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Publicado por SpOwN
Ya sabemos quiénes las hicieron, y todo apunta a que los lugareños de la zona en aquellas épocas, ¿o tal vez fueron nómadas los que las hicieron y después se fueron? El problema no radica en "quiénes" sino "para qué" se hicieron esas líneas, porque a las finales, ¿tú te pones a pensar en quiénes hicieron tu horno microondas y no en las cuestiones prácticas con que te podría ayudar? Respecto a desvirtuar el tema... se ha seguido hablando de Nasca y cosas relacionadas a la misma, como todo un conjunto de particularidades que pueden ayudar a entender este caso, ¿o es que has visto de que hemos hablando de terremotos en Oriente Medio o la cuestión económica en España y la Unión Europea? Pues no...
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ya sabemos?? pero si estamos en un foro y aca hay opiniones distisntas , y no hay historiador que este 100% seguro quienes lo hicieron porque hasta hora es un misterio como lo hicieron y solo hay muchas teorias.
el problema te lo haces tu el tema es Quien Hizo Las Lineas de Nazca??? el tema no es para que hicieron las lineas de nazca.
----- mensaje añadido, 11-ago-2012 a las 23:20 -----
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Publicado por SpOwN
En Nasca las hicieron los lugareños de la zona que en base a creencias y sus necesidades, plasmaron sobre el terreno esas mismas intenciones. "¿Agua? ¿Dónde hay agua?" Se preguntaron. Que sean los "dioses" los que marquen sus cauces, afluencia y periodicidad. Lo mismo pasa en Casma y hasta en Caral, por eso, ¿crees que es casualidad que en todos esos lugares hayan marcas en la tierra que apunten y señalen a antiguos afluentes y pozos de agua que ahora ya no existen? Pues creo que Nasca, Casma y Caral tienen muchos puntos en común, no tendrán las mismas formas y retratos en tierra, pero se debe especialmente a que esas figuras se hicieron en épocas distintas por distintas culturas que manejaban distintos conocimientos.
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en eso si tienes razon y eso lo han dicho otros :
Científico estadounidense sostiene que líneas de Nasca señalan fuentes de agua subterránea
David Johnson, investigador americano de la Universidad de Massachusetts (UMASS), con el patrocinio tanto de la UMASS como de la National Geographic, agregó una carta más a la baraja de posibilidades. Ésta fue presentada en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
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Como en sus trabajos en otras partes del mundo, al principio su labor consistía en investigar los recursos hídricos de la zona. Comenzó en 1996, cuando retó a unos sacerdotes americanos que visitaba a que podría encontrar fuentes de agua utilizando tan solo una varilla. Así suena sencillo. El procedimiento, en realidad, se llama
radiestesia. Y eso fue lo que hizo los siguientes años
con los antiguos acueductos conocidos como puquios. Al final, el estudio reveló datos más complejos:
existía una correlación entre los aspectos de la hidrología, la geología, la antropología y los geoglifos.
Muchos de los resultados que obtuvo no encajaban con las teorías que proponían que
los puquios, en las épocas secas,
retenían el agua de la única fuente —
el río— para distribuirla a las zonas áridas. Ya que éstos no cruzaban los ríos, sino que se ubicaban de manera paralela al caudal y se encontraban 20 metros por encima del río, era improbable que fuera éste el que abasteciera los acueductos.
Sintetizando el proceso de investigación, la varilla se siguió hundiendo y dictaminó que había una razón más para que los
antepasados adoraran tanto a los Apus. Si los ríos decían no, las montañas decían tal vez. El 80% del agua obtenida de los Andes se filtraba por debajo de la corteza de éstas, dejando tan solo el 20% restante a la luz de los ríos. Johnson aclara que en el Perú muy poca de esta agua es aprovechada.
Nazca es una de las placas continentales más activas, y, por lo tanto, sus características geológicas son bastante accidentadas. Debido a los constantes sismos, el desierto y los Andes se elevan, lo que desgaja por dentro las rocas y ocasiona fallas geológicas por donde el agua se termina colando.
Tras hacer más estudios con tomas satelitales y ubicar los cursos de agua subterránea, Johnson, sobre una colina, observó el horizonte extenso que, literalmente, lo señalaba. Dos fallas subterráneas, que convergían en un puquio copado tras él, eran puestas en evidencia por las Líneas de Nazca trazadas en la tierra árida. Johnson —
oh my God!— tenía una nueva hipótesis: “¿Era posible que las Líneas de Nazca fueran un mapa de los canales de aguas freáticas de la zona?”.
