume como bastante ilustrativa la siguiente cita:



    NOTAS FINALES SOBRE AGUSTIN GAMARRA (TOMADAS DE LA “HISTORIA DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ” DE JORGE BASADRE)


    Bartolomé Herrera, en su oración fúnebre en la Catedral de Lima 4 de enero de 1842, y para la cual recibió, según se asevera, los testimonios de algunos sobrevivientes, trató así el mismo tema:

    “Los cuerpos a quienes la ira del Señor, valiéndose de los mismos pecados que iba a castigar , aportó, amalgamó, confundió de modo que no podían disparar el fusil sin rendirse unos a otros; circuidos por todas partes del fuego enemigo, se habían desbandado. El lancero, el formidable lancero del Perú, había , ¡ Oh vergüenza!, antes que todos huido. Dos batallones solos, semejantes a los ochocientos valientes que , abandonados por sus compañeros, quedaron en el campo con Judas Macabeo, resisten el empuje de cuatro mil soldados.”……..


    ………..El habito de no obedecer las instituciones ni la autoridad pública estaba inveterado. Una parte de las tropas desobedeció pues, a sus jefes; careció de entusiasmo para defender la patria; no la vio y volvió caras ¿ a presencia de quien? De soldados bolivianos. ¿Qué podre decir que nos consuele?. Ingavi era un castigo. Debía ser una expiación. “Que la sangre del generalísimo Presidente nos recuerde siempre hasta donde puede conducir a las naciones el abandono de sus hijos”

     
  12. gatocorrupto

    gatocorrupto Miembro diamante

    Registro:
    10 Set 2009
    Mensajes:
    14,160
    Likes:
    10,579
    Y luego nos enseñan en el colegio que el Perú es pacífico y nunca invadió a nadie
     
  13. Marte777

    Marte777 Suspendido

    Registro:
    25 Jun 2010
    Mensajes:
    7
    Likes:
    2
    En el siguiente extracto del Diario de Campaña del Gral. José Ballivian, denominado “Campaña de 40 días”, se describe el desarrollo de todas las acciones de la Batalla de Ingavi que culminaron con la catastrófica derrota de nuestro ejército:


    ..….. PARTE 1 “Ejército boliviano. - Estado mayor general.

    Boletín Nº 3. - VICTORIA DE INGAVI.


    Desde el 25 de octubre anterior se había suspendido la continuación del Boletín por no darle sin asunto notable. Se publica ahora cuando nuestra independencia, la dignidad de Bolivia, el honor nacional y el lauro de nuestras armas son tan inconmovibles como las bases de nuestros Andes, y cuando descansan a la sombra de los gloriosos trofeos y de los laureles conseguidos por el bizarro valor de nuestros bravos en la memorable jornada de Ingavi.


    Situado nuestro ejército en Sicasica y el enemigo en la Paz, después del reconocimiento militar de Calamarca que ejecuto con una de sus divisiones, se ocupó aquel de sus arreglos y éste de talar nuestros campos, allanar nuestras casas para saquearlas en todas las horas del día y de la noche, en asesinar nuestros compatriotas, en arrancar a nuestros hijos de los establecimientos de educación y de nuestros hogares para engrosar sus filas, en atacar todas las garantías sociales, en alterar nuestro sistema de hacienda, en profanar nuestros templos, y en cometer en fin cuantas depredaciones y atentados ejercieron los mas bárbaros conquistadores de la edad media. El 6 se movió el enemigo de la Paz, y se acantonó en Viacha, donde se fortificó, dejando guarnecida aquella ciudad con un batallón y una mitad de lanceros. El 3 se había reunido a nuestro ejército el batallón 12 de Oruro: el 9 lo hizo la columna Ballivian de Cochabamba y el 11 los escuadrones de Coraceros, Guías y Dragones, a las órdenes del coronel José María Silva, con mas una compañía de infantería de Oruro que reforzaron nuestras filas.


    La reunión de estas fuerzas que esperábamos con ansiedad puso al ejército, aunque no en un número igual al invasor, en aptitud de tomar ya la ofensiva y dar una nueva dirección a sus operaciones para concluir la campaña. S. E. se ocupó activamente en los días 11 y 12 de arreglos importantes en el ejército, del establecimiento de maestranzas, reemplazos formación de nuevos cuerpos de reserva, y en dictar todas las providencias necesarias para asegurar nuestra retaguardia y contener al enemigo con un nuevo ejército, si la desgracia o la caprichosa fortuna, a pesar de nuestro civismo, del valor de nuestros guerreros y de la justicia de nuestra causa le hubiera acordado el triunfo.


