Me parece que hay intransigencia por parte de la Newmont. Nada les costaría respetar las lagunas y extraer el mineral a través de un tunel.
Costaría un poco más, Roque Benavides ganaría unos cuantos millones menos, pero sería una solución salomónica.
Pero bueno, Newmont ha dicho bien claro que no piensa negociar, o el proyecto se realiza tal cual, sin ningún cambio en absoluto o simplemente se dedicarán a sus otros proyectos en Indonesia y en Africa me parece.
Claro que por otro lado, Yanacocha tiene congresistas a sueldo como la Chacón y otros, es decir, para eso sí no les falta plata.
Me parece que hoy por hoy ese proyecto es inviable, no se puede realizar por que todo el pueblo de cajamarca está en contra. Y ojo, Cajamarca no es cualquier cosa.
De lo que se conoce, son gente muy pacífica, muy inocente, vamos son buenos. Pero, también son capaces de defender sus principios básicos con mucho valor, pero también con crueldad y hasta con salvajismo si es necesario.
Pueda ser que detrás de todo esto corra un plan siniestro. No sería raro que se esté buscando un pretexto, una justificación, para que el país entre en estado de shock.
Como bien lo explica Naomí Klein, se suelen aprovechar las situaciones extremas para proceder a implantar medidas drásticas e impopulares.
Por ejemplo, en Chile, se saboteó intencionalmente al gobierno de Allende, se creó tal caos que cuando se dió el golpe, la población entró en estado de shock al ver que los militares estaban matando gente.
El pueblo Chileno, que había sido una especie de Suecia en sudamérica, de súbito aceptó una dictadura criminal y dejó de protestar y lo permitó todo.
Y bueno, igual sucedió en Indonesia, un pueblo que lideraba el movimiento no alineado y que exigía cada vez más cambios. En 1965 se generó tal crisis, se dijeron tantas cosas monstruosas en la radio y televisión que cuando Suharto dió golpe de estado, aquel país beligerante se quedó en silencio, conmocionado.
Cuando los militares empezaron a masacrar civiles por cientos, por miles, la gente se quedó horrorizada pero igual ya no hizo nada, ya no se opuso y en muchos casos hasta colaboró con la dictadura. O sea terapia de shock (la favorita de Milton Friedman y de todos los neoliberales).