Un muy buen artículo de Martín Tanaka.
Cita:
|
Debe haber sido septiembre de 1985. El APRA con Alan García acababa de llegar al poder por primera vez. Yo estaba terminando de llevar cursos en Estudios Generales Letras en la PUCP y probablemente adelantaba algunos cursos en sociología, andaba por los 20, 21 años. Tal vez la memoria me falle, pero los detalles no son importantes. En una conocida ONG, estaban buscando practicantes, así que me apunté, y coincidí allí con dos amigos de la PUCP, testigos de lo que voy a contar. Allí conocí a un respetado científico social, en ese entonces también parte de la Comisión Política de un conocido partido de izquierda. Tuvimos algunas reuniones los cuatro, preparándonos para trabajar en un proyecto que al final no salió. La cosa es que el día de una de nuestras reuniones, este científico social se apareció, exaltado, diciendo: "muchachos, ¿han visto La República de hoy? ¿Ya vieron?". No sabíamos nada, así que nos mostró su ejemplar: la noticia del día era el hallazgo de una fosa común con decenas de cuerpos, aparentemente todo un pueblo había sido masacrado por una patrulla militar. Si no estoy mal, se trataba del caso Accomarca. Sobre el caso ver el informe de la CVR, y el informe de APRODEH: ![]() La cosa es que allí estábamos estos tres chibolos, con cara de desconcierto ante la noticia que nos daba este científico social. El asunto es que inmediatamente después nos soltó a boca de jarro: "ojalá que sea cierto ". Pusimos cara de ¿? Y añadió: "claro, si es cierto, preparamos un proyectito, vamos para allá, tomamos unas fotitos, y sacamos un librito". Allí no quedó una cosa: terminó diciendo "...ahhhh, si todo sale bien, con la plata que cobre por ese proyecto, por fin podré terminar mi casa en la playa... aaahhhh, ya me veo en mi casita tomando un daikiri". Acompañó esta frase con un movimiento con el que se acomodó en la silla y reclinó su cabeza, con las manos detrás, como tomando sol en una silla playera. Sólo uno de nosotros (no yo) atinó a decirle: "oye, o sea que gente muere y tú te haces una casa de playa". El pata nos respondió, con displicencia, "muchachos... de algo hay que vivir". No voy a mencionar los nombres de los protagonistas de esta historia, porque no se trata de juzgar a las personas. Tal vez este pata no sea el tipo de persona que esta historia sugiere, tal vez estuvo en un penoso cuarto de hora. No sé. Al final, el proyecto de "las fotitos", tampoco salió, hasta donde sé. Sí sé que hoy el personaje, efectivamente, tiene casa en la playa. He conocido gente magnífica, de primera, trabajando en ONGs o en la militancia de izquierda, con las que he tenido contacto. Ejemplos de compromiso, consecuencia, con las causas por las que trabaja, de gran calidad humana. También he conocido gente como la que les cuento, que prefiero no calificar. Vistas las cosas retrospectivamente, ese día descubrí que la izquierda no tiene el monopolio de la moralidad, de las buenas intenciones, de la conducta ética. Desde entonces, he conocido gente deplorable en todas las tiendas y posiciones políticas; también gente de primera en todas las tiendas y posiciones políticas. Para mí, ahora, eso es lo que verdaderamente cuenta. |
Fuente: http://martintanaka.blogspot.com/200...frente-la.html


Mensajes: 1,312