    El 13 en fin se dio la orden de marchar, y el 14 se verificó en Ayoayo la reunión del ejército, marchando las divisiones por un hábil y combinado movimiento de los diferentes campos que ocupaban. El 15 se hicieron los últimos arreglos, y el 16 avanzó el ejército sobre Calamarca, apoyando su marcha sobre la prolongada cadena de montañas que cubrían nuestro flanco derecho, y cubriendo nuestra izquierda con una descubierta a las órdenes del coronel Magariños.

    Este día entró en línea el batallón 10, que redoblando sus marchas desde Potosí, se reunió a sus compañeros de armas para partir con ellos las fatigas y las glorias. El I7 se movió el ejército en busca del enemigo, decidido a comprometer la batalla en que se cifraban tantas esperanzas, y de la que pendían tan altos intereses.

    Varios avisos de nuestras descubiertas, informaron á S. E. de la permanencia del enemigo en su campo fortificado de Viacha. El ejército hizo alto en Iñupampa, y S. E. le dispuso al combate en tres líneas reforzadas por la artillería que debía cubrir los claros de las columnas en caso preciso, y apoyados los flancos por dos escuadrones de coraceros. En este orden y dada la señal, se emprendió la marcha hasta hacer alto a una legua del campo contrario para dar descanso a la infantería, agua a la caballada y hacer un reconocimiento sobre el enemigo, que presentó toda su caballería en columnas paralelas sobre su flanco izquierdo, apoyando su derecha sobre el morro de Santa Bárbara en que había colocado su artillería, y situado su infantería en los parapetos dé su campo. Nuestra descubierta avanzada sobre el enemigo, fue apoyada por el primer escuadrón de Coraceros, a las órdenes del teniente coronel Saavedra. Eran las dos de la tarde, y el enemigo se conservaba en sus posiciones sin aceptar el combate, cuando S. E. ocupado de un reconocimiento sobre el ejército contrario, a menos de media legua de su campo, fue informado de que el batallón Puno del ejército invasor había desalojado la Paz y venia en marcha a incorporarse a su ejército. Se presentaba al parecer la oportunidad de cortar este cuerpo, y el ejército conservando su misma formación, estrechando las distancias de las marchas, y cubierto su flanco izquierdo por una línea de tiradores que ocultase su fuerza, se movió por la marcha de flanco en la dirección de un ángulo de 45 grados, tomando por lados el campo enemigo y la continuación de nuestra marcha, con el doble objeto de evitar la reunión de esta fuerza, de dar frente y presentar el combate, si el enemigo para apoyar el batallón Puno salía de sus posiciones y comprometía un choque. Nuestro primer escuadrón de Coraceros siguió el movimiento, cubriendo nuestro flanco izquierdo y despreciando el fuego de una compañía de tiradores a caballo que el enemigo desplegó en guerrilla, aparentando con un movimiento de la mayor parte de sus fuerzas que comprometería el ataque; pero habiendo logrado la reunión del batallón Puno contramarchó a Viacha, y nuestro ejército continuó su marcha hasta el campo de Ingavi donde vivaqueó. Este campo, que reconoció S. E. personalmente, es una extensa llanura que termina en el cerro de las Letanías y montañas inmediatas a él. Un ciénago continuado hasta las inmediaciones de Viacha aseguraba nuestra derecha, y se cubrió nuestro frente hacia el enemigo y la izquierda, con compañías de cazadores avanzadas, y demás reglas del arte. Era este el punto en que el Dios de los Ejércitos había preparado a los hijos de Bolívar el más justo y espléndido triunfo. Una lluvia continuada hasta la media noche ofreció molestias que animaban el entusiasmo de nuestra tropa, y que parece le excitaron a hacer el servicio con la más escrupulosa vigilancia y puntualidad.


    Amaneció en fin la aurora del 18: el enemigo la saludó con el estruendo de su artillería y el sonido de sus instrumentos bélicos. Nuestra artillería saludó también al padre de la luz, y una diana precursora de la que más tarde debía celebrar la más bizarra victoria, recordó al soldado boliviano, la augusta misión de que se hallaba encargado. S. E. ordenó que comiese la tropa y revistasen las armas. Ambas cosas se ejecutaron con rapidez, y el ejército a las 9 del dia se encontró dispuesto al combate que aun no esperaba. Un parhelio que con los colores nacionales se advirtió en el disco del sol y que coronaba al ejército, llamó generalmente la atención de la tropa, que repetía sin cesar: el cielo ha desplegado triunfante el pabellón boliviano: camaradas a vencer.


