Cita:
|
Algo parecido le sucede desde hace año y medio a la mayoría de los banqueros, calificadores de riesgo y fondistas de inversión. En la tupida arboleda de la globalización financiera y en la desesperación de sus gestores por gozar del botín de las altas rentabilidades de las bolsas, la venta de viviendas y otras inversiones -cuando menos desde que acabó la recesión del año 2001- saltaron con optimismo de liana en liana para alcanzar el cielo. No se dieron cuenta de que estaban dando vueltas sin orientación alguna, a pesar de las advertencias, rayos y truenos incluidos, de un solitario Nouriel Roubini -profesor de la Universidad de Nueva York- de cuyos pronósticos económicos pesimistas se burlaban hasta hace poco todos los gurús que pensaban salir indemnes de la tormenta. |
Cita:
|
Roubini ha transitado por el bosque económico como Juliane, alertando sobre las inminentes amenazas de inflación y recesión en los EEUU. Desde principios del año pasado venía argumentando sus sospechas: que el precio del petróleo seguiría subiendo y podría alcanzar los 80 dólares; que se estaba produciendo una crisis en la construcción de viviendas y que la burbuja hipotecaria iba a estallar; que la inflación estaba bajo amenaza y que las subidas de la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal (que llegó a 5,5% hasta hace poco) afectarían negativamente a la economía con un retraso de 6 a 9 meses, todo lo que desafortunadamente se ha cumplido en gran parte, como lo confirman la tremenda volatilidad de los mercados, la caída de las bolsas de valores, la fluctuación de los precios de las materias primas, la necesidad de los bancos centrales de la UE y de EEUU de inyectar sumas multimillonarias, etc. |






