Los mitos de vampiros son considerados como opuestos al Perú, pues no se conoce mucho sobre este mito aquí pero si sobre otros países en Europa, aquí unas historias q muestran el mito del vampirismo inclusive antes existiera.
Sara Hellen
Una inglesa q nació en Blackburn Inglaterra, en el siglo XVII. Se consideraba que practicaba la brujería, relacionándose con la adoración a Satanás y al mismísimo Conde Drácula, acostumbraba beber sangre humana en sus ritos de magia negra.
Fue condenada por brujería, y asesinada de forma violenta pos sus vecinos en el año 1893, en su agonía juró regresar del más allá dentro de 100 años para vengar su muerte; lo que motivó que el pueblo inglés, y su familia, no quisieron conservar cerca los restos de Sara. Su esposoJohn Robert, un marino mercante, envió su cuerpo inerte a las costas del Perú y depositaron su féretro en el cementerio de la localidad de Pisco, donde permanece en la actualidad.

Los Moche
Aunque no se les considera vampiros, pero su ceremonia de sacrificio humano tiene muchas características de vampiros. La cultura Moche se desarrollo entre el 200 y 700 d.c., dentro de su mitología esta la imagen de el temible Ai apaec, el dios decapitador, en las representaciones se le ve con colmillos de felino y sosteniendo una cabeza trofeo. La ceremonia de sacrificio humano consta de una batalla ritual, en donde los perdedores son despojados de su armadura hasta quedar desnudos y atados en fila son llevados hacia la ciudad real, donde son preparados con plantas alucinógenas que les son brindados por las sacerdotisas, los que se rehúsan con el ritual son mutilados, luego el prisionero es llevado hasta los sacerdotes mayores quienes hacen un corte en el cuello del cual recogen la sangre en una copa ceremonial, el prisionero es decapitado y la copa de sangre es llevada hacia el superior que la bebe como ofrenda al Dios decapitador.
En similitud con el mito del vampiro vemos a los moches con dientes similares a colmillos, además que la sangre es extraída del cuello.

Los Jencham
En la selva peruana y ecuatoriana encontramos la tribu de los Shuar o Jibaros, en esta cultura se tiene la creencia de la existencia de una raza de chupasangres llamados los Jencham, quienes según el mito descienden de un semidios que fue castigado por el dios Etsa, quien encargo a sus tres hijos Sesénk, Wachur y Jencham tres misiones, A Sesénk ordenó arrojar una piedra, a Wachur ordenó arrojar las canas y a Jencham mandó a arrojar a una mujer, a todos los encargos Etsa los envolvió en paquetitos; pero al volver ninguno de los tres cumplieron lo ordenado,; Sesénk tiró la piedra pero no lo hizo llegar, Wachur antes de tirar el paquete con canas, lo abrió e inmediatamente quedo cubierto de canas, mientras que Jencham mientras se dirigía a tirar el paquete con la mujer dentro, empezó a sentir un olor agradable, que era el olor que desprendían los genitales de la mujer, siguió oliendo y se le quedo el olor pegado en la nariz. Al volver Etsa les pregunto si cumplieron con lo ordenado a lo que contestaron que si, pero quedaban pruebas visibles pues Sesenk no hizo llegar la piedra, Wachur llego cubierto la cabeza con canas, y Jencham tenía pegado en la nariz un aditamento de los genitales de la mujer. Entonces Etsa molesto, maldijo que ahora las mujeres envejecerían y tendrían canas, que se enfermarían y que después morirían. Castigó la incompetencia de sus hijos, a Sesenk lo convierte en escarabajo, a Wachur en ave trompetera con plumas similares a canas y a Jencham lo convierte en murciélago.
Pasa el tiempo y aunque el mito no lo dice se presume que Jencham se reproduce, unos Shuar siguen un camino de gotas de sangre, llegan a la casa de los Jencham quienes hacían una gran fiesta, los Shuar exterminan a los Jencham y de las gotas de sangre se originan los Jencham chupa sangre.

El tsensébito
Los matsiguengas conocen al tsensébito al murciélago, pero su historia lo describe como un hombre murciélago cruel y sediento de sangre, se dice que cazaba palomas con sus trampas elaboradas, para luego de cocinarlas las daba a los niños que recogía en su camino, una vez que estaban satisfechos los recostaba sobre una piedra para que se duerman, siempre se aseguraba que estén durmiendo pues les hacia una pregunta, si el niño no respondía entonces dormía; luego avivaba el fuego para el banquete, cogía una piedra y la hacia caer en la cabeza de sus desafortunadas victimas, las que morían al instante, el tsensébito se regocijaba con su cena. Cuando se acabaron los niños del pueblo, empezó a buscar mas mayorcitos, un día captó a un joven guerrero, el que al conocer el hogar del tsensébito, mientras el salió a cazar vio todos los huesos de sus victimas; al llegar el tsensébito le dio de comer, el joven no dormía, hasta que fingió sueño, lo acostó en la piedra ensangrentada y se hizo el dormido, cuando el tsensébito preparo para tirarle la piedra el quito la cabeza esquivándola, se abalanzo sobre el asesino y lo arrojo al fuego donde se abrasó; el joven escapo a contar a los adultos lo acontecido, estos fueron a la guarida del tsensébito pero no encontraron mas que una batea que al levantarla escaparon gran cantidad de grandes murciélagos.

El pishtaco o Nakaq
En muchas formas lo consideran como el “Vampiro de América”, y no es para menos pues la descripción de este ser es muy similar al vampiro, es un mito que nace en el Perú, pero que se ha extendido a demás países andinos, este personaje es de origen muy antiguo, pues en el incario, existía un grupo de despiadados asesinos que eran mandados para matar a los lideres de otras etnias o a reducir la población; la figura cambia con la llegada de españoles y el posterior Virreinato, quienes desde ese momento los pishtaco son conocidos como extranjeros o foráneos, blancos y altos, contextura atlética, pueden ser rubios o pelirrojos, algunos tienen barba. Son despiadados asesinos que suelen atacar de noche, lleva consigo un cuchillo y una bolsita donde tiene una especie de polvos mágicos que duermen a su victima, luego la degüellan o la dejan morir desangrada, come sus carnes y extrae la grasa para comercializarlo, en el pasado para que las campanas suenen mejor, en la actualidad se dice que es para hacer funcionar las maquinas, este personaje evoluciona con el tiempo, actúa con total impunidad pues se cree que el gobierno los resguarda u otros agentes internacionales, con lo que las personas no se atreven a denunciarlos.

Kharisiri
En la región Aymara hace su aparición este sombrío personaje, confundido con el pishtaco, tiene el aspecto de una espectro de forma humana, normalmente su vestimenta es la de un fraile con una caperuza sobre la cabeza, es nocturno, busca sus victimas en los caminos solitarios, ataca a los viajeros en su sangrienta faena, cuando no encuentra presas va a la ciudad, se transforma en cualquier animal inofensivo con lo que puede entrar en la casa de su victima; la adormece y le hace un orificio puntual donde le chupa la grasa para alimentarse, su victima se enfermara gravemente y muere, pero si sobrevive se volverá mas joven y radiante.


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