Siempre pense que los japoneses son un tanto extraños, pero luego de leer esto me parecen mas extraños aun xD
Los japoneses son originales por naturaleza, pero además les gusta serlo. En Japón hay una gran variedad de cosas diferentes, o sencillamente al revés. Algunas inevitables, otras intencionadas, y otras porque sí. Lea, lea…
Los japoneses tienen sus propios estándares industriales, llamados JIS (Japanese Industrial Standards).

El sistema para expresar números grandes es diferente. “9.836.703″ se dice: “novecientos ochenta y tres diezmiles, y seismil setecientos tres”. Por eso los japoneses se vuelven locos contando los dígitos con los dedos cada vez que les dices un número alto.

Los enchufes son planos y el voltaje es 125. Ni se le ocurra enchufar en Europa nada comprado en Japón sin comprobar antes el voltaje de su juguete.

Los DVD´s japoneses no funcionan en reproductores extranjeros. Lo mismo ha ocurrido toda la vida con otros soportes de vídeo y juegos, aunque las cosas están cambiando.

Los colores son llamados de diferente manera. “Aoi” significa tanto verde como azul.

Las cuentas con los dedos las hacen al revés. Para contar uno, esconden un dedo en vez de extenderlo.

La ranura de muchos buzones es vertical.

Desayunan fuerte comen ligero, y cenan fuerte.

La confitería, bollería y pastelería es más cara cuánto menos pese (cuanto más aire lleve dentro). Lo mismo ocurre con otros productos como las hamburguesas, que parecen hechas de espuma de afeitar.

La escritura tradicional es de derecha a izquierda y en vertical. La mayoría de las publicaciones usan este sistema, por lo que la portada está a la derecha y son incomodísimos para un occidental. Además, los verbos siempre van al final de las frases, por lo que no sabemos de qué va la frase hasta que no acaba. En fin, un lío no apto para cerebros occidentales.

Conducen por la izquierda y los coches tienen el volante a la derecha. Las señales de circulación son todas diferentes.

La mayoría de las puertas se abren al revés. El propósito es facilitar la huída en caso de terremoto.

Es normal encontrar gente en cuclillas en la calle mientras esperan el autobús, el metro, o a un amigo. A veces encuentras a varias personas charlando en esa posición.

Las peliculas porno pixelizan los genitales incluso tratándose de dibujos animados. ¿Es posible imaginar algo más absurdo? Pues lo mismo hacen con los labios cuando algún personaje de anime da una calada a un cigarrillo.

Las divisiones las hacen de esta guisa.

Los móviles también son diferentes; un 99% son de los de abrir la tapa para marcar, y casi todo el mundo lleva el móvil repleto de colgajos inútiles a modo de decoración.

Inexplicablemente, cuando aplauden hacen coincidir ambas palmas a la perfección en vez de en ángulo recto, como en la foto. Además no flexionan los codos, sino los hombros. Esto parece que no tiene importancia pero obliga a mantener una postura corporal realmente extraña e incómoda.

Llevan las bolsas en la parte interior del codo. No les gusta agarrar las asas con la mano, sino que meten el brazo en ellas y la cuelgan a la altura del codo, impidiendo la circulación sanguínea y dándoles una estampa un tanto peculiar.

Los japoneses siempre usan papel u otros revestimientos para decorar las paredes de sus casas. La pintura es inaceptable para ellos.

Odian ponerse morenos por lo que en cuanto más sol hace, más se cubren. Los discretos usan manga larga pero muchas japonesas llevan guantes largos.

La cerveza, cuanto más barata mejor. Especialmente la Nodogoshi, que ni si quiera está hecha a base de cebada, sino de unas legumbres raras.

Para los japoneses el tipo sanguíneo de una persona determina su caracter. Algunas empresas preseleccionan a la gente basándose en su tipo sanguíneo.

En Japón la ropa es baratísima y la comida carísima.

Para los japoneses hacer ruido al comer no está mal visto, de hecho hacen un ruido increíble, y puede ser considerado señal de educación ya que indica que estás disfrutando la comida.

A pesar de tener kanjis, los japoneses nunca firman ningún documento a bolígrafo, sino que portan un sello diminuto llamado Hanko, que estampan con tinta roja.

Hay una gran variedad de onomatopeyas que no existen en otros idiomas, y también otras de origen incomprensible comoel cerdo (buu buu), la paloma (po po), o el zorro (kon kon).

Las vocales.
Nosotros decimos: “A, E, I, O, U”.
Ellos dicen: “A, I, U, E, O”.

No les dan escalofríos. Lo cual no me molesta, pero te hace quedar como un tío rarísimo si te da uno enfrente de alguien. A ver cómo se lo explicas.

Se les secan fácilmente los ojos por lo que necesitan colirios a diario, pero sus retinas resisten la luz intensa mucho mejor que las nuestras. Es difícil encontrar japoneses con gafas de sol pero fácil encontrarlos echándose gotas en los ojos.

