Un gobernante sensato, en uso de su sano juicio, debería haber prometido una investigación severa sobre esos crímenes. Pero el personaje que el Apra y la derecha han colocado en la presidencia de la República hace rato que demuestra una irresponsabilidad que pone en peligro la estabilidad del país con su actitud, García se coloca, de hecho, a favor de los homicidas cobardes Incentiva, además, la cólera y la protesta.
Cabe pensar en la posibilidad de que los asesinos que emplean los métodos del Grupo Colina respondan a directivas precisas estas resultan parecidas a las que Agustín Mantilla puso en práctica durante el primer gobierno de García.
Puesto que en las circunstancias actuales el país carece de un gobierno responsable, toca a la sociedad civil, a los gremios, a las organizaciones populares levantar la denuncia sobre estos crímenes y denunciarlos ante la justicia, incluida la internacional.
Hay que presentar al régimen como lo que es: un equipo que se desliza por la pendiente del terror de Estado, y cuyo jefe demuestra una complicidad desaforada en esta fecha, en la que el Apra celebra su Día de la Fraternidad, se debe subrayar que García, el apóstata, está demostrando un desenfreno antipopular y antinacional, muy lejano del antiimperialismo y el reformismo social de los años aurorales del Apra.
El Apra debe pedir cuentas a García respecto a algunas propuestas insensatas por ejemplo la de que los empleados públicos trabajen (no matarse de risa) 16 horas o más.
A ningún gobernante, ni aun en el más atrasado país de África, se le ha ocurrido semejante locura en menos de 24 horas, el régimen de Alan García ha añadido cuatro muertos a su prontuario de sangre.
Las víctimas son campesinos de Barranca, Arequipa y Ayacucho que se manifestaban como parte de la huelga agraria a la que se han sumado millones de campesinos esos muertos son la prueba mortal de que la paralización no había fracasado.
Dos de los muertos son de Quinua, Ayacucho uno, según ha confirmado una corresponsal del Canal N, tiene tres impactos de bala en la cabeza; el otro, muestra dos impactos en la misma región eso significa asesinato, no producto de un choque.
Fuente: MNI