Estudios más completos realizados en los cuatro valles de la cuenca hidrográfica de Nazca llegaron a la misma conclusión: las Líneas describen claramente la fuente y curso de los acuíferos. “Son un libro abierto en el paisaje que ofrece a los habitantes de la región, tanto antiguos como actuales, la solución a sus problemas de agua”, señaló en la presentación.
Al descifrar los geoglifos y figuras geométricas se comprobó que éstas servían para indicar las épocas de sequía de determinados canales, fuentes de agua bajo la superficie y el lugar donde las corrientes cambiaban de dirección. Y entre todo ello había una señal mayor: “El mensaje de que el agua es la fuente de vida del desierto”, señaló el investigador. Aquellas figuras que conocemos ya sea por los libros de colegio o por las propagandas de PromPerú, prácticamente cobraban vida al evidenciar su relación con la cartografía del lugar. “Desde la cima de una colina es como leer un libro página por página.” El colibrí bebiendo agua desde la superficie, la ballena nadando sobre un surco, un árbol brotando de un acuífero.
Pero todo esto no es, como muchos creen, exclusivamente
made in Nazca-Peru. Los mismos geoglifos y figuras geométricas se encontraron en toda la región costera: todo el valle de Ica, Chechín en Casma, Caral, Arica. En todos ellos se comprobó la existencia de fuentes de agua.
“Los antiguos pobladores —señaló el investigador— estudiaron la geología regional; tenían la comprensión cabal de los flujos de agua tanto de la superficie como subterráneos; elaboraron toda una cartografía usando los geoglifos, y en esas fuentes de agua ubicaron su lugar de residencia y enterraron a sus muertos. Entendieron muy bien todos los sistemas hidrológicos y geológicos y desarrollaron todo un sistema hidráulico hace miles de años.” Sistema cada vez más necesario para la supervivencia del ser humano en el planeta
Informes de la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señalan que las aguas freáticas pueden aprovecharse económicamente para fines humanos pero que, justamente, una de las mayores trabas es el alto costo de la elaboración de mapas de la geología subterránea como los que perduran hasta hoy en Ica.
Mientras tanto, se agudiza cada vez más el desequilibrio entre los índices demográficos y la cantidad de recursos de agua para el consumo humano. Alex Kirby, especialista en medio ambiente de la BBC, advierte en su artículo “Escasez de agua: ¿Se avecina una crisis?”, que si bien este tipo de fuentes son una solución, significaría vivir utilizando capital acumulado durante miles y miles de años, reduciéndolo mucho más rápido de lo que se puede volver a llenar.
La FAO refiere que sí se puede recargar artificialmente un acuífero, con miras a utilizarlo en el futuro, pero que, sin embargo, hay que tomar en consideración que es posible que los registros de las condiciones climáticas e hidrológicas del pasado no constituyan una orientación fidedigna para el futuro, debido a los efectos del cambio climático. Por eso David Johnson aclara que “aunque esta teoría [de las Líneas de Nazca] bien puede no aplicarse a todas las Líneas, sí corresponde a muchas de ellas”.
Para Johnson, resulta preocupante que en zonas donde las Líneas no están protegidas sigan siendo destruidas a diario por la agricultura y la construcción. “De seguir así, se borrará para siempre uno de los más importantes manuscritos del mundo antiguo”, advierte.
La cultura Nazca, recuerda Hall, posiblemente colapsó no solo por cambios en las condiciones climáticas, sino también por el surgimiento de conflictos internos por la distribución y administración del agua. Por ello Johnson aclara que son tres las palabras clave por ahora: preservar, conservar, administrar.
En cualquier caso, no solo se trata de nosotros. Se trata también de las demás especies, del ecosistema, del planeta, de la vida. “La cartografía de los antiguos es uno de los libros más importantes en todo el planeta. Éste es el patrimonio que nos pertenece”, enfatizó Johnson.
Puede que la gran ayuda para la solución de un futuro árido no esté en las continuas promesas del tan adorado desarrollo tecnológico de hoy, sino en un mensaje que viene desde el pasado.