Ya hace algunas lunas pude leer con frenesí el choque de dos intelectuales. Uno de derecha, y otro de izquierda.
Todo comienza cuando el cardenal Cipriani da un discurso en contra del socialismo. Luego de algunos días Rolando Breña Pantoja – columnista – da una dura crítica al religioso ese. Días después, Andrés Bedoya Ugarteche – que es llamado por su sentir ideológico – defiende a capa y espada al sistema capitalista.
ROLANDO BREÑA PANTOJA
“Roma locuta, causa finita” (Roma ha hablado, el asunto está terminado)
Parece que a su Eminencia, el Cardenal Cipriani, nuestro caluroso verano le ha alucinado como moderno profeta y boca de Roma, perpetrando una tremenda filípica (sin las dotes de Demóstenes) contra el marxismo. Utilizando un púlpito de Semana Santa, en lugar de predicar paz y buena convivencia, se dedicó a lanzar diatribas al marxismo con ínfulas de palabra final.
Veamos algunas de sus ocurrencias:
“El marxismo ha hecho mucho daño a la humanidad y ha fracasado...”. Cipriani debería ahondar en la historia del cristianismo en sus distintas corrientes y sabrá (sabe) el inconmensurable daño que las jerarquías clericales han hecho al desarrollo de la humanidad y la dignidad de las personas. Deberá recordar con “examen de conciencia y dolor de corazón” lo que hicieron con Vesalio, Copérnico, Bufón, Galileo, Vanini, Bruno, Servet, y tantos perseguidos, encarcelados, torturados, quemados. Recordar su complicidad con la esclavitud de la raza negra, con las concepciones de inferioridad de los nativos americanos; el homicidio institucionalizado de la “Inquisición”; las guerras religiosas y el reparto del mundo y la humanidad por el Papado; su participación y complicidad con modernos genocidas y dictadores como Hitler, Franco, Pinochet o Fujimori (de quien el Cardenal fue una especie de brazo espiritual). No olvidará los obispos y curas pedófilos que salen a luz; la persecución de sacerdotes que pretenden llevar la religión a los pueblos, como el emblemático y admirable Gustavo Gutiérrez.
¿El marxismo ha fracasado? Quizá Monseñor tenga alguna razón. Pero no en el sentido que el marxismo haya fracasado, sino los marxistas, que aún no hemos podido concretar el sueño de construir un mundo más justo y solidario, habiendo sufrido importantes derrotas. Pero seguimos en el camino, golpeados, disminuidos, pero siempre optimistas. Pensamos en Mariátegui que evoca a Sorel, al recordar que los socialistas siempre se levantan después de cada caída, que no tienen aún la respuesta, pero saben que la encontrarán.
“Esa utopía que nos vendió el marxismo”. – El marxismo no vende ni se vende. Es una ideología que pretende interpretar el mundo y transformarlo en beneficio de la humanidad y la naturaleza. La Iglesia sí vende y compra. Todo tiene precio: Bautismo, Confirmación, Misas. Hasta lotizó el cielo a través de la venta de “indulgencias”, tan groseramente que produjo su cisma más importante con Lutero.
– El Cardenal... “envió un saludo de fortaleza a todas las familias peruanas que atraviesan momentos difíciles...”. Qué fácil es “pedir fortaleza” desde la comodidad y el lujo, teniendo el estómago asegurado con deliciosos manjares, morando en inmuebles confortabilísimos, vistiendo finas telas, desplazándose en autos de lujo, bañado en delicadas colonias.
ANDRES BEDOYA UGARTECHE
¡XS, XS, XS, XS!
El título de esta nota es el sonido que hacemos para que un perro ataque o para que dos peleen entre sí. Me ha provocado gritar ¡xs, xs, xs! para inyectar sangre en los ojos a un par de canes humanos: monseñor Juan Luis Cardenal Cipriani (muy religioso él) y su opuesto (pero no menos religioso), el ex congresista huevera (“caviar” se queda para los comunistas de apellido compuesto) y hoy compañero mío columnista en este mismo diario, Rolando Breña Pantoja.
No soy quién para defender a Cipriani. Después de todo, la organización a la que pertenece, El Vaticano S.A., se asienta en la más grandotototototota de las mentiras que registra la historia de la humanidad: la divinidad de Jesús de Nazaret, inventada en el año 300 d.C. (más o menos) por el emperador romano Constantino e impuesta por la fuerza a todos los obispos de la época (los que votaron en contra fueron exiliados del imperio).
Pero sí me revienta que quien critica a la Iglesia católica, recordando a Bruno, Servet, Copérnico y los ejemplitos de siempre, y a “genocidas y dictadores como Franco, Hitler, Pinochet y Fujimori”, tenga la concha de abanico, la raza, el empaque y la papa, de olvidarse de otros personajillos como Stalin (él solito ordenó la muerte de más de 20 millones de campesinos), Lenin, Mao Zedong, Pol Pot, todos los gobiernos títeres de los países satélites, y los chiquitos: el cobarde de Fidel Castro que sólo mataba por la espalda y el incapaz del “Che” Guevara, que fue espichado de su cargo por bruto, por órdenes de la Unión Soviética, y cuyo hobby era fusilar a víctimas debidamente maniatadas.
Sí, mi querido Rolando, tienes razón: el marxismo no se vende. Son ustedes quienes se venden, infestan instituciones sanas y se cobijan bajo las polleras de las oenegés, con el único objetivo de impedir el progreso de un país y convertirlo en hacienda particular y privada para el enriquecimiento y poder de colonias de comunistas que sólo pueden triunfar económicamente esclavizando a los demás.
El marxismo es una religión más que, como tal y como todas las religiones de la historia, sólo produce fanatismo, intolerancia, sangre y muerte. Y ustedes creen en ella a pesar de las pruebas en contra de su absoluta inoperancia. Marx, Engels, Lenin y Stalin son su particular “Santísima Cuatrinidad”, sus cuatro evangelistas. Y al igual que el cristianismo, también tuvieron su “reforma” y se dividieron en moscovitas, albaneses, maoístas, trosquistas, presidentegonzalistas, idea suche y cuanto hay. Si también usaran cucuruchos, báculos y polleritas, hace tiempo que habrían dejado sin trabajo a todos los payasos del planeta.
Y todos nos mataríamos de la risa si no fueran tan peligrosos. Recuerda tus matemáticas: el marxismo (o comunismo o socialismo o como quieras llamarlo) ha causado ya la muerte de más de cien millones de personas... y la cuenta sigue corriendo, así que déjate de cojudeces.
Hasta más vernos.






el man utd siempre tiene éxito