Nacen con una mancha azul entre la espalda y el trasero llamada “Moukohan “, que desaparece a los pocos meses.

La mayoría de los japoneses odia el perfume.


El sistema para expresar números grandes es diferente. “9.836.703″ se dice: “novecientos ochenta y tres diezmiles, y seismil setecientos tres”. Por eso los japoneses se vuelven locos contando los dígitos con los dedos cada vez que les dices un número alto.

Los enchufes son planos y el voltaje es 125. Ni se le ocurra enchufar en Europa nada comprado en Japón sin comprobar antes el voltaje de su juguete.

Los DVD´s japoneses no funcionan en reproductores extranjeros. Lo mismo ha ocurrido toda la vida con otros soportes de vídeo y juegos, aunque las cosas están cambiando.

Los colores son llamados de diferente manera. “Aoi” significa tanto verde como azul.

Las cuentas con los dedos las hacen al revés. Para contar uno, esconden un dedo en vez de extenderlo.

La ranura de muchos buzones es vertical.

Desayunan fuerte comen ligero, y cenan fuerte.

La confitería, bollería y pastelería es más cara cuánto menos pese (cuanto más aire lleve dentro). Lo mismo ocurre con otros productos como las hamburguesas, que parecen hechas de espuma de afeitar.

La escritura tradicional es de derecha a izquierda y en vertical. La mayoría de las publicaciones usan este sistema, por lo que la portada está a la derecha y son incomodísimos para un occidental. Además, los verbos siempre van al final de las frases, por lo que no sabemos de qué va la frase hasta que no acaba. En fin, un lío no apto para cerebros occidentales.

Conducen por la izquierda y los coches tienen el volante a la derecha. Las señales de circulación son todas diferentes.

La mayoría de las puertas se abren al revés. El propósito es facilitar la huída en caso de terremoto.

Es normal encontrar gente en cuclillas en la calle mientras esperan el autobús, el metro, o a un amigo. A veces encuentras a varias personas charlando en esa posición.

Las peliculas porno pixelizan los genitales incluso tratándose de dibujos animados. ¿Es posible imaginar algo más absurdo? Pues lo mismo hacen con los labios cuando algún personaje de anime da una calada a un cigarrillo.

Las divisiones las hacen de esta guisa.

Los móviles también son diferentes; un 99% son de los de abrir la tapa para marcar, y casi todo el mundo lleva el móvil repleto de colgajos inútiles a modo de decoración.

Inexplicablemente, cuando aplauden hacen coincidir ambas palmas a la perfección en vez de en ángulo recto, como en la foto. Además no flexionan los codos, sino los hombros. Esto parece que no tiene importancia pero obliga a mantener una postura corporal realmente extraña e incómoda.

Llevan las bolsas en la parte interior del codo. No les gusta agarrar las asas con la mano, sino que meten el brazo en ellas y la cuelgan a la altura del codo, impidiendo la circulación sanguínea y dándoles una estampa un tanto peculiar.

Los japoneses siempre usan papel u otros revestimientos para decorar las paredes de sus casas. La pintura es inaceptable para ellos.

Odian ponerse morenos por lo que en cuanto más sol hace, más se cubren. Los discretos usan manga larga pero muchas japonesas llevan guantes largos.

La cerveza, cuanto más barata mejor. Especialmente la Nodogoshi, que ni si quiera está hecha a base de cebada, sino de unas legumbres raras.

Para los japoneses el tipo sanguíneo de una persona determina su caracter. Algunas empresas preseleccionan a la gente basándose en su tipo sanguíneo.

En Japón la ropa es baratísima y la comida carísima.

Para los japoneses hacer ruido al comer no está mal visto, de hecho hacen un ruido increíble, y puede ser considerado señal de educación ya que indica que estás disfrutando la comida.

A pesar de tener kanjis, los japoneses nunca firman ningún documento a bolígrafo, sino que portan un sello diminuto llamado Hanko, que estampan con tinta roja.

Hay una gran variedad de onomatopeyas que no existen en otros idiomas, y también otras de origen incomprensible comoel cerdo (buu buu), la paloma (po po), o el zorro (kon kon).

Las vocales.
Nosotros decimos: “A, E, I, O, U”.
Ellos dicen: “A, I, U, E, O”.

No les dan escalofríos. Lo cual no me molesta, pero te hace quedar como un tío rarísimo si te da uno enfrente de alguien. A ver cómo se lo explicas.

Se les secan fácilmente los ojos por lo que necesitan colirios a diario, pero sus retinas resisten la luz intensa mucho mejor que las nuestras. Es difícil encontrar japoneses con gafas de sol pero fácil encontrarlos echándose gotas en los ojos.

Nacen con una mancha azul entre la espalda y el trasero llamada “Moukohan “, que desaparece a los pocos meses.

La mayoría de los japoneses odia el perfume.

Ahora si que los japonenes me parecen mas extraños que de costumbre xD


Mensajes: 2,871