    A las 9 y media de la mañana, cumpliendo el que suscribe con una orden de S. E. , se hallaba ocupado del reconocimiento del ciénago prolongado por nuestro flanco derecho, cuando fue advertido por un jefe de nuestra descubierta que se movían las masas enemigas. Mandó advertir de ello a S. E. que lo había también notado, y que había ya ordenado formar los cuerpos.


    El enemigo en efecto emprendió el movimiento por su flanco derecho, apoyándolo en el cerro de las Letanías y en la cadena de montañas que le siguen al oriente. Un rápido cambio de frente por nuestra parte satisfizo los deseos de S. E., por la exactitud con que se ejecutó. Nuestra línea apoyada en su derecha por el pantano, se formó en el orden siguiente: a la derecha los batallones número 10 y 12, mandados por el coronel José María Silva; en el centro el 6.º de línea, y a la izquierda el batallón 8.º, ambos mandados por el coronel Rivero; las seis piezas de artillería por secciones llenaban los claros de las columnas, y cuatro escuadrones de caballería cerraban la ala izquierda de la línea; los escuadrones de Coraceros y los batallones 5.º , 7.º y 9.º , formaban la reserva en segunda línea. El enemigo continuó su movimiento de circunvalación sobre nuestro campo, con el intento bien conocido de envolver nuestra izquierda, pero sin la resolución bastante para ejecutarlo a una distancia conveniente en que no pudiese ser burlado su intento. S. E. que penetró el objeto de la dirección de su línea, mandó ejecutar un nuevo cambio de frente, retirando la izquierda, y sirviendo de eje nuestra ala derecha apoyada constantemente sobre el ciénago. Por resultado de este movimiento quedó cubierta la izquierda de nuestra línea con la casa de hacienda de Ingavi, tras la cual se situó emboscado el batallón de la guardia 5.º de línea. Cuatro piezas de artillería colocadas a la izquierda de esta casa, y las dos restantes sobre el flanco derecho de nuestra línea, reforzaban nuestras alas. En este estado se esperó hasta el momento en que se empeñó la batalla. El enemigo a distancia de tres cuartos de legua sobre nuestro frente, en la misma llanura que ocupaban ambos ejércitos, sin obstáculos dé ninguna clase para sus movimientos, formó su línea en columnas paralelas y en el mismo orden de la nuestra : marchó de frente con el denuedo que le inspiraba la persuasión de una segura victoria, pero dudoso el general enemigo, o ya de las reglas del arte para elegir la colocación de su caballería, o ya desconfiando de sí mismo, o ya tal vez faltando la unidad de acción en el mando absoluto, que es indispensable para dirigir una batalla, cambiaba su caballería repetidas veces de uno al otro costado de su línea. S. E. atento a estas variaciones, daba oportunamente nueva colocación a nuestra caballería para oponerla a la contraria y comprometerla en cualquiera dirección en que se encontrase. La línea enemiga traía una dirección opuesta al objeto manifiesto de envolver nuestra izquierda: había adelantado su derecha, y formaba una línea oblicua a la que ocupaba nuestro ejército. S. E. conoció bien pronto tan sustancial error, y decidió desde ese momento envolver la derecha del enemigo tomándole de flanco esta ala: se necesitaba empero que el enemigo se aproximase cuanto era necesario a la exactitud e impetuosidad del ataque, y para evitar que reconociese su error y rectificase su dirección, mandó S. E. desplegar en guerrilla sobre este costado la compañía de cazadores del 8.º, cubierta por una mitad de Húsares en tiradores y un escuadrón de reserva, con la orden de no oponer ninguna resistencia y de retirarse despacio para atraer insensiblemente ese costado del enemigo que con imprudencia comprometía. El éxito correspondió perfectamente al fin propuesto, pues la línea del enemigo con doble frente al de nuestro ejército, formaba con la nuestra un ángulo poco mayor de 30 grados....
     
    A pepeluchoxxx le gustó este mensaje.
  14. Marte777

    Marte777 Suspendido

    Registro:
    25 Jun 2010
    Mensajes:
    7
    Likes:
    2
    ..….. PARTE 2 “Ejército boliviano. - Estado mayor general.

    Boletín Nº 3. - VICTORIA DE INGAVI.

    El enemigo rompió sobre su marcha el fuego de artillería con un cañoneo bien sostenido: este fuego no fue contestado hasta que su aproximación ofreciese la seguridad de ofender con el provecho que esperábamos de la pericia de nuestros oficiales de artillería, que correspondieron a las esperanzas de S. E. desde que ordenó romper el fuego. Nuestra artillería jugó con tan buen éxito, que desde el primer cañoneo causó en las columnas enemigas un daño manifiesto por los claros que abría.

    Llenado el objeto, y cuando el costado enemigo se encontraba a doscientos pasos de nuestra izquierda, se dirigió S. E. al ejército, y mostrando a los invasores les dijo: Soldados, a esos enemigos que tenéis al ente, los veréis desaparecer como las nubes cuando las bate el viento.

    Inmediatamente mandó retirar las guerrillas, y ordeno al que suscribe cargase con el batallón de la Guardia, el 8.º y un escuadrón de Coraceros sobre la derecha del enemigo, con el objeto de envolverla por aquel flanco y variar de dirección para continuar barriendo su línea. Al mismo tiempo y con igual prontitud ordenó al general Luis Lara cargase con tres escuadrones a la caballería enemiga que en ese momento cerraba su izquierda, y a los coroneles Silva y Rivero que atacasen de frente y a la bayoneta. Toda nuestra línea se puso en movimiento simultáneamente, y el ataque general se dio con tal ímpetu, bravura y ardimiento, que las dos alas del enemigo quedaron a la vez envueltas, sin poder resistir al primer empuje de nuestros bravos. Nuestra caballería sobrepasó la línea enemiga hasta su retaguardia, y nuestra izquierda arrolló su derecha, tomó la artillería y continuó el ataque sin detenerse un solo momento hasta terminar la batalla. Éramos vencedores por ambos flancos, mientras el centro enemigo se sostenía a pié firme, formando cuadros dos de sus batallones, y apoyándose en las pequeñas rancherías situadas en la llanura: en una de ellas peleó hasta morir entre los fuegos, el presidente de la república peruana y generalísimo de sus armas, rodeado de los cadáveres de muchos de sus jefes, oficiales y tropa.

    La tenaz resistencia del centro enemigo obligó por fin a S. E. a emplear los batallones de reserva que hasta entonces no habían tomado parte en el combate, mandados por el coronel Satizabal y sus esforzados jefes Sanjines y Belsu, y a avanzar las piezas de artillería que con sus bien dirigidos fuegos de metralla acabaron de romper y dispersar los restos del ejército enemigo, que cortado en su retirada emprendió la fuga en distintas direcciones, y en especial sobre la de Calamarca, en que fueron tomados incluso el general en jefe D. Ramón Castilla.

    Cincuenta minutos de tiempo coronaron por fin con la mas espléndida y bizarra victoria nuestras armas. Los dos gigantes del nuevo mundo, el Illampu y el Illimani testigos de esta brillante jornada, como monumentos eternos, de nuestra gloria, transmitirán de edad en edad tan fausto hecho, y arrancarán de la posteridad más remota las bendiciones que merecen los nombres de los guerreros que han asegurado por siempre la independencia y la libertad de la hija del Gran Bolívar.

    Si nuestra infantería ha ostentado en esta vez su incuestionable superioridad, nuestra caballería, ha excedido en mucho las esperanzas que se tenían en su valor, en su intrepidez y en su disciplina. Ninguna de sus impetuosas cargas fue rechazada, y su presencia sola anunciaba la victoria a donde se presentaba conducida por el intrépido general Lara y sus bizarros jefes. Jamás en América ha jugado la artillería con el acierto y buen suceso que ha tenido en Ingavi la boliviana, dirigida por el esforzado coronel Bayarri, teniente coronel Gandarillas, sargento mayor Molina y sus valientes oficiales. En una batalla dada por ambas partes con todas las reglas del arte, sin haberse podido notar en el enemigo otra falta que adelantar en demasía su ala derecha, S. E. anegado en el mas puro placer, ha visto en sus generales, jefes, y tropa, un valor a toda prueba, y un entusiasmo digno de la causa que defendían; no ha podido distinguir un solo cobarde, pero ni uno solo que no se lanzase con arrojo sobre los fuegos enemigos, queriendo por si solo decidir de la victoria. No pudiéndose por lo mismo recomendar particularmente a ninguno, pues todos merecen un especial recuerdo, S. E. ha ordenado al que suscribe presentar en este Boletín los nombres de los que por los puntos que ocupaban, o comisiones de que se encargaron, les colocó la fortuna en una mas expectable posición. Son por consecuencia recomendables el intrépido general Lara, ascendido a general de división sobre el campo de batalla: los comandantes generales de las brigadas de caballería tenientes coroneles Saavedra y Montero; el comandante general de artillería y su jefe, coronel Bayarri y teniente coronel Gandarillas: los comandantes generales de divisiones y líneas coroneles Silva y Rivero, los jefes de escuadrones tenientes coroneles Puertas, Zavala y Gorena, y los comandantes Rosende, Andrade y José María Aguilar, los jefes de los cuerpos de infantería, teniente coronel Prudencio de la Guardia, teniente coronel Ballivian del 8.º, teniente coronel Sanchez del 6.º, herido en el campo, y su 2.º jefe comandante Carretero, muerto, habiendo sufrido este cuerpo todo el fuego del centro enemigo: el teniente coronel Sanjines del 7.º : el teniente coronel Belzu del 9.º de línea; el teniente coronel Rojas del 12, y el comandante Perez del 10.º : los ayudantes jenerales del E. M. J. que quedaron desempeñando las funciones del que suscribe, y dando dirección a las columnas, coroneles Magariños y Bilbao. Los edecanes del Supremo Gobierno teniente coronel José Miguel Barron, comandante José Felix Cornejo, id. José Llanos, ayudantes de campo capitán graduado Antonio Medinaceli, teniente Victor Segovia, alférez Francisco Lopez, id. Ladislao Silva, que le acompañaron constantemente y cargaron con su escolta. Los nombres de los segundos jefes y oficiales de todos los cuerpos, ayudantes y edecanes de los estados mayores generales y divisionarios, que merecen igualmente ser recomendados, ocuparán el honroso lugar que se han granjeado en la pirámide, que como monumento de tan señalada victoria se ha mandado erigir para transmitir a nuestros descendientes la memoria de los bravos defensores de los más caros derechos de Bolivia. Es digna de consideración la serenidad del Dr, Escobar, Secretario general de S. E. y del Dr. José María Calvimontes, que se ocupó del establecimiento del Hospital de sangre inmediato a las operaciones del ejército, prestando en él un servicio a la humanidad y a la patria. Merecen además las consideraciones de sus compatriotas el Dr. Monroi de Portugal, el Dr. Cortés, el Dr. Orosa, el Dr. Duran, el Dr. Valdez, el auditor del ejército Dr. Mariaca, y el tesorero de la Paz Francisco de Paula Belza, a quienes S. E. invitó a quedarse en Calamarca, y acompañaron no obstante al ejército para presenciar con la mayor serenidad el combate y partir de las glorias de nuestras armas.

    Los trofeos de esta célebre victoria son 4 banderas, ocho piezas de artillería, tres mil cuatrocientos fusiles, doscientas noventa lanzas, mayor número de sables, todo el parque enemigo, y cuanto componía el tren del ejército contrario. Ha muerto en el campo y sobre su primera línea el generalísimo de las armas peruanas, y han quedado prisioneros en nuestro poder el general en Jefe D. Ramón Castilla, 24 jefes, 150 oficiales y 3,200 individuos de tropa. Esta jornada cuesta al ejército boliviano la muerte de los bravos comandante Carretero, sargento mayor Taravillo, edecan de S. E., tenientes primeros Castilla y Fernandez, teniente 2.º Espinosa, alférez Labardin, 208 individuos de tropa y 434 heridos. El enemigo ha tenido más de 5oo muertos, entre los que se cuenta un grandísimo número de jefes y oficiales y 422 heridos……..”
     
    A pepeluchoxxx le gustó este mensaje.
  15. pepeluchoxxx

    pepeluchoxxx Suspendido

    Registro:
    3 Ene 2013
    Mensajes:
    618
    Likes:
    267
    bueno, que yo sepa Gamarra no quería hacer una confederación, erl quería simple y llanamente anexar toda Bolivia o parte de ella al Perú, como si esta fuera un territorio a recuperar.

    o.O en que colegio has estudiado? porque tras escuchar las clases de historia (me las olvidaba casi de inmediato pero me quedaba impresión del comportamiento de mi país hacia el mundo) nunca he tenido la idea de que el Perú fuera una santa paloma...
     
  16. Mantaro

    Mantaro Miembro de bronce

    Registro:
    30 Oct 2011
    Mensajes:
    2,428
    Likes:
    1,348
    Si pues, con Castilla oficialmente se abolió la esclavitud; pero en la práctica habían esclavos traídos de China y otros capturados en algunas islas del Pacífico.
     
  17. pepeluchoxxx

    pepeluchoxxx Suspendido

    Registro:
    3 Ene 2013
    Mensajes:
    618
    Likes:
    267
    me hubiera gustado que el Perú recuperara Bolivia, o por lo menos que se quedara con La Paz, Pando y Oruro...