Bueno,en mi caso sólo hubo una caso de ese tipo.
Nos vimos en la situación penosa de sacrificar a Pinky,un pekines de poco más de año y medio "gracias" a que su veterinario,supuestamente muy bueno en su campo y muy recomendado "olvido" aplicarle una vacuna básica: contra la distemper.
Yo llevaba a mi perro para sus controles y le detecte una especie de estornudo constante y cada que iba se lo mencionaba;para esa época yo andaba con problemas de alergia al polvo y el veterinario me dijo que como el perrito andaba más conmigo había adquirido la alergia y que ya pasaría.
Lamentablemente no fue así y comenzó esta serie de especie de temblores en el cuerpo,quejidos,comenzo a dejar de comer o lo hacia casi forzado.Cuando dió su última visita no se le ocurrió una mejor idea que ¿regalarnos? un frasco enormes de vitaminas...

. No pude menos que reprocharle pero nada más se podía hacer.
Mi hna. que era en ese tiempo estudiante de enfermería le puso una inyección de aire para que deje de sufrir.Murió y lo enterramos en el jardin de la casa. Y la verdad que la pasamos muy mal los 4 en casa porque nuestro perro se hiso querer muchísimo.
Mi madre no quiso más perros en casa para evitar estas cosas. Y tuvieron que pasar casi 8 años para que apareciera Ranger,un boxer que es una de mis adoraciones.