Un poco de info sobre el T. Rex:
T-rex: Un Evidente Depredador
Si comenzamos a hablar sobre un terópodo en particular, ¿cómo no comenzar con el más conocido de todos ellos?: ¡El poderoso Tiranosaurio rex! En esta ocasión, veremos desde una perspectiva las estrategias alimenticias que practicaba este legendario dinosaurio carnívoro. Y para aprovechar la oportunidad, informo que este tema será también en conmemoración a la fecha del 6 de octubre de
1905, día en que el T-rex fue descrito y renombrado por el paleontólogo Henry Fairfield Osborn, jefe de su descubridor, Barnun Brown.
Como sabrán, uno de las interrogantes más controversiales que se ha planteado la paleontología sobre el Tiranosaurio rex es si era un depredador o un carroñero. Se han realizado varios estudios y diversas teorías han sido planteadas durante años, y esta investigación aún continúa firme el día de hoy.
No obstante, la mayor parte de las evidencias apuntan de cierta forma, a un comportamiento predatorio y la mayoría de los científicos coinciden en este planteamiento. Según muchos paleontólogos, algunas razones por la que se puede afirmar que el T-rex practicaba la caza activa son las presentadas a continuación:
Los agudos sentidos del olfato y la audición estaban perfectamente diseñados para permitirle al Tiranosaurio rex localizar alimento a distancias considerables. Además, el Tiranosaurio tenía los ojos en la parte frontal del cráneo, lo que asegura visión binocular. Ésta es perfecta para hacerle ver una imagen a gran proporción de su entorno y para distinguir la distancia entre él y un punto fijo como otro dinosaurio. Esto es común en los depredadores. Algunos estudios han demostrado que su nervio óptico era pequeño en relación a su enorme cráneo, lo que a pesar de ayudarle a procesar información visual más eficientemente, implicaba que en la noche su sentido de la vista no fuera muy potente (como se ve en Parque Jurásico). En esas ocasiones dependía de sus otros sentidos y del movimiento. Pero esto implica comportamiento depredador debido a que si su audición fue potente pudo escuchar cada uno de los movimientos de animales vivos. Y si su visión dependía del movimiento entonces pudo haberla utilizado para divisar presas vivas ya que es muy poco probable que viera un cadáver moviéndose. Ciertamente, su gran sentido del olfato puede usarse para afirmar que pudo ser carroñero pero también se debe tener en cuenta que los depredadores de hoy día como los lobos y los osos e incluso otros dinosaurios como los raptores poseían un sentido del olfato muy potente y no lo utilizaban sólo para comer carroña.
Otro aspecto interesante es la disponibilidad de presas tales como hadrosaurios, ornitomimosáuridos, ceratópsidos y ankylosáuridos. Los últimos dos grupos estaban bien armados contra carnívoros poderosos como el T-rex. Además, los otros carnívoros con los que el Tiranosaurio compartía su entorno eran demasiado pequeños y sin suficiente fuerza como para enfrentar y derribar a estos herbívoros. Hasta ahora, el único que ha sido capaz de combatir a los mismos es el Tiranosaurio rex.
Además, no podemos olvidar su entorno. Se sabe que el T-rex vivía en bosques subtropicales aunque también abundaban planicies inundables con poca presencia de árboles y más abundante en vegetación baja. Estos lugares eran alimentados frecuentemente por ríos que nacían en valles cercanos y desembocaban en el mar. Es probable que el Tiranosaurio acechara oculto entre la vegetación alta de las zonas más exuberantes a las manadas de herbívoros que se alimentaban en las cercanías.
Otro dato a mencionar es la velocidad a la que corría este animal. Hay estimaciones que oscilan entre 30 y 70 km/h. No obstante, algunos científicos afirman que la masa muscular de las patas del Tiranosaurio seguramente era muy sofisticada y proveía gran fuerza a las mismas, ellos establecen que el T-rex podía superar por mucho los 30 km/h como velocidad máxima, aunque ciertamente, si alcanzara una velocidad de 70 km/h el riesgo en una caída sería mortal ya que se quebraría la mayoría de sus huesos posteriores y hasta sus músculos. Por lo que gran parte de los expertos sugieren la probabilidad de que el Tiranosaurio rex alcanzara una velocidad de 40 km/h a 52 km/h. Ellos plantean que las fuertes y largas patas del dinosaurio seguramente le permitían superar las estimaciones de aquellos científicos que piensan que por su gran peso no podría superar los 30 km/h, y que sí podía llegar a esa velocidad estimada de 40-52 km/h, a la cual, el riesgo de una caída sería mucho menor que la velocidad de 70 km/h estimada por aquellos científicos que argumentan que la musculatura de sus patas traseras equivaldría a casi la mitad de su peso corporal, lo cual es algo exagerado.
Cabe también destacar que otros depredadores como los carnosaurios no contaban con varas adaptaciones propias del Tiranosaurio, tales como la visión binocular, por lo que se podría decir que son mejores candidatos a considerarse carroñeros y sin embargo hay pruebas de que no lo eran. Por consiguiente, si el Tiranosaurio tenía bastantes adaptaciones que bien pueden atribuirse a un depredador (y a uno muy formidable) no es raro que caiga en el mismo grupo que los linajes mencionados anteriormente como un enorme depredador.
Otro factor a considerar es el metabolismo del animal. Es imposible que el T-rex pudiera sobrevivir alimentándose exclusivamente de carroña y carne en descomposición, ya que tendría que caminar grandes distancias durante horas enteras en busca de carne muerta y ésta empieza a perder su valor nutricional en poco tiempo. Esto abre paso a una contradicción: el Tiranosaurio no estaría obteniendo la energía necesaria para ese recorrido si su alimentación se basa en carne descompuesta con un bajo nivel de nutrientes. Eso significa que el T-rex debía encontrar una fuente de alimento que le permitiera reponer energía a un ritmo bastante rápido, más un animal de 12 a 15 metros de largo y de 5 a 7 toneladas de peso puede quemar calorías a un ritmo sorprendentemente rápido. De modo que este tipo de dieta, aunque bien podría hacer que se sienta lleno, no estaría proveyendo los nutrientes y proteínas necesarios para la obtención de energía del dinosaurio, por lo que moriría de hambre.
Pero más sorprendente aún, es el hecho de que se han encontrado numerosos fósiles de otros dinosaurios con marcas de dientes que encajan perfectamente con los del Tiranosaurio. Muchas de estas marcas demuestran claramente que fueron causadas con violencia. Pero lo más intrigante son las cicatrices encontradas en los fósiles de un Triceratops y de un Edmontosaurio, las cuales ciertamente sanaron y cicatrizaron, lo que sugiere que el Tiranosaurio los atacó mientras estuvieron vivos. Además, hace un tiempo vi en un documental sobre el T-rex en que se realizó un experimento utilizando una réplica del cráneo del mismo para hacer un estudio sobre la anatomía de su mordida y dedujeron que el Tiranosaurio rex podía ejercer una fuerza superior a las 4 toneladas de presión al morder, lo cual, le proporciona al T-rex la mordedura más poderosa de todos los animales terrestres conocidos. Cuando digo terrestres, me refiero a los animales que caminan sobre la tierra, ya que se han encontrado fósiles de pliosaurios (un grupo de reptiles marinos) con una fuerza mandibular superior a la de este inigualable terópodo.
En conclusión, podemos decir que el Tiranosaurio rex fue un depredador de artillería pesada en el mundo de los dinosaurios y aún lo sería si estuviese presente en la actualidad. Sin embargo, como todo animal carnívoro, si la cena ya estaba servida, no perdería la oportunidad de devorar un cadáver. Todo es cuestión de supervivencia.
Fuente:
http://mundoteropodo.blogspot.com/20...carronero.html